Tiempo de levantar Banderas de Victoria

Los lavaré con agua pura, los limpiaré de todas sus impurezas, los purificaré del contacto con sus ídolos; pondré en ustedes un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Quitaré de ustedes ese corazón duro como la piedra y les pondré un corazón dócil. Pondré en ustedes mi espíritu, y haré que cumplan mis leyes y decretos; vivirán en el país que di a sus padres, y serán mi pueblo y yo seré su Dios. Los libraré de todo lo que les manche. Haré que el trigo abunde, y no volveré a enviarles hambre. Ezequiel 36:25-29

A principios de este año les compartí la palabra profética para el año 2014 del Profeta David Wagner que decía: Las cosas que les fueron robadas serán restauradas y las cosas que se perdieron están a punto de ser encontradas. Yo estoy rompiendo los grilletes, los ciclos de retraso y la decepción de Mi pueblo, y voy a llevarlos a una temporada de victoria. Verán a “Jehová Nissi” agitar su bandera de libertad y victoria sobre ustedes como nunca antes. La temporada de dificultades a través de la cual muchos han estado caminado ha llegado a su fin. Las temporadas de “no es suficiente” o “solo lo suficiente” han cambiado. Bienvenidos a lo “mas que suficiente de Dios”. Ustedes han dado, han enviado, ahora descansen en la promesa, reciban la promesa, crezcan con la promesa. Hoy el Señor nos vuelve a recordar esta promesa con la palabra profética de Gail Manizak. Los últimos siete años han sido de preparación para muchos de nosotros. Derrotamos a nuestros enemigos en el desierto y ahora, las cosas están a punto de cambiar.

El Señor dice:

Mis hijos de luz, tan amados, tan brillantes. La luz de Mi presencia es vista por todos los que los rodean. Ustedes son Mis amados, ustedes son Mis hijos en quienes tengo complacencia, sí, en quienes Yo me deleito. Hoy quiero que sepan que no solo son amados en el mundo que los rodea, sino amados por Mi. Ustedes son Mis amados y Yo soy suyo.

Yo los he lavado, y ustedes están limpios por la Sangre de Mi Pacto, Yo los he dejado más blancos que la nieve, ustedes están limpios, Yo les enseñé a través de diversas situaciones y Yo los he santificado. He corregido a los que son Míos como un buen Padre lo haría. No se preocupen por las dudas y temores. Corran con paciencia y con esperanza, de una cosa pueden estar seguros, Yo les escogí como Míos y nunca los dejaré ir.

La sanidad ha llegado, aunque pareciera que ha tardado en llegar. Ustedes sabían que Yo los vería a través de esta noche oscura de su alma, Vengan, su fe los ha sanado. A través de los tiempos de severos ataques del enemigo, Yo les di fuerzas cuando se sentían débiles. Les di Gracia cuando necesitaban Gracia. Ustedes están ceñidos con la verdad y su fe se ha fortalecido a través de su hora más oscura.

Ahora, ustedes pueden aferrarse a esto. ¡Este es su año! Ustedes Mis hijos están entrando en una nueva temporada, esperen el cambio. Cambien Conmigo dice el Señor. Porque el tiempo de la restauración de estas enseñanzas y todo lo que perdieron les será devuelto. Esta es su temporada. Esta es una nueva temporada. Yo he dirigido sus pasos de diferentes maneras, mientras ustedes seguían en pos de Mi. Yo, el Señor, estoy enviando Mi Palabra para sanar, restaurar y devolverles todo lo que les fue robado. Este es el tiempo de la restauración, Yo estoy restaurándolos. Yo Soy Dios.

¿No soy Yo el Dios que dijo: “Yo les concederé los deseos de su corazón?, ¿No soy Yo el Dios que dijo: Yo Soy el autor y consumador de su fe?, ¿No soy Yo el Dios que dijo: La alegría viene en la mañana?,¿No soy Yo el Dios que dijo: Yo voy a restaurar lo que se comió la langosta?. Yo estoy restaurándolos, su postrer estado será mayor que el primero, crean solamente.

Sí, Yo les hice estas promesas a ustedes Mis hijos, son para ustedes. Mis promesas son SI y son AMEN. Caminen por fe, vivan y muévanse en Mi diariamente. ¡Brillen! y ¡Confíen!. Dejen atrás toda duda y todo temor. Esto no es Mío. ¡Grande es su recompensa! Ustedes son Mis amados y Mi deleite. Sí, aún este día sepan que el cerco no será dañado.

Ezequiel 36:33-36 »”Yo, el Señor, digo: Cuando yo los purifique de todos sus pecados, haré que vivan en sus ciudades y que reconstruyan las ruinas. La tierra que había quedado desierta, en vez de quedar desierta será cultivada a la vista de todos los que pasan. Y se dirá: Esta tierra, que había quedado desierta, ahora se parece al jardín de Edén; las ciudades que habían sido destruidas, arrasadas y dejadas en ruinas, ahora son unas fortalezas y están habitadas. Entonces los pueblos vecinos que queden con vida reconocerán que yo, el Señor, reconstruyo lo destruido y vuelvo a sembrar lo arrasado. Yo, el Señor, lo he dicho, y lo realizaré.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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