Este es un tiempo de contienda y confrontación

La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes! Por lo tanto, echen mano de toda la armadura de Dios para que, cuando llegue el día malo, puedan resistir hasta el fin y permanecer firmes. Efesios 6:12-13

En el Espíritu las cosas se están acelerando. Este es un tiempo de favor y bendiciones sobreabundantes de Dios en medio de tiempos de prueba. En la medida que nos anclemos a Él, edificando nuestra casa sobre su Palabra, y declaremos Sus promesas, no fallaremos en descubrir el lugar que Él preparó para nosotros en esta hora. Que esta palabra de Bobby Conner le ayude a comprender que Dios nos ha dado autoridad. Con cada cosa nueva que Dios trae a nuestra vida, hay una responsabilidad que viene con el territorio. Se necesita una nueva autoridad, porque con los nuevos territorios vienen nuevos desafíos que sólo se pueden manejar de esa manera.

TRANSFORMESE EN UN VENCEDOR

Este es un tiempo de confrontación y contienda para vencer todas las trampas que nuestro enemigo, el diablo, estableció en nuestro camino. ¡Con una determinación osada y atrevida, debemos ser inexorables en nuestra búsqueda de la presencia santa de Dios!

Salmo 31:20 dice: “Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas”.

No retenga nada, ninguna de sus agendas ocultas, ambiciones egoístas, viejos rencores y falta de perdón. Confiese cada pecado que el Espíritu Santo traiga a su mente y continúe pidiéndole un espíritu de arrepentimiento. No tome a la ligera la urgencia de esta hora: Haga su mejor esfuerzo para buscar a Dios de una manera apasionada, inexorable y permanente. Establecer el Reino de Dios en nuestra vida debe ser nuestra prioridad absoluta.

Mateo 6:33 dice: “Más bien, busquen primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas”.

Un enfoque clave para acercarse cada vez más a Dios es buscar cómo quitar de nuestra vida absolutamente todo lo que impide acercarnos a Él: “Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación” (2 Corintios 7:1).

¿SE PUSO DE ACUERDO CON EL ENEMIGO?

Ore fervientemente para que el Espíritu Santo le revele cualquier inmundicia en su carne o en su espíritu. ¿Se puso de acuerdo con los espíritus diabólicos de acusación y rechazo? ¿Con los espíritus de amargura y falta de perdón? ¿Se entregó a un espíritu de perversión? ¿Se entregó a un espíritu de ira o temor? ¿Vive con una carga de vergüenza, culpa o reproche concerniente al pasado?

Amado, reconozca estas emociones por lo que son: ¡Obras del enemigo para destruir su alma y mantenerlo fuera de su herencia, la presencia manifiesta de Dios! Renuncie a sus acuerdos con estas obras perversas de las tinieblas y arrepiéntase de sus pecados, recibiendo la misericordia del Señor y el perdón por su sangre derramada en la Cruz. Sólo entonces será libre para habitar en Cristo y gozarse en la presencia magnífica de Dios.

¿Cómo podemos desalojar todas las trampas de nuestra carne y espíritu? Pase tiempo adorando a Dios y confesando su Palabra sobre su vida. Renueve su mente por la meditación en la Palabra de Dios, especialmente las Escrituras que nos llaman a caminar en la santidad y el temor del Señor. Someta cada pensamiento a la obediencia de Cristo: “Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo” (2 Corintios 10:5).

El temor se exalta a sí mismo contra el conocimiento de Cristo, ¡Sométalo! Eso es desobediencia. La falta de perdón se exalta a sí mismo en contra del conocimiento de Cristo. ¡Sométala! Eso es desobediencia. Las acusaciones, la amargura y el rechazo. ¡Sométalas! Ponerse de acuerdo con las mentiras del enemigo no es otra cosa que rebelión y desobediencia.

Controle sus pensamientos y sea vigilante. No permita que cualquier pensamiento impuro se arraigue en su mente o su corazón. El enemigo puede hacerle sugerencias y susurrar mentiras que pueden sonar como su voz interior, pero sepa que estas son tentaciones del infierno. Resista la tentación, abra su corazón al amor de Dios y vuelva su mente hacia la Palabra de Dios.

Resultados magnificentes y transformadores se manifestarán a través de nuestra vida, porque cuando nos limpiamos de “todo lo que contamina y mancha nuestro cuerpo y espíritu”, entramos en la presencia de Dios. Mientras nosotros lo contemplamos con un corazón abierto, seremos transformados más y más a su imagen.

UN VENCEDOR VICTORIOSO

Salmo 16:11 dice: “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha”. Mientras aprendemos a caminar en la santidad y el temor del Señor, el Espíritu de Dios soltará luz sobre nuestros caminos, llenando nuestra vida con su paz y su gozo. Debe estar seguro de esto: Sólo en la presencia de Cristo encontraremos un gozo abrumador que perdurará por encima de toda circunstancia.

Salmo 36:9 dice: “Porque en ti está la fuente de la vida, y en tu luz podemos ver la luz”.

También debe estar seguro de esto: Sólo en la presencia de Cristo podemos experimentar la vida, la instrucción y la iluminación victoriosa. Ningún creyente necesita tropezar en las tinieblas. Simplemente levante sus ojos y siga al Señor.

Salmo 18:28 dice: “Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas”.

La Palabra revelada de Dios establece: 1 Juan 1:5-7 dice: “Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”. Mientras nos rendimos y habitamos en Cristo, su amor y su luz radiantes literalmente se irradiarán a través de nuestra vida. ¡Que su luz brille durante estos días! Amado, este es el tiempo para levantarnos y brillar. Atrévase valientemente a ser el vencedor victorioso que está destinado a ser (vea Romanos 8:37).

Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:21-22

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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