RIOS EN EL DESIERTO

Como tenía mucha sed, clamó al Señor: «Tú le has dado a tu siervo esta gran victoria. ¿Acaso voy ahora a morir de sed, y a caer en manos de los incircuncisos?» Entonces Dios abrió la hondonada que hay en Lejí, y de allí brotó agua. Cuando Sansón la bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó. Por eso al manantial que todavía hoy está en Lejí se le llamó Enacoré. Jueces 15:18-19

Unos días atrás, mientras estudiaba la Palabra, el Espíritu Santo me detuvo en estos versículos.  Supe que me estaba hablando y que quería comunicarme algo, por lo que lo volví a leer. Versículo 18: “Como tenía mucha sed, clamó al Señor…” Tres versículos antes, la Biblia dice que el Espíritu del Señor vino sobre Sansón y él agarró una quijada de burro, matando con ella a mil filisteos. El versículo 18 prosigue diciendo: “Tú le has dado a tu siervo esta gran victoria. ¿Acaso voy ahora a morir de sed, y a caer en manos de los incircuncisos?” Sansón estaba fatigado después de esta intensa batalla y ahora parecía que su destino era morir deshidratado.  Ya no le quedaban fuerzas, pero todavía tenía una oración:

Una vez más, el versículo 18 dice: “…clamó al Señor…” Versículo 19: “Entonces Dios abrió la hondonada que hay en Lehí, y de allí brotó agua. Cuando Sansón la bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó. Por eso al manantial que todavía hoy está en Lehí se le llamó Enacoré”. Sansón, fatigado por la batalla, clamó a Dios en un momento de desesperación y el Señor abrió el mismo terreno en el que estaba de pie Sansón, ¡haciendo fluir agua refrescante!

Enacoré significa manantial del que clama, o fuente del que ora. Cuando leí el significado de Enacoré, mi espíritu se alegró en mi interior. Comencé a recibir una palabra del Señor que debo compartir: “A todos aquellos que están agotados, fatigados de la batalla, que han luchado e incluso tal vez hayan visto gran victoria, pero hoy parece que les toca una muerte por deshidratación en el polvo, yo estoy aquí para decirles que hay para ustedes un Enacoré.

Creo que muchos están comenzando a entrar en un lugar de nuevo refrigerio y avivamiento. Sus oraciones han ascendido ante el Señor y Él está respondiendo con un pozo en vez de sequedad.  Un Enacoré espiritual, manantial del que clama, fuente del que ora”

El mismo Espíritu de Dios que vino sobre Sansón en el versículo 14, dándole fuerzas sobrenaturales y habilidad para matar a mil filisteos, es el mismo Espíritu de Dios que abrió la tierra debajo de él para refrescarle en un momento de muerte certera. Este mismo Espíritu de Dios que abrió la hondonada para hacer salir agua refrescante es el mismo Espíritu Santo que provoca los temblores debajo del terreno seco donde están ustedes.  Estos temblores agrietan y abren los lugares polvorientos, el terreno muerto y la tierra árida, para dejar salir aguas de avivamiento que les traerá una restauración sobrenatural.

“Entonces Dios abrió la hondonada que hay en Lehí, y de allí brotó agua. Cuando Sansón la bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó…” (una vez más, el versículo 19). No les toca recibir polvo, la tierra se abre y oigo decir al Señor: “¡Beban de lo profundo!” ¡Él no les ayudó a atravesar la batalla para que mueran ustedes en el polvo! No les trajo hasta aquí para dejarlos en manos del adversario.

Profeticen sobre el polvo y vean como Dios suelta una corriente sobrenatural de restauración, refrigerio y avivamiento. Esta corriente sobrenatural podrá ser una llenura de Su Espíritu que les fortalecerá. Para algunos será una corriente inesperada de finanzas que no solo suplirá, sino que superará sus necesidades.  Para otros, la gloria de Dios reposará sobre ustedes de una forma sin precedentes, trayendo avivamiento a lugares secos. De hecho, yo ya he experimentado este Enacoré espiritual en mi vida desde que el Señor comenzó a hablarme sobre ello.

Al entrar en la segunda mitad de este año, creo que hay muchos que necesitan un refrigerio, no solo para llegar al final, sino para acabar fuertes.  ¡Dios no solo quiere llevarlos a través del resto de este año, sino que quiere que entren en 2018 surcando un río de gloria! Dios está soltando el río, ahora deben ustedes beber y beber hasta saciarse. Se abre el terreno… ¡hay para ustedes un Enacoré! (Jason Tanksley)

Isaías 43:19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados.

Salmo 107: 35-38 Convirtió el desierto en fuentes de agua, la tierra seca en manantiales; hizo habitar allí a los hambrientos, y ellos fundaron una ciudad habitable. Sembraron campos, plantaron viñedos, obtuvieron abundantes cosechas. Dios los bendijo y se multiplicaron, y no dejó que menguaran sus rebaños.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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