SU MANO VICTORIOSA TE SOSTIENE

Tu Espíritu me acompaña a todas partes; no puedo escapar de tu presencia. Si subiera al cielo, allí estarías; si bajara a las profundidades de la tierra, allí estarías. Si fuera al oriente donde nace el sol, allí estarías; o al occidente, al fin de los mares, allí estarías. Aun allí me tomarías de la mano y me conducirías; tú fuerte mano derecha me ayudaría. Salmo 139:7-10

Cuando pasamos por grandes pruebas, no siempre es fácil confiar. Sabemos que debemos hacerlo, pero nos cuesta a veces. Sin embargo, hay algo que debemos tomar en cuenta, y es el hecho de que Dios nunca nos dejará solos. Juan 16:33 dice: Yo les dije esto para que encuentren paz en mí. En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero, ¡sean valientes! Yo he vencido al mundo.

El Señor dice: ¿A dónde pueden ir donde Yo no esté? ¿A dónde pueden huir de Mi presencia? Ciertamente Yo estoy con ustedes en cada paso del camino. Ustedes no pueden sentir Mi presencia, pero Yo estoy allí con ustedes experimentando cada circunstancia por la que están atravesando. Ustedes no están solos. Yo conozco sus pruebas y sus angustias. Yo conozco su desesperanza y desaliento. Yo no permitirá que sean tentados más allá de lo que pueden soportar. Les proveeré una vía de escape de modo que ustedes puedan soportar.

Yo no permitiré que sean aplastados debajo de sus cargas. Enviaré a otros para ayudarlos a llevarlas porque ustedes no están solos. No esperen hacerlo solos porque esta batalla no es para muerte, sino para traer mucha gloria al Reino de Dios. Cuando pasen por el fuego no se quemarán, cuando pasen por las aguas no se ahogarán. Cuando pasen a través de las tormentas, no los lanzarán lejos, porque ustedes tienen el poder en sus palabras para ordenarles callar. Ustedes tienen la autoridad sobre todo poder del enemigo.

Mi paz les doy. La paz que el mundo no da, Yo se las doy a ustedes en este día. No permitan que el enemigo los oprima debido a la severidad de sus pruebas, porque Yo tengo la confianza que seguirán siendo fieles a través de ellas. Mírenme a Mi porque yo soy el autor y consumador de su fe. No confíen en su propia fe sino confíen en Mi. Cuando ustedes le hablen a las montañas, estas tendrán que moverse. Cuando ustedes le hablen a la tormenta, estás dejarán de existir en sus vidas. Permanezcan fieles hasta la muerte y Yo les daré la corona de la vida. Mueran a sus propias vidas y permitan que el poder de Mi resurrección fluya.

 Yo los he llevado a través del fuego porque los amo. Yo he subido la temperatura más alta porque no quiero que se apoyen en su propio entendimiento. En todos sus caminos Yo quiero que me busquen y Yo dirigiré sus sendas. Examinen su corazón para ver si sus actitudes y motivaciones son puras. Si su corazón no los condena, ustedes sabrán que están bien Conmigo. Si me dan su corazón, Yo voy a purificarlo. Si me eximen de sus decisiones, ustedes fracasarán en ellas. Yo les traigo vida y vida en abundancia. Sigan el camino recto y estrecho que lleva a la vida. El camino ancho trae destrucción y muerte. Recuerden caminar en la sencillez de Mi palabra. No lean en ella lo que no está allí. No permitan que el legalismo los aparte. Caminen solamente donde está la Gracia. Ahora cuando las cosas parecen abrumarlos, sepan que Yo estoy con ustedes. Yo no voy a permitir que pasen a través de algo que no pueden manejar. Búsquenme y tómense de Mi mano. Yo voy a fortalecernos, a darles descanso, a dirigirlos. Cualquiera que sea su necesidad, Yo estaré allí para ustedes.

2 Corintios 7:10 Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Isaías 41:10 No temas, estoy contigo. Yo soy tu Dios, no tengas miedo. Te fortaleceré, sí, te ayudaré. Te salvaré con mi mano victoriosa.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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