ENFOQUE DE ORACION AYUNO DE DANIEL – DIA 12

Ustedes planearon hacerme daño, pero Dios lo hizo para bien. Lo hizo para obtener los resultados que vemos ahora, para salvarle la vida a mucha gente. Génesis 50:20

Hasta que lleguemos al Cielo, ninguno de nosotros sabrá o entenderá las temporadas que debió pasar José. Imaginen, le habían prometido que su don de interpretación de sueños iba a ser recordado y mencionado ante el faraón, pero esa promesa fue olvidada. Él tuvo que seguir ahí sin saber cuánto tiempo iba a estar aprisionado. Eso ya fue después de que sus hermanos lo echaran a la cisterna. Su túnica de colores era un regalo de su padre, representando el increíble y enorme destino en su vida, un manto dado y ordenado por Dios.

Muchos de nosotros nos encontramos en situaciones parecidas, firmes o aferrándonos a lo que parece ser nuestro último aliento. Estamos caminando, poniendo un pie delante del otro, preguntándonos todos los días:  “¿Será este el día? ¿Será este el día de mi liberación cuando se manifiesten todas las promesas y cambios repentinos de Dios?” Despertamos por la mañana, y el cautiverio todavía continúa. Entonces clamamos a Dios por Su infinita gracia. Clamamos al Padre pidiendo más valentía y más fuerzas para enfrentar aquellas cosas en nuestra vida. Físicamente, parece que estas cosas amenazan aplastar nuestra alma, sin embargo, caminamos dando un paso más y volvemos a respirar profundo.

El Señor dice:  Yo he escuchado tu clamor. Oh amado y angustiado, tu llanto ha alcanzado Mi altar. Ha atravesado los Cielos, cuando Yo he visto hacia tu cansado corazón y el Cielo está lleno de ruidoso gozo. Desempolva el manto multicolor que Yo te di. Pues al igual que el destino de José se manifestó repentinamente, tu destino, tu trayecto de tan increíble fe y fortaleza está siempre presente ante Mí. Y tu decisión, incluso en los días de mayor debilidad, se eleva delante de Mi trono como hermosa fragancia.

“… y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios” (Hechos 10:31). Así como con las ofrendas de Cornelio, Yo estoy siempre, siempre recordándote a ti. Y sí, he oído tu clamor de: “¿Cuánto tiempo más, Dios? ¿Cuánto tiempo? Parece que las paredes de la prisión se están cerrando a mi alrededor”.  Y aquí está Mi promesa para ti hoy, oh amado hijo cansado: Si hubieran dejado a José salir de la prisión cuando él quería, en el tiempo en que él pidió ser recordado delante del faraón, lo hubieran liberado. Pero liberado como un hombre normal y corriente que se ocupa de sus propios asuntos. Pero Yo, el GRAN YO SOY, Aquel que lo ordenó, lo llamó, quien lo escogió para un gran e increíble destino tuve que asegurarme de que pareciera que estaba siendo ignorado y olvidado, porque de lo contrario se hubiera abortado su destino.

Y por eso, él continuó día a día, olvidado, y parecía que lo había pasado por alto. Esa esperanza que había surgido en su corazón fue demorada, y el quedó en su vida cotidiana, viviendo con un destino sin realizar en su corazón y con el fervor de Mis promesas ardiendo en sus huesos. Pues Yo tenía la vida de José escrita en el rollo de su vida. Y Yo conocía el día exacto, la hora exacta, el momento exacto, de la convergencia del destino. Por eso tuve que asegurarme de que mientras que José Me clamaba: “Tu promesa, Padre… ¡libérame!”, en ese vórtice santo donde iban a cruzarse el destino y el manto apostólico de José para salvar a Egipto. Por eso, él parecía haber sido olvidado.

Pero Yo sabía que había otro día. Un día marcado en Cielo. Un día marcado en el destino cuando el corazón del faraón estaría listo para conmoverse. Y por eso, José vino ante el faraón y fue nombrado como gobernante directamente debajo del faraón, el liberador de Egipto. Y así es como muchos de ustedes, amados. Su momento de cambio súbito les espera, su cruce celestial de sincronización. De pronto se cruzarán su “faraón” y su destino y en ese momento ustedes tendrán gran regocijo. Aguanten, amados.  Aguanten, amados.  Aférrense a Mí. Pues el momento súbito del destino no les pasará de largo. Está de camino. Ya viene. Ya viene y todo el Cielo se regocija, ¡se goza! Y Yo haré cosas en un día cuya manifestación ustedes han esperado desde hace años. Y levantarán la cabeza y los ojos a Mí, El que tanto ama su alma”. (Wendy Alec)

DIA 12 Lee Génesis Capítulos 37; 40 y 45; Salmo 105:16-22-  Dios utilizó a los hermanos odiosos de José, a la esposa de Potifar, las acusaciones falsas y una condena injusta en la prisión para desempacar el destino de José ¿Que está utilizando Dios en tu vida para desempacar tu destino? Así como Dios usa los éxitos, también usa las desilusiones, las traiciones y las puertas cerradas. Él lo hace para moverte a nuevos niveles de gloria, nada en la vida pasa por casualidad esa persona que te hizo daño o te traicionó, Dios pudo haberlo detenido, pero Él es Dios y a pesar de la desilusión Dios está en control. Aunque sea doloroso lo que te está pasando eso no obrará en contra tuya sino a tu favor si caminas con humildad, fe y obediencia. Perdonando y dejando todo asunto en las manos de Dios, para no tomar venganza (Romanos 12:19-21) Este será el tiempo de vestir nuevamente tu túnica de muchos colores al igual que José.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

 

 

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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