Diga el débil, !Fuerte Soy!

…Extiende también tu mano, y permite que se hagan sanidades y señales y prodigios en el nombre de tu santo Hijo Jesús.» Cuando terminaron de orar, el lugar donde estaban congregados se sacudió, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y proclamaban la palabra de Dios sin ningún temor. Hechos 4:30-31

Muchas veces cuando me veo abrumada pregunto: “¿Cómo puedo hacer esto?”. El Señor me responde: “Puedes lograrlo por mi Espíritu cuando esperas en Mí. Lo puedes realizar por medio de Mi gracia. Puedes lograrlo Conmigo. Puedes hacerlo en Mi presencia. Puedes lograrlo en obediencia, aún cuando no quieras obedecer, porque manifiestas la obediencia sacrificial. Presentas tu cuerpo como un sacrificio vivo. Dices, ¿cómo lo puedo lograr?. A través de Mí, por Mí y Conmigo”, dice el Señor.

Permítanme manifestarme en sus vidas de una nueva manera. Permítanme leer sus corazones. Aunque canten, en sus corazones dicen: ¿Cómo lo puedo hacer? Por mi Espíritu”, dice el Señor. “Recuerden a los apóstoles mientras estaban en el aposento alto preguntándose ¿Cómo podremos hacerlo? Entonces se manifestó mi Espíritu”, dice el Señor. ”Mi Espíritu les abrió los ojos y tocó sus corazones. Luego fueron llenos de una osadía que los tomó hasta el punto donde dejaron de desesperarse, pero fueron impartidos por mi Espíritu. Fueron enviados por mi Espíritu”, dice el Señor.

Derramaré mi Espíritu sobre sus vidas. Presenten sus corazones en la mesa del banquete. Permítanme derramar aceite fresco en sus corazones. Permítanme tomar esos sueños rotos, permítanme tomar esas preguntas. Vinieron con alabanza y con santidad en sus corazones. Aún vinieron con un corazón abatido. Deben saber que estoy agradecido que me confíen los secretos de lo que los abate. Soy el Dios que toma el abatimiento y lo transforma en alabanza y gratitud. Vestirán una vestidura de alabanza.

Estableceré sobre sus hombros una vestidura de alabanza para que cuando me alaben, el abatimiento no encuentre un lugar donde aterrizar, serán cubiertos por el manto de la alabanza. Deben conocer que mientras me alaban los elevo en mi presencia. Practiquen la alabanza. Dejen que la alabanza se perfeccione en sus vidas y luego se perfeccionarán en Mí. dice el Señor.

El Señor dice: “Hoy les entrego la presencia real de Mi Espíritu para que los guíe y los conduzca”.

El cielo está hablando estas palabras para nosotros personalmente: ¡Que su corazón no se confunda! No se desanimen, la victoria es suya por adelantado. El grito de “no titubeen” ha salido del cielo.

 ¿Cuál será nuestra respuesta? Se nos ordena tener confianza, valentía, ser fuertes y tener mucho valor (vea Josué 1:7) Debemos despertarnos, creer en la Palabra, actuar conforme a las promesas de Dios y caminar con dominio propio todos los días. ¿Por qué? El Espíritu Santo que vive dentro de cada uno de nosotros es mucho, mucho más grande que los espíritus del mal que trabajan en el mundo.

1 Juan 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

La audacia y el valor no son opcionales.  A lo largo de las escrituras de nos recuerda que debemos ser audaces, valientes y esforzados (vea Josué 1:7-9) En Deuteronomio 20:1 se nos anima a no permitir que lo que vemos nos cause temor. Nuestra confianza está en Dios y en su constante Presencia con nosotros. “Cuando salgas a la batalla contra tus enemigos y veas caballos y carros, y pueblo más numeroso que tú, no tengas temor de ellos; porque el SEÑOR tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto está contigo”

Deuteronomio 31:6 Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.

Estamos en la cosecha del tiempo final cuando las semillas del bien y del mal están llegando a su plenitud. Es hora de que todos los creyentes experimenten una verdadera demostración del poder del Espíritu de Dios día con día. La iglesia del tiempo final será un pueblo de innegable poder de Dios.

1 Corintios 2:3-5 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Este no es el momento para ser débiles y temerosos sino extremadamente audaces y valientes para despertar a Cristo en nosotros, la esperanza de gloria porque el final está más cerca de lo que imaginamos.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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