TRANSFORMESE EN UN VENCEDOR NO EN VICTIMA

Salmo 31:20 dice: “Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas”.

Este es un tiempo de confrontación y contienda para vencer todas las trampas que nuestro enemigo, el diablo, estableció en nuestro camino. ¡Con una determinación osada y atrevida, debemos ser inexorables en nuestra búsqueda de la presencia santa de Dios! No retenga nada, ninguna de sus agendas ocultas, ambiciones egoístas, viejos rencores y falta de perdón. Confiese cada pecado que el Espíritu Santo traiga a su mente y continúe pidiéndole un espíritu de arrepentimiento. No tome a Continuar leyendo