DAME UN NUEVO CORAZON

Cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado». Juan 11:4

María y Marta dijeron: “Señor, si sólo hubieras estado aquí…”. Ellas estaban decepcionadas porque el Señor llegó tarde a la escena. Mientras oraba sobre estas cosas, el Señor me dio la imagen de un corazón. En el fondo del corazón había una “piedra” y escuché al Señor gritando como en la historia de Lázaro:“Remuevan la piedra”. Juan 11:39 dice: “Quiten la piedra, ordenó Jesús. Marta, la hermana del difunto, objetó: Señor, ya debe oler mal, pues lleva cuatro días allí”. Esta es la aversión de Marta por permitir que se remueva la piedra porque detrás de ella habría un olor repugnante por las cosas que se desintegraban, se pudrían y se estaban degradando.

¿Qué se está pudriendo en su corazón que necesita salir de la tumba? Algunas de las cosas que dejamos en nuestro corazón no deberían estar allí. Son cosas sepultadas en lo natural. Son cosas que pensamos que pasaron. Son situaciones en nuestras vidas que fueron dolorosas. Pueden ser grandes o pequeñas. Quizá fue cuando oramos y Dios no hizo lo que le pedimos. Quizá fue la pérdida de un hijo, la muerte de una persona muy amada, una relación rota o quizá algo que hicimos mal y enterramos bien profundo.

Ahora la gente ve otras relaciones en nuestra vida, otros hijos, otro trabajo y piensan que superamos el asunto. Pero sabemos en nuestro corazón que esos recuerdos siguen allí. Quizá recordamos esas cosas y a menudo visitamos la tumba. Si realmente pensamos acerca de ello, veremos que no hay nada útil o que valga la pena dentro de la tumba. Pero mantenemos nuestras decepciones allí. Sabemos que todo lo que está en la tumba se pudrió. Pero aún así no permitimos que se abra la tumba(habría mal olor), queremos mantenerlos blindados y guardar la memoria en nuestros corazones. Para nosotros eso simboliza (así como para Marta y María) nuestra decepción porque el Señor no hizo lo que le pedimos y no llegó a tiempo. En esta parte de nuestros corazones guardamos la amargura, el dolor y la falta de perdón contra el Señor. Seguimos con nuestras vidas diciéndonos a nosotros mismos que lo superaremos y tendremos otros hijos, nuevos amigos, nuevos matrimonios y nuevos trabajos. Pero si las conservamos encerradas, se pudren y huelen mal.

Como la polilla y el orín corrompen en el mundo natural, lo mismo sucede con las cosas que escondemos en nuestras almas y terminan pudriéndose. La falta de perdón vuelve agrio nuestro corazón. La ira produce amargura, La decepción produce incredulidad. Decimos, “Como Dios no lo hizo antes, no confío que pueda hacerlo ahora”. No importa cuántas respuestas positivas a nuestras oraciones hayamos recibido desde ese suceso que sepultamos en la tumba, siempre queda la “duda” que nos detiene y el peso de la piedra sobre nuestra alma. Hoy Jesús dice: “Remueve la piedra. Deja que eso salga y resucite Conmigo ahora”.

Hoy Jesús llora, así como lo hizo ante la tumba de Lázaro. ¿Por qué lloró? Algunos piensan que fue porque amaba a Lázaro, pero sabía que resucitaría, así que esa no fue la razón. Quizá fue por su amor a María y Marta, quizá por su frustración ante la incredulidad de ellas o quizá ante el reclamo por el retraso. No sé por qué, sólo sé que llora hoy por aquellos que mantienen la piedra sobre la tumba en sus corazones. Sé que hoy está diciendo: “Remueve la piedra. Permite que salga lo que se está pudriendo y huele mal”. Hoy está diciendo lo mismo que dijo ante la tumba de Lázaro:“Quítenle las vendas y dejen que se vaya” (Juan 11:44). Hoy está diciendo: “Mis caminos no son tus caminos y Mis pensamientos no son tus pensamientos”.

Ezequiel 36:26 Pondré en ustedes un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Quitaré de ustedes ese corazón duro como la piedra y les pondré un corazón dócil.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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