TU ISAAC SERA LEVANTADO ¿HABRA ALGO IMPOSIBLE PARA MI?

Tu Isaac está en el altar de Dios. Dios no le pidió a Abraham que sacrificara a Ismael, le pidió a Isaac. Isaac es la promesa, la visión, el futuro, el destino. Puede que en este momento hayas puesto en el altar del sacrificio tu matrimonio, tu cónyuge, tus hijos, tu salud, tus finanzas, tu destino. Se trata de una cuestión de fe seguir creyendo que Dios puede y va a resucitar a tu Isaac. Cuando El lo considere oportuno, cumplirá la promesa. Dios espera que cualquier Isaac que tengas en tu vida, se lo entregues en el altar del sacrificio, para que no haya nada que se interponga entre Él y tu.

Si te identificas con esto, esta palabra de Elaine Tavolacci es para ti. Dios es capaz de devolverte mucho más de lo que has entregado, sus bondades y beneficios espirituales superaran con creces tus sacrificios.

Hay una historia en la Biblia acerca de un gran hombre de fe llamado Abraham. Abraham y su esposa Sara, dejaron a sus familias e incluso su país, confiando en el Señor y Su Palabra de bendecirlos y hacer de ellos una gran nación. En Génesis capitulo 17 el Señor se le apareció, cuando el tenía 99 años de edad y le dijo que su esposa Sara iba a tener un bebé el siguiente año. Ella tenía 90 y sería de 100 años. Abraham se postró sobre su rostro y se rió. Aunque era un hombre de fe, esto le sonaba ridículo.

En el Capítulo 18, el Señor se le apareció de nuevo mientras tres hombres vinieron hacia él. Ellos le dijeron a Abraham una vez más, que Sara iba a tener un hijo. Sara escuchó esta conversación y ella también se rio con incredulidad. A pesar de que confiaba todo el tiempo en el Señor, ahora estaba mirando su situación en lo natural, que era su vejez. Entonces el Señor le dijo a Abraham:—¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que podrá tener un hijo en su vejez? ¿Acaso hay algo imposible para el Señor?

El Señor dice:

¿Hay algo difícil para Mi? No permitas que las situaciones en lo natural te roben tu fe. Confía en Mis promesas y provisiones. No te veas a tí mismo como inadecuado, porque Yo puedo hacer más con tu vida de lo que tu puedes hacer en lo natural. Yo Soy el Shaddai y nada es imposible para Mi. Así como le pedí a Abraham que sacrificara lo que era más preciado para él, Yo no voy a tomar de ti lo que te prometí. Así como le dije que dejara todo atrás y confiara en Mi su futuro. Así como Yo dirigí a Abraham, yo te daré dirección. Yo Soy el mismo ayer, hoy y por los siglos, y todavía estoy hablando hoy. Así como honré las oraciones de Abraham y no destruí la ciudad por 10 justos, voy a honrar tus oraciones. Confíame tu familia, tu ciudad e incluso tu país para introducirlos en Mi Reino. Cree en Mi Palabra para responder cada oración y súplica.

No tomes decisiones apresuradas que producirán un Ismael. Espera por la palabra que Yo te he hablado porque sin duda se cumplirá. Tal como el pacto que hice con Abraham, he hecho un pacto contigo. Espera en la promesa, tu simiente prometida, Isaac está en camino. No permitas que el enemigo magnifique las dificultades en tu vida y haga que parezcan inconquistables. Yo te llevaré a través de las situaciones que no has sido capaces de vencer en tus fuerzas y te abriré las puertas que necesitan ser abiertas. Confía en Mi para mover cada obstáculo que te esté bloqueando de llevarte a tu destino. Avanza en lo que yo te he comisionado. Debes ir sin miedo y sin vacilar, entregándome todas las áreas que Yo tengo para tu vida. Dice el Señor.

Génesis 17:15-17 También le dijo Dios a Abraham:—A Saray, tu esposa, ya no la llamarás Saray, sino que su nombre será Sara. Yo la bendeciré, y por medio de ella te daré un hijo. Tanto la bendeciré, que será madre de naciones, y de ella surgirán reyes de pueblos. Entonces Abraham inclinó el rostro hasta el suelo y se rió de pensar: «¿Acaso puede un hombre tener un hijo a los cien años, y ser madre Sara a los noventa?»

Génesis 18:10 -14—Dentro de un año volveré a verte —dijo uno de ellos—, y para entonces tu esposa Sara tendrá un hijo. Sara estaba escuchando a la entrada de la carpa, a espaldas del que hablaba. Abraham y Sara eran ya bastante ancianos, y Sara ya había dejado de menstruar. 12 Por eso, Sara se rió y pensó: «¿Acaso voy a tener este placer, ahora que ya estoy consumida y mi esposo es tan viejo?» Pero el Señor le dijo a Abraham: —¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que podrá tener un hijo en su vejez? ¿Acaso hay algo imposible para el Señor? El año que viene volveré a visitarte en esta fecha, y para entonces Sara habrá tenido un hijo.

Romanos 4:3 Pues ¿qué dice la Escritura? «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.»

Hebreos 11:8-11 Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos, porque consideró fiel al que le había hecho la promesa.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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