DIOS NO TE OLVIDO

Pero aun en la cárcel el Señor estaba con él y no dejó de mostrarle su amor. Hizo que se ganara la confianza del guardia de la cárcel, el cual puso a José a cargo de todos los prisioneros y de todo lo que allí se hacía. Como el Señor estaba con José y hacía prosperar todo lo que él hacía, el guardia de la cárcel no se preocupaba de nada de lo que dejaba en sus manos. Génesis 39:20-23

Ninguno de nosotros, hasta que alcancemos el cielo, conoceremos o comprenderemos las circunstancias que tuvo que atravesar José. Imagine, se le prometió que su don de interpretación de sueños sería recordado y mencionado ante el Faraón, pero luego el emisario se olvidó de esa promesa. Tuvo que continuar sin tener idea del tiempo que estaría confinado en cautividad. Esto fue así desde que fue arrojado en la cisterna por sus hermanos. Su túnica multicolor era un regalo de su padre y significaba el destino increíble y tremendo sobre su vida, representaba el manto que Dios le entregó y le impartió.

Muchos de nosotros nos encontramos en situaciones similares, posicionados o ceñidos a lo que sentimos como nuestro último aliento. Estamos caminando un pie delante del otro, preguntándonos cada día: “¿Será hoy? ¿Será este el día de la liberación, cuando se manifestarán todas las promesas y las salidas repentinas de Dios?”. Nos despertamos en la mañana y una vez más, la cautividad sigue allí. Entonces clamamos a Dios por su gracia infinita. Clamamos al Padre por más coraje y más fuerzas para enfrentar (y atravesar continuamente) esas cosas en nuestra vida. Las cosas en lo natural amenazan aplastar nuestras almas, aun así, damos un paso más y volvemos a respirar hondo.

Amados corazones, hoy pude oír al Padre que decía: “Escuché su clamor. Amados, que están luchando, su clamor llegó hasta Mi altar. Desgarraron los cielos y Yo estoy mirando su corazón débil, el cielo está lleno con un gozo escandaloso.  Desempolva el manto multicolor que te entregué. Porque, así como se manifestó repentinamente el tiempo de José, tu destino, tu camino de fe increíble y tu fortaleza están siempre ante Mí. Y tu determinación, incluso en los días de mayor debilidad, se levantan ante mi trono como una fragancia hermosa”.

Hechos 10:31 dice: “… y me dijo: Cornelio, Dios ha oído tu oración y se ha acordado de tus obras de beneficencia”.

“Así como ocurrió con las ofrendas de Cornelio, siempre, siempre me acuerdo de ti. Sí, escuché tu clamor, cuando dijiste: ¿Hasta cuándo Dios? ¿Hasta cuándo? Parece que los muros de la prisión me encierran cada vez más. Esta es mi promesa para tu vida hoy, amado cansado: “Si José hubiera sido liberado de la prisión en su tiempo, el tiempo que pidió ser recordado ante el Faraón, hubiera sido liberado. Pero, hubiera sido liberado como un hombre ordinario y se hubiera dedicado a sus negocios. Pero Yo, el Yo Soy que lo ordenó, lo llamó y lo apartó para tener un destino grande e increíble, tuve que asegurarme que fuera ignorado y aparentemente olvidado, para que su destino no fuera abortado. Aun así, continuó siendo ignorado día tras día, aparentemente evitado. Esa esperanza que se levantó en su corazón fue postergada, superada por el día a día, viviendo sin alcanzar su destino en su corazón y con la pasión de Mis promesas ardiendo en sus huesos”.

“Yo tenía cada día de la vida de José escrito en su libro de vida. Yo sabía exactamente el día, la hora precisa y el momento exacto cuando convergería con su destino. Tenía que asegurarme que mientras José clamaba “Tú lo prometiste, Padre… ¡Libérame!”, coincidiera con el vórtice santo donde se cruzarían el destino de José y su manto apostólico para liberar a Egipto. En consecuencia, parecía olvidado. Yo sabía que había otro día. Un día marcado en el Cielo. Un día marcado en el destino cuando el corazón del Faraón estaría listo para ser movilizado. Entonces, José se presentó ante el faraón y fue nombrado como segundo al mando, después del faraón, para ser el libertador de Egipto.

“Amados, esto mismo está ocurriendo con muchos de ustedes. El momento repentino los está esperando, es su intersección celestial sincronizada. Su faraón y Su destino se cruzarán repentinamente, ¡ese día se regocijarán! Resistan amados, resistan perseverando en Mí. El tiempo repentino de la manifestación de su destino no los esquivará. Está en camino. Viene pronto. Viene pronto y todo el cielo se regocija. Ese día haré cosas que esperaron ver durante años. Levantarán su cabeza y sus ojos hacia Mí, el gran amante de su alma”. (Wendy Alec)

Génesis 50:19-21 ―No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.  Así que, ¡no tengan miedo! Yo cuidaré de ustedes y de sus hijos. Y así, con el corazón en la mano, José los reconfortó.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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