UN TIEMPO PARA CAMBIAR DE ROPA

Durante nuestras reuniones de fuego que realizamos todos los primeros viernes de cada mes en Bedford, Texas; tuve una visión del Cuerpo de Cristo experimentando un cambio de vestiduras. Cada uno de nosotros necesita verdaderamente un cambio de vestiduras para el tiempo que viene. No podemos movernos el año que viene con nuestra armadura pasada de moda.

Pude ver que cada uno de nosotros, como integrantes del ejército de Dios, nos quitábamos las armaduras viejas y deterioradas para cambiarlas por una totalmente nueva. La armadura nueva brillaba con la gloria de Dios. El pectoral tenía mucho brillo, la espada estaba muy afilada… todo brillaba como el sol (Hijo) sobre cada pieza designada de una manera intrincada. Lo que más me llamó la atención fue el escudo. Tenía tantas marcas de los encuentros fieros anteriores que Dios tuvo que entregarnos un escudo nuevo.

Durante el cambio de armadura, el escudo que recibíamos no sólo era nuevo… había cambiado. Supe que debíamos transformarnos hacia nuevos niveles de fe para este nuevo tiempo. El escudo de fe brillaba con la gloria de Dios… pero había más… pude ver el rostro de Jesús en el escudo. Fue como si el escudo en sí mismo fuera a la imagen de Jesús.

Cuando comencé a estudiar más sobre el escudo de la fe, me di cuenta que Jesús es nuestro escudo. Debemos darnos cuenta que si no confiamos completamente en Él, podemos dejar a un lado nuestro escudo de la fe y, aunque citemos toda la Escritura de memoria, perderemos la batalla. ¿Por qué? Porque estamos descansando en “nuestras palabras” y no nos relacionamos con Él. Saber que Jesús es nuestro escudo, nos equipará para las batallas por venir.

Satanás atravesó todos los límites… utilizará todas las tácticas para derrotarnos. Vendrá con tormentas de gran adversidad para desalentarnos y hacernos “volver a lo viejo”. Pero cuando recordamos que Jesús ganó la batalla contra Satanás en la Cruz, podemos tomar nuestro escudo de fe y usarlo en contra de las mentiras del enemigo… ¡para ganar la batalla!

Como puede ver, nuestra fe descansa sobre la obra terminada de Cristo. En otras palabras, nuestra fe debe tener pegada la “imagen de Jesús”. Si sólo pegamos saltos, recitando la Escritura sobre una situación y llamamos a eso fe; experimentaremos la derrota. Hacer eso significa que oramos y declaramos desde el conocimiento intelectual y no desde el conocimiento de nuestra fe.

 ¿Cómo estamos seguros de ello? Bien, ese tipo de conocimiento viene por una adoración íntima que nos lleva a relacionarnos con Dios. Debemos adorar y guerrear. Adorar nos llenará de poder espiritual para la batalla. No podemos entrar en este tiempo sin ser adoradores puros. El adorador siempre desarrollará la imagen de Cristo en nosotros y nos llenará de poder para la victoria. Continúe leyendo, ¡se pondrá mucho mejor!

UTILIZANDO NUESTROS ESCUDOS COMO PUERTAS

Cuando el Apóstol Pablo describió nuestro escudo de fe, utiliza la palabra “thureos”. En griego, esta es la palabra para “puerta”. Es interesante ver que los soldados romanos usaban escudos con forma de puertas. Se refiere a las puertas de un castillo, simbolizando una fortaleza móvil. Los escudos con forma de puerta atrajeron mi atención. ¿Por qué? ¡Porque Jesús es la puerta! Su victoria es la fortaleza en contra del enemigo. Cuando sostenemos nuestros escudos, ¡el enemigo ve el reflejo de Jesús! ¡Ningún diablo puede sostenerse ante eso!

Además, mientras sostenemos nuestros “escudos-puertas” que reflejan la imagen de Jesús, se tienen que abrir las puertas que cerró el enemigo. Jesús, el Abridor, va delante de nosotros a través de nuevas puertas de oportunidad y umbrales de nuevas victorias. Conocer a Cristo en la intimidad, nos llena de poder para declarar con osadía el pasaje de Miqueas 2:13: “El que abre brecha marchará al frente y también ellos se abrirán camino; atravesarán la puerta y se irán, mientras su rey avanza al frente, mientras el Señor va a la cabeza” (Exodo.23:20-21, 33:14, Isaías 63:8-9, Oseas 3:5, Amós 9:11).

Como Jesús es nuestro Sol y Escudo, seremos llenos de poder para pelear la buena batalla de la fe. El Salmo 84:11 describe al Señor como el sol y el escudo, prometiendo que protegerá y proveerá para aquellos que caminen sin culpa y en integridad, sin que les falte nada.

Línea de base: Como Él es Quien dice que es, un Dios que no miente, no retendrá ninguna cosa buena de nosotros. Sin importar la economía, el gobierno o las circunstancias de la vida diaria, declara que es Dios y no cambia. El Salmo 34:9 nos promete a cada uno de nosotros: “A los que temen al Señor, no les faltará nada”.

¡SAQUEN SUS ESCUDOS Y USENLOS!

Permítame terminar con algunas directrices:

1. Use este tiempo de cambio para desarrollar un mayor nivel de fe.

2. Identifique las tácticas que el enemigo está utilizando para impedir su avance.

3. Pase tiempo adorando en intimidad. Durante la adoración, permita que Dios le hable desde las Escrituras para declarar y afirmarse. Estas Escrituras y declaraciones serán parte del escudo que utilizará en la batalla.

4. Use su tiempo de adoración para permitirle a Dios que lo transforme a su imagen.

5. Póngase de acuerdo con lo que dice Dios acerca de usted, permita que sea parte de su arsenal físico en contra del diablo mientras se levanta su verdadera identidad ordenada por Dios. Permita que Dios reemplace su viejo escudo por uno nuevo con “forma de puerta”.

6. Por fe, comience a declarar y decretar lo que Dios le habló. Declare sus promesas con osadía. Recuerde, pasó tiempo con Él en el lugar secreto y lo estuvo transformando su imagen. Ahora se ve más como Jesús, suena más como Jesús… entonces, puede reprender al enemigo y tendrá que huir.

7. Recuerde que mientras declara su victoria, Jesús tomó su pobreza, su enfermedad, su escasez y sus pecados para clavarlos en la Cruz. Él murió para que pudiera caminar en libertad.

8. Por fe, crea que Jesús derrotó a su enemigo. Elija rechazar todo el desaliento y el temor. Jesús es nuestro “escudo con forma de puerta”, para quebrar nuestro pasado.

¡Camine a través de la puerta abierta hacia su futuro! Usted tiene una voz nueva y más profunda en el Espíritu. ¡Es tiempo de usarla!

Bendiciones,

Sandie Freed

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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