SUBE A LOS LUGARES ALTOS

Aunque todavía no florece la higuera, ni hay uvas en los viñedos, ni hay tampoco aceitunas en los olivos, ni los campos han rendido sus cosechas; aunque no hay ovejas en los rediles ni vacas en los corrales, yo me alegro por ti, Señor; ¡me regocijo en ti, Dios de mi salvación! Tú, Señor eres mi Dios y fortaleza. Tú, Señor, me das pies ligeros, como de cierva, y me haces andar en mis alturas. Habacuc 3:17-19

Quienes hemos leído la emocionante travesía de “Miedosa” en el libro “Pies de Cierva en los Lugares Altos” acompañada de sus inseparables amigas Continuar leyendo