EL DESIERTO NO ES PARA SIEMPRE

Él te condujo a través del inmenso y terrible desierto, con sus serpientes abrasadoras y escorpiones, tierra sedienta donde no había agua; El sacó para ti agua de la roca de pedernal. En el desierto te alimentó con el maná que tus padres no habían conocido, para humillarte y probarte, y para finalmente hacerte bien. Deuteronomio 8:15-16

Creo que todos los que hemos caminado en el camino del Señor podríamos escribir un libro sobre las experiencias del desierto. Conozco este tipo de angustia, por doce años caminamos por ese sendero seco y árido con mi familia. Ahora puedo testificar que Dios es fiel en cumplir sus promesas y que llegó el momento en el cual dijo: “Terminó, fuiste probada y aprobada, ahora sé que temes a Dios, ahora sé que has confiado en Mí en toda circunstancia, ahora serás Mi amiga para siempre, te bendeciré y haré de ti una bendición, por causa de tu obediencia y tu fe, ahora te llevo a la tierra que fluye leche y miel”.  Dios siempre está obrando para enseñarnos el camino de la fe, de la paciencia, de la disciplina, de la santidad, para darnos a comer lo mejor de la tierra. Muchos de los héroes de la Biblia fueron formados y entrenados en temporadas largas de desierto, de esta manera fueron aptos para el propósito y el destino que Dios tenía para ellos. Los ojos que han sido bañados con lágrimas, brillan con una luz más pura y cantando recogen sus gavillas.

El Señor dice:

“Hijos amados, la época de ceder, de someterse, del árbol de espinas, del desierto, la temporada de aguantar, de sobrevivir, de cielos que parecen estar cerrados, de esperar y esperar a que vengan las lluvias, esta época pasada de TRANSICIÓN, está apunto de transformarse ante sus mismos ojos. El desierto será un oasis, el yermo será verdes pastos, el valle de la sombra será una pradera soleada, la tierra infértil se convertirá en abundancia rebosante, pues oigo el sonido de la lluvia. Traigan los cubos, traigan todos los recipientes. Pues les digo que en esta nueva época ni siquiera podrán contener la abundancia de las bendiciones que están a punto de llover sobre mis fieles desde lo alto.

“Pues ahí donde en estos últimos años todo fue árido y seco, ahí donde la lluvia fue tan escasa, Yo les digo: La lluvia de Mi bendición está en camino y nada, absolutamente nada, podrá contenerla. Porque en 2018 me oirán decir “SI y AMEN”. Las compuertas del Cielo se están abriendo, los emisarios angelicales están siendo enviados. Por cada semilla sembrada con lágrimas, Yo estoy enviando una cosecha multiplicada, con gozo abundante. Prepárense. Prepárense. Pues Yo, Su Padre celestial estoy diciendo “SI Y AMEN”. ¡Atención! Yo vengo cargado con su cosecha, hijos hermosos. ¡2018 es el año de su ¡SI Y AMEN¡ (Wendy Alec).

2 Corintios 1:20 Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de Él, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros.

Deuteronomio 8:2-10 Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del Señor. Tu ropa no se gastó sobre ti, ni se hinchó tu pie durante estos cuarenta años. Por tanto, debes comprender en tu corazón que el Señor tu Dios te estaba disciplinando, así como un hombre disciplina a su hijo. Guardarás, pues, los mandamientos del Señor tu Dios, para andar en sus caminos y para temerle. Porque el Señor tu Dios te trae a una tierra buena, a una tierra de corrientes de aguas, de fuentes y manantiales que fluyen por valles y colinas; una tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados; una tierra de aceite de oliva y miel; una tierra donde comerás el pan sin escasez, donde nada te faltará; una tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes puedes sacar cobre. Cuando hayas comido y te hayas saciado, bendecirás al Señor tu Dios por la buena tierra que Él te ha dado.

Con amor y oraciones,

 Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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