PERMITE QUE EL SEÑOR RECONSTRUYA TU HOGAR

Por eso, el Señor dice: «Voy a poner en Sión una piedra, una piedra escogida y muy valiosa, que será la piedra principal y servirá de fundamento. El que tenga confianza, podrá estar tranquilo. En esa construcción usaré por plomada la justicia y por nivel la rectitud.» Isaías 28:16-17

Hoy tuve una visión que se asemejaba mucho a la historia de “Los tres cerditos”, donde el gran lobo malo venía a soplar para derribar la casa. En mi visión el enemigo iba sobre las vidas y las casas del Pueblo de Dios, y soplaba circunstancias adversas y vientos para provocar que destrucción viniera sobre ellos.

Al igual que en la historia de los tres pequeños cerditos, estos ataques les llevaron a reconocer los lugares en sus vidas que dieron acceso a que este lobo causara destrucción. Se vieron obligados a ver como construyeron sus casas, y como esto le dio acceso al enemigo. Finalmente construyeron una casa de ladrillo que no podía ser derribada.

Mi sentir con esta visión, es que Dios ha permitido estos vientos de adversidad para revelar las áreas débiles y el acceso a los ataques del enemigo. Me hizo recordar cuando Nehemías construyó el muro.

Nehemías 2:17 Así que les dije: —Ustedes saben bien que nos encontramos en una situación difícil, pues Jerusalén está en ruinas y sus puertas quemadas. Únanse a mí y reconstruyamos la muralla de Jerusalén, para que ya no seamos objeto de burla.

El enemigo ha enviado asignaciones que han traído destrucción y desgracias al Pueblo de Dios. Pero Dios está reconstruyendo los muros y las puertas para fortalecer a Su Pueblo.

En el Libro de Nehemías leemos que las reparaciones comenzaron con las PUERTAS DE ENTRADA. Yo creo que Dios ha estado asegurando las puertas de nuestra vida y hogares. El está purificando lo que hemos permitido entrar, y las grietas por donde ha entrado el enemigo. Estas pueden ser mentiras con las que nos hemos convenido o creído, el pecado que hemos permitido y las palabras que han salido de nuestra boca (nuestra entrada física) que han traído muerte en lugar de vida. También puede ser duda e incredulidad.

Los muros están siendo reparados. Dios está reparando los muros de su vida y su hogar con Su verdad, Su justicia y Su fuerza. Estamos vestidos de Cristo y TODO lo que El es. Nuestros muros se derriban cuando nos basamos en nuestras propias fuerzas, sabiduría y bondad. El es la principal PIEDRA ANGULAR de nuestra vida y hogar (templo). El es el principio y el fin de todo, el Autor y Consumador de nuestra fe. El debe ser el constructor de nuestras vidas y hogares.

Salmo 127:1 Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores; si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas.

Dios está construyendo nuestros cimientos para que el enemigo no pueda derribar nuestras casas. El se está asegurando que nuestros cimientos que estaban construidos sobre arena tengan su base completa sobre la ROCA QUE ES CRISTO. Nuestra Roca Sólida.

Esta reconstrucción está ocurriendo en las vidas individualmente, en las Iglesias, Ministerios, ciudades y naciones. Dios está levantando a su familia global y al mismo tiempo permitiendo que la ayuda venga alrededor de las familias y las vidas que necesitan apoyo, sanidad y reconstrucción.

El libro de Nehemías es un modelo de lo que Dios está haciendo una vez más en esta hora. El quiere que usted sepa que El está asegurando su hogar y su vida de los vientos que el enemigo ha estado soplando sobre usted para avergonzarlo. La restauración y la seguridad vendrán sobre usted, cuando le permita a Dios reparar las areas derribadas. ¡Que buen Padre es El! ¡Que fidelidad la del Dios que servimos! (Kathy Pelton)

Mateo 7:24-27 »Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía su base sobre la roca. Pero el que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!»

OREMOS:

Señor, Dios de Israel, no hay en el cielo ni en la tierra un Dios que se compare a ti, que cumples el pacto y eres misericordioso con tus siervos que de todo corazón caminan delante de ti. Tú has cumplido tu promesa con mi familia y la casa de mi padre; con tus labios lo dijiste, y con tu mano lo has cumplido, como hoy se puede ver.

Pero, Señor Dios mío, dígnate atender a la oración y a los ruegos de tus siervos, y escucha el clamor y la oración que ellos elevan a ti. Mantén abiertos tus ojos, de día y de noche, sobre esta casa, sobre el lugar del cual has dicho: “Mi nombre estará allí”, y atiende a la oración que tus siervos elevan en este lugar.

Dios mío, te rogamos ahora que mantengas abiertos tus ojos, y atentos tus oídos, a las oraciones en este lugar. ¡Levántate ahora, Señor y Dios, y ven a reposar aquí, tú y el arca de tu poder! ¡Oh, Señor y Dios, que mi familia y mi casa se revistan de tu salvación! ¡Que tus santos se regocijen en tu bondad! (2 Crónicas 6) Amén.

Con amor y oraciones,

 Magie de Cano

 

 

 

 

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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