LAS PALABRAS DE CONOCIMIENTO HACEN QUE NOS ASOMBREMOS Y MARAVILLEMOS CON EL SEÑOR.

La palabra de conocimiento que yo recibí, la cual es personalmente mi preferida, me pareció muy extraña cuando la recibí, e incluso me resistí a compartirla.

Estábamos en una reunión, orando por una pareja y su hija de catorce años. Oí al Espíritu Santo decir: “Dile a la hija, que ella no fue un accidente”. Pensé inmediatamente en lo vergonzoso que esto sería para la hija y sus padres, quienes estaban de pie delante de toda la congregación para recibir oración. Supuse que ella había sido una “bebé sorpresa”, pero no quise avergonzar a la niña ni a sus padres. Entonces, el Espíritu dijo: “Hazlo”. Cuando lo hice, empezaron a correr las lágrimas en los ojos tanto de la niña como de los padres, quienes comenzaron a sollozar a viva voz. Preocupado por haberles insultado gravemente, les pregunté lo que eso significaba para ellos. Dijeron que su hija había sido el producto de una violación, y que se había enterado de ello y pensaba que ni siquiera merecía vivir.

Esta familia era nueva en la iglesia, y sabía que yo no podía conocer esta circunstancia. Aquella palabra sanó una gran herida en su familia. La niña se fue creyendo que Dios la conocía y que ella no era “un accidente”, sino que Dios la amaba y tenía un propósito para ella. Los padres se sintieron profundamente conmovidos de cómo Dios se había preocupado de manera tan personal por ellos y pudieron alegrarse en la victoria sobre esta situación. El Señor obviamente no quiso que ocurriera la violación, pero Él es tan bueno que incluso usó una cosa tan terrible para traer algo bueno. Yo era un mero observador, pero me cambió a mí también, ya que era un nuevo nivel de ver lo maravilloso que es nuestro Dios.

A nuestra congregación local acuden personas de todo el mundo para recibir ministerio de nuestros equipos proféticos, por lo que oímos con frecuencia testimonios como este. De hecho, ahora son tan comunes que los esperamos. Creo que este es el Cristianismo normal. Es lo que dijo el Apóstol Pablo sobre la profecía, que si venía un incrédulo, los secretos de su corazón serían expuestos y él caería postrado, declarando que ciertamente Dios es grande entre nosotros (1ª Corintios 14:24-25). El asombrarnos y maravillarnos continuamente por las grandes obras del Señor, que no pueden ser atribuidas al hombre, son parte normal de la vida de la Iglesia del Nuevo Testamento.

Si se despiertan en usted los dones proféticos, esto es algo más valioso que cualquier tesoro terrenal, como lo deben ser todas las cosas que vienen de Dios. Como se nos instruye en 1ª Corintios 14:1, “Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis”. Cultiven sus dones. Estén cerca de aquellos que están creciendo en los mismos. Vayan a las conferencias proféticas donde se reúnen muchas otras personas, y el intercambio puede ser muy útil. Normalmente, nosotros tenemos un mínimo de dos conferencias anuales donde se pueden ver no sólo los dones en acción, sino que además se puede ser parte de los equipos de ministerio y recibir experiencia práctica. Ahora muchos otros ministerios también organizan estas conferencias, que se utilizan para avivar los dones en la congregación. En los tiempos venideros, el don más valioso que pueda tener nadie es conocer la voz de Dios.

Rick Joyner

NOTA DE MAGIE

Los testimonios de lo que estas cartas proféticas han hecho en el corazón de tantas personas me anima a seguir cada día con este ministerio que el Señor me encomendó. Se que las palabras que el Señor ha hablado sobre nosotros se cumplirán sin retraso.

La profecía sirve para decirnos algunas cosas que Dios quiere que sepamos acerca del futuro (Deuteronomio 29:29; Amos 3:7). Dios no quiere que sepamos todo acerca del futuro, pero hay algunas cosas que debemos saber si vamos a tener una esperanza dinámica. Así pues, la profecía nos asegura que Jesús va a regresar, que El nos resucitará y que El nos tomará para que vivamos por siempre con El y con Dios el Padre. Con respecto a esto, Pedro compara la profecía con “una antorcha que alumbra en un lugar oscuro” (2 Pedro. 1:19). Pablo hace el mismo punto en 1 Corintios, capítulo 2. El comienza señalando que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ni la mente del hombre ha concebido, lo que Dios ha preparado para aquellos que lo aman. Pero en el versículo siguiente, Pablo dice que esas cosas han sido reveladas a nosotros por Dios por medio de Su Espíritu (1 Corintios. 2:9-10).

Deuteronomio 29:29 “Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre”.

Amos 3:7 “En verdad, nada hace el Señor omnipotente sin antes revelar sus designios a sus siervos los profetas”

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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