Los Hijos Pródigos siempre vuelven a casa

Entonces el hijo regresó a la casa de su padre.»Mientras el hijo todavía estaba muy lejos de casa, su padre lo vio y tuvo compasión de él. Salió corriendo a su encuentro y le dio la bienvenida con besos y abrazos. Lucas 15:20

Hoy quiero convenirme en oración con todos aquellos Padres y Madres que están peleando la batalla por el corazón de sus hijos. Quiero enviar una palabra de ánimo para aquellos padres que ahora mismo tienen un hijo pródigo, enfermo, o en rebeldía y libertinaje. Quiero declarar que hoy se rompen las maldiciones sobre nuestros hijos en el nombre de Jesús. Hablamos vida a su ADN y le ordenamos a todo espíritu inmundo que salga en el nombre de Jesús. Quiero declarar que el Espíritu de Elías hará volver el corazón de los padres a los hijos y de los hijos a los padres.

En el nombre de Jesús, declaramos una vez mas, sobre nuestros hijos y sobre los hijos de nuestros hijos que en este día maldiciones se rompen sobre sus vidas, adicciones se rompen sobre sus vidas, enfermedades se rompen sobre sus vidas, debilidades, iniquidades se rompen sobre sus vidas. Arráncalas de ellos, remueve esas cosas de su destino, nosotros los liberamos en el nombre de Jesús, y los desatamos en la plenitud de sus destinos. Llamamos a avivar sus dones, llamamos a avivar los dones que les has dado, declaramos que esa unción se aviva. Nos ponemos de acuerdo con el destino que hay en el cielo y negamos los propósitos del infierno y declaramos que ellos tienen derechos de pactos, de bendición.

Padre y madre, usted tiene que buscar a Dios con todo su corazón, servirle a Dios con todo su corazón, estar bien agarrado de Dios para que El no falle jamás en proteger a Sus hijos. Haga Su parte y Dios va hacer la de El. El nunca ha fallado y nunca fallará, no se preocupe, no se entristezca, no se atribule, ore por ellos, ayune por ellos, enséñeles la Palabra, llámelos, hábleles, trátelos con amor, abrácelos y béselos. Entre más perdidos estén más necesitan su amor, más necesitan su entendimiento, no son ellos, es el enemigo el que los tiene oprimidos, ataque al enemigo no a ellos. Ellos necesitan ahora más que nunca su amor y su clamor, Dios no fallará en hacer lo que El prometió.

Salmo 103:17-18 Pero el amor del Señor permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!

Isaías 49:25 Pero así dice el Señor: «Sí, al guerrero se le arrebatará el cautivo, y del tirano se rescatará el botín; contenderé con los que contiendan contigo, y yo mismo salvaré a tus hijos.

Isaías 59:21 El Señor ha dicho:«Éste será el pacto que haré con ellos: Mi espíritu está sobre ti, y desde ahora y para siempre las palabras que puse en tu boca nunca se apartarán de tus labios, ni de los labios de tus hijos, ni de los labios de tus nietos.»

OREMOS:

¡Gracias, amado Señor por un nuevo día que puedo compartir con mis hijos! Te alabo, mi buen Padre, por tu fidelidad y tu constante y amoroso cuidado de mi vida y la de mis seres queridos. Gracias, Espíritu Santo, por mostrarme el buen camino a seguir este día. El sacrificio de Jesús me permite acercarme hasta Tu presencia, Dios Todopoderoso y Eterno; ¡gracias, precioso Salvador!

Hoy presento a mis hijos delante de ti y te agradezco por sus vidas. Gracias porque les hiciste perfectos desde la fundación del mundo y les creaste para este tiempo con un propósito que ellos llevarán a cabo. Confieso que el camino delante de sus pies es amplio y ellos no se apartan ni a diestra ni a siniestra de él, pues conocen Tu voz y Te siguen.

Aunque yo tengo limitaciones y cometo errores, en tu infinita sabiduría, Tú confiaste sus preciosas vidas al cuidado de nosotros, sus padres. ¡Ayúdanos, Señor! Deseamos hacer el mejor papel posible para adiestrar a esta generación de forma que te conozcan íntimamente y voluntariamente decidan amarte y seguirte todos los días de sus vidas. Ayúdanos a enseñarles que la salvación es individual para que con solicitud, diligencia y fidelidad te sirvan de todo su corazón, su mente y su espíritu.

Gracias porque mis hijos tienen un espíritu superior como el que tenía Daniel; ellos son excelentes en su caminar y están coronados de gracia y favor delante de Ti y de los hombres. Yo confieso que mis hijos aprenden a vencer el mal con el bien, pues han vencido al maligno por la palabra de su testimonio y la Sangre de Jesucristo. Gracias porque están bien cimentados en la Palabra y en la Roca Fuerte que es Cristo. Confieso que ellos caminan en salud divina y prosperan en todo porque el alma de ellos es prosperada. Ellos son siervos tuyos y han aprendido a llevar cautivos sus pensamientos a la obediencia de Cristo, de forma que son renovados por medio de la transformación de su entendimiento y no tienen espíritu de temor, sino de poder, amor y dominio propio.

Gracias porque todo lo que hacen prospera; ellos se mueven con libertad en su llamado, no temen ni se intimidan por lo que les puedan decir o hacer los hombres. Ellos son como árboles plantados junto a corrientes de aguas, cuya raíz va profunda y aunque venga el calor y las pruebas, ellos siguen dando buenos frutos porque el Agua Viva de la Palabra les irriga y les nutre haciéndoles prosperar.

Gracias porque caminan en salud divina y no se enferman. Alrededor de ellos, están ángeles que les cuidan y les guardan en su caminar. Tú les acompañas en su entrada y en su salida, son cabeza y no son cola. Gracias porque Tú ensanchas el territorio de mis hijos, les bendices y les guardas del mal para que no les toque. Tú concedes mis peticiones, bendito Señor, porque Tú no haces acepción de personas y, tal como lo hiciste con Jabes, así Tú bendices abundantemente a mis hijos todos los días de sus vidas. Oro por sus amistades; te agradezco porque les haces sabios y entendidos.

Pon en ellos espíritu de sabiduría, de inteligencia, de poder y de dominio propio, sumisos a sus padres, para que no juzguen por lo que ven sus ojos ni arguyan por lo que sus oídos oyen, sino que la justicia y el temor de Jehová les marquen el camino y actúen según la sabiduría de lo alto. Ayúdales a aprender a controlar su lengua, pon guarda en sus bocas para que hablen lo que sea de bendición, necesario para edificar, exhortar y bendecir a otros. Ato todo espíritu de rebeldía, y desobediencia y desato sobre ellos honra y obediencia a sus padres para que gocen de tu promesa de alargar sus días sobre la tierra y que en todo les vaya bien. Clamo que hoy, Tú sigas derramando sobre ellos Tu bendición, Tu amor y Tu protección, en el nombre de Jesús, Amén.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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