MAÑANA A ESTA HORA

Entonces Eliseo dijo: «¡Oigan la palabra del Señor! Así ha dicho el Señor: Mañana a esta hora diez kilos de flor de harina se venderán a las puertas de Samaria por una moneda de plata, y también por una moneda de plata se comprarán veinte kilos de cebada.» 2 Reyes 7:1-2

Estuve escuchando al Señor decir: “Mañana a esta hora” Mis pensamientos se volvieron hacia Eliseo, cuando en medio de una hambruna, habló una palabra de promesa que incluía un tiempo determinado. Quiero comenzar diciéndoles que para cada promesa, para cada profecía, y para cada sueño, hay un tiempo determinado. No es diferente de lo natural: Cuando una semilla es sembrada, hay un proceso que pasa la semilla antes de que pueda haber una cosecha. Sin embargo, es seguro que mientras la semilla es plantada, si se mantiene en la tierra y se cuida apropiadamente, habrá una temporada en que la cosecha vendrá. Cada sueño, cada semilla, cada promesa deberá pasar por un proceso.

José tenía una palabra del Señor, (un sueño) y esa palabra de Dios lo probó, en otras palabras, él fue probado por el tiempo para ver si se aferraba a ese sueño o lo abandonaría. El tiempo es el gran tamiz por el que deben pasar todos nuestros sueños. Así como Ana llevó a Samuel en su vientre por nueve meses, antes de verlo nacer, tu y yo debemos llevar también la Palabra del Señor en nuestro vientre espiritual o hasta la debida temporada. Podemos ver a muchas personas a las que les falta un nacimiento, pero en realidad aún no han quedado embarazadas. Pueden tener una palabra del Señor por mucho tiempo antes de quedar embarazadas.

Así que, esta palabra tiene que entrar en su espíritu, tiene que afectar su manera de pensar, su forma de hablar y caminar. Así como una mujer experimenta cambios durante un embarazo, cuando quedamos embarazados con una promesa, comenzamos a superar algunas cosas. Habrá un descontento divino que comenzará a crecer en nosotros. Tendremos una expectativa de algo mas grande, y esa expectativa de algo mas grande nos hará sentir incómodos donde estemos.

Así como en lo natural hay una lucha antes del nacimiento, por lo que es espiritual, habrá una guerra antes de su manifestación. Tenemos quedarnos cuenta que justo antes de la manifestación, Satanás hará todo lo posible para que echemos nuestra confianza en Dios a la basura y abortemos Su promesa. Dios dio una palabra de promesa acerca de un cambio, Dios estableció un tiempo determinado y dijo “MAÑANA A ESTA HORA, DONDE HA HABIDO HAMBRE HABRA MUCHO, DONDE HA HABIDO ESCASEZ, HABRA ABUNDANCIA”

 El punto es: Justo antes de su avance, es probable que experimente la mayor contradicción a su promesa. Aquí es como la mujer embarazada en el parto, es el momento para pujar. Es tiempo de alabar como nunca lo alabado, es hora de bendecir al Señor, es hora de orar como nunca ha orado, de confesar la promesa, de estar firme en la Palabra y declarar la fidelidad de Dios. Este es un tiempo crítico, porque es durante este tiempo que muchos abortan su promesa. Han llegado al tiempo establecido, pero todo parece peor, y muchos comienza a creer lo que ven, oyen y sienten, en lo natural, abortan la promesa de Dios.

Vine hoy con una palabra para animarlo: Si parece que todo el infierno se levantó contra usted, levante sus manos y alabe al Señor, porque esa es la mayor evidencia de que está al borde de la manifestación. Está en su temporada perfecta, su tiempo establecido ha llegado, y este no es tiempo para desmayarse. Este es un tiempo para pujar. ¡Puje hasta que se produzca un rompimiento! ¡Porque para su promesa mañana puede ser su tiempo. (Dana Jarvis)

El Señor dice:

Establécete en una posición de fe donde puedas creer en Mi. Pide sabiduría para que puedas avanzar de este día en adelante. Mis caminos no son tus caminos. Mis caminos están siempre facultados por la sabiduría. Mis caminos siempre establecen la verdad. Mis caminos te llevan fuera del valle de sombra y de muerte y a través de la obscuridad de cualquier cosa que el enemigo traiga contra ti. Ven y recibe este manto de sabiduría de modo que te guíe hacia los días por venir, dice el Señor.

2 Reyes 7:16-20 Entonces el pueblo salió y saqueó el campamento de los sirios. Y conforme a la palabra del Señor, diez kilos de flor de harina y veinte kilos de cebada se vendieron por una moneda de plata. El rey ordenó a su principal ayudante mantenerse a la entrada de la ciudad, pero el pueblo lo atropelló, y ahí mismo murió, tal y como lo había predicho el varón de Dios cuando el rey fue a verlo. Todo sucedió tal y como el varón de Dios se lo había anticipado al rey cuando dijo: «Mañana a esta hora, a la entrada de Samaria, veinte kilos de cebada, o diez kilos de flor de harina, se venderán por una moneda de plata.» Pero aquel ayudante principal le había respondido al varón de Dios : «Si el Señor abriera las ventanas del cielo, ¿sucedería esto que dices?» Y el varón de Dios le había contestado: «Tú mismo serás testigo ocular, pero no comerás nada de ello.» Y así sucedió, porque el pueblo lo atropelló a la entrada de la ciudad, y allí mismo murió.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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