EL DIOS VIVO NOS ACOMPAÑA

Sin embargo, todavía te pertenezco; me tomas de la mano derecha. Me guías con tu consejo y me conduces a un destino glorioso. ¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra. Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de  mi corazón; él es mío para siempre. Salmo 73:23-26

La Pastora Phylis Ford nos compartió esta palabra, que viene a confirmar lo que Dios está haciendo nacer.  Estamos pasando a través de la transición, las pruebas y las luchas, pero el dolor vale la Continuar leyendo