EL SEÑOR HARA GRANDES COSAS POR NOSOTROS

Cuando el Señor nos haga volver a Sión, nos parecerá estar soñando. Nuestra boca se llenará de risa; nuestra lengua rebosará de alabanzas. Entonces las naciones dirán: «¡El Señor ha hecho grandes cosas por éstos!» Sí, el Señor hará grandes cosas por nosotros, y eso nos llenará de alegría. Salmo 126:1-3

El Espíritu Santo está mostrándome que El quiere restaurar el gozo y traer restauración a Su pueblo. Este es un gran tiempo donde el regocijo está llegando a todos aquellos que han estado pasando por momentos difíciles. Todos hemos tenido cautivo algo en nuestras vidas, y el enemigo está tratando de esclavizarnos una vez más a través de la enfermedad, los problemas financieros, los problemas familiares y otras dificultades.

A través de todo el Antiguo Testamento leemos acerca de los Israelitas entrando y saliendo del cautiverio. En el libro de Éxodo, Faraón tuvo a los Israelitas en cautiverio. El se rehusaba a permitir que el Pueblo de Dios saliera comandando por Moisés, y el Señor envió plagas sobre ellos. Entonces Faraón ordenó a los capataces incrementar el trabajo forzado sobre ellos haciendo ladrillos. En el Capítulo 6 de Éxodo, el Señor le dijo a Moisés que El los sacaría por causa de Su Pacto con ellos. La Biblia dice en el libro de Hebreos 8 que tenemos un mejor Pacto establecido con las mejores promesas a través de Jesús.

El libro de Salmos habla acerca de cómo los Israelitas se regocijaron después de regresar de su exilio. En los días de Nehemías, cuando regresaron de Persia en el decreto de Esdras, se regocijaban cuando se dieron cuenta que eran capaces de volver y reconstruir el muro de Jerusalén. Ellos estaban tan llenos de alegría que lo describieron como un sueño.

El Señor dice:

Yo estoy reconstruyendo los muros que fueron derribados por el enemigo. Todas esas cosas que fueron demolidas en sus vidas serán reconstruidas y restauradas. Yo voy a quitarles las pesadas cargas y pesos que los han agobiado. Los grilletes se están rompiendo y los cautivos están siendo liberados. Están saliendo de las fortalezas que los han mantenido aprisionados. Yo estoy liberando a los prisioneros de guerra, y regresándolos a casa una vez más. Yo voy a sanar a los quebrantados de corazón y libertar a los cautivos.

Permítanme libertarlos de hábitos que ustedes no han sido capaces de vencer, estilos de vida que no han sido capaces de cambiar. Renovar las viejas mentalidades y las negativas formas de pensar. Permítanme ser el Señor de todas las áreas de su vida. Permítanme que los liberté de las ataduras que les impiden caminar en libertad. Ahora es el tiempo para ser libres de las mentalidades religiosas y las tradiciones hechas por el hombre. Yo voy a romper las restricciones que los han detenido de recibir todo lo que Yo he provisto para ustedes. Tomen los límites de Mi, en todo lo que Yo soy capaz de hacer. Aunque estén en una temporada difícil, la victoria será suya y la alegría y la risa les serán restablecidas de nuevo. Este es el Pacto que Yo he hecho con ustedes, dice el Señor. (Elaine Tavolacci)

Salmo 126:4-6 Señor, ¡haz que volvamos de nuestra cautividad, y que corramos libres como los arroyos del desierto! ¡Haz que los que siembran con lágrimas cosechen entre gritos de alegría! ¡Que los que entre sollozos esparzan la semilla, vuelvan alegres trayendo sus gavillas!

Jeremías 29:14 Ustedes me hallarán, y yo haré que vuelvan de su exilio, pues los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los arrojé. Yo haré que ustedes vuelvan al lugar de donde permití que se los llevaran.» —Palabra del Señor.

Hebreos 8:6-7 Pero nuestro Sumo Sacerdote ha recibido un ministerio mucho mejor, pues es mediador de un pacto mejor, establecido sobre mejores promesas. Si el primer pacto hubiera sido perfecto, no habría sido necesario un segundo pacto.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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