ENFOQUE DE ORACION AYUNO DE DANIEL – DIA 3

¡Vengan, volvámonos al Señor!  Él nos ha despedazado, pero nos sanará; nos ha herido, pero nos vendará. Después de dos días nos dará vida; al tercer día nos levantará, y así viviremos en su presencia. Oseas 6:1-2

Hoy es nuestro tercer día de ayuno y oración. El número tres también representa la resurrección. Jesús dijo: «Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches» (Mt. 12:40). En Juan 2:19, él dijo a los judíos: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». En el verso 21 Jesús dice que él está hablando del templo de su cuerpo. Como fue predicho, Jesús resucitó de la muerte en el tercer día (1 Corintios 15:4).

En Juan 11 vemos que Jesús es notificado de la enfermedad de Lázaro y decide no apresurarse en encontrarlo. De hecho, Él decide ir a Judea en lugar de ir a Betania, la casa donde vive Marta, María y Lázaro. Es muy duro para sus discípulos entender la realidad de la situación. Cuando Él llega a Betania cuatro días después, Marta está de pie cuestionando al Señor porqué Él no estaba allí cuando necesitaron de Él. El Señor le dice a ella, ¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? María entonces se aproxima al Señor con la misma pregunta, pero su postura es de postrarse a Sus pies en señal de respeto, honra y sumisión. La actitud de María tocó en lo más profundo las emociones de Jesús, Su corazón. Tal hecho hizo que Jesús gimiera profundamente y liberara gran compasión que lo llevó al poder de la resurrección. Este fue un evento catalizador que creó una cadena de acontecimientos que intensificaron la necesidad de El de completar Su misión e ir Jerusalén para cumplir el plan redentor del Padre para ustedes y para mí.

¡Levántate! El soplo del Espíritu Santo esta sobre nosotros ahora mismo. Nos levantaremos y no seremos más los derrotados. El Espíritu de Resurrección está soplando sobre nosotros. En esa tumba pueden estar nuestros sueños muertos, proyectos muertos, nuestra esperanza y promesas muertas; Dios quiere que nos paremos en la victoria que ya ganó en la Cruz del Calvario por nosotros. Esto significa que debemos aferrarnos a nuestra fe y a lo que el Señor nos está prometiendo hoy y pararnos en esa promesa. Debemos mantenernos firmes y continuar para cerrarle toda puerta al enemigo que nos miente y callar esas voces que sólo hablan de muerte, destrucción, devastación y circunstancias vergonzosas en nuestro futuro.

El Señor dice: Me acordé de lo que me pediste dice el Señor. ¿Cuántas cosas esperabas este año que pasó y no llegaron? ¿Cuánta expectativa tenías de recibir algo en este tiempo y no lo recibiste? Yo Soy Dios de todos los tiempos y haré lo que quiero, abrazarás lo que tanto anhelas, vendrán a tu vida los deseos de tu corazón, los tendrás en tus brazos y recordarás y volverá a tu vida la seguridad de lo que Yo te ofrecí y lo cumpliré. (José Luis Blanco y D)

DIA 3 – Lee Ezequiel 37 y Juan 11 – Pide al Señor que Su poder de resurrección obre en cada Lázaro que hay en tu vida. Quizá puede tener semanas, meses o años de estar sepultado, pero Jesús te dice una tan sola cosa: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios? Dios quiere que tu presencies su Gloria en tu situación, lo único que demanda es tu fe y convicción que el siempre obra lo que es mejor para ti y que para El no hay nada imposible. Nos cuesta esperar el tiempo de Dios y nuestra naturaleza humana siempre nos pide ver para creer. Jesucristo establece que los principios del Reino de Dios operan a la inversa: Si queremos ver la gloria, el poder de Dios actuando en nuestras vidas y las vidas de otros, tenemos que creer primero que las cosas ocurrirán. Profetizo sobre tu vida: “¡Ven de los cuatro vientos y sopla vida para que muchos puedan vivir!”. En el año 2018 se derramará la bondad y la abundancia de Dios sobre las pasturas en el desierto. Las cosas que una vez estuvieron secas y muertas en tu vida, ahora volverán a vivir.  Experimentarás la resurrección en todas las áreas de tu vida si tienes la fe para creerlo.

  1. Escribe todo aquello que necesita un milagro de resurrección en tu vida. Pide al Espíritu Santo de Dios que sople sobre esas situaciones aliento de vida y resurrección. El hecho de quitar una piedra, cualquiera lo puede hacer, pero resucitar algo que está muerto solamente lo puede hacer Jesús. Declara con fe “Veré la gloria de Dios manifestarse en mi vida y daré testimonio de su poder” Escucha lo que dice el corazón de Dios a través de Su Palabra sobre la situación y responde a cualquier cosa negativa con una palabra de vida que traerá la resurrección a lo que estás esperando ver.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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