FORTALECIDOS POR SU PODER

No queremos que se vuelvan perezosos, sino que sigan el ejemplo de quienes por medio de la fe y la constancia están recibiendo la herencia que Dios les ha prometido. Hebreos 6:12

Durante los últimos meses he estado recibiendo mensajes de correo electrónico de muchas personas que están pasando por una intensa guerra espiritual. La guerra ha sido implacable. Aunque ha sido difícil contestar cada correo, cada mensaje, quiero que sepan que estamos orando por cada lector, pero necesitamos comprender que muchas veces nos enfrentamos a nuestros mayores ataques justo antes de una gran promoción o una gran victoria. Gloria a nuestro Dios que nos ha provisto de todos los recursos espirituales para que podamos vencer los planes y maquinaciones del enemigo. Si él no puede matar nuestra fe, nos atacará con desánimo. El Señor está a nuestro lado como poderoso gigante, vistámonos la armadura de Dios y resistamos porque lo mejor aún está por revelarse. El Señor me recordó hoy esta palabra que compartí hace un tiempo. Es mi oración que también los fortalezca a ustedes y les dé luz y dirección para no desanimarse, sino seguir creyendo por el mejor año de nuestra vida, un año de cumplimiento de promesas.

Efesios 6:10-11 Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.

El Señor dice:

“Yo comprendo su angustia y reconozco sus cargas, pero no caigan en el engaño del enemigo. Resistan el desánimo a pesar que las situaciones parezcan abrumadoras. No se conmuevan por las circunstancias adversas, sino mantengan sus ojos en las cosas de arriba. No permitan que las calamidades les abrumen, sino tomen el control de sus pensamientos y usen este tiempo como una oportunidad para fortalecerse. No se dejen dominar por el temor y rehúsense a ceder a la ansiedad cuando se enfrenten a situaciones estresantes. Cuando los dardos de fuego parezcan venir como una emboscada no deben temer. Yo les enseñaré como apagar esos dardos de fuego y extinguir las llamas de la maldad con la armadura que he puesto a su disposición. ¿No les he dicho en Mi palabra que muchas son las aflicciones del justo, pero te todas los libraré (Salmos 34:19? ¿No les he dicho en Mi palabra que ningún arma forjada contra ustedes prosperará Isaías 54:17?”

“Así como estuve en el horno de fuego con Sadrac, Mesac, y Abed-nego también estoy con ustedes en el fuego de la aflicción. No se dobleguen ante la oposición, no se quiebren o dobleguen bajo la presión. Mi gloria se incrementará en su vida conforme aprenden a resistir todos los dardos de fuego que el enemigo les lanza. Ustedes serán vencedores conforme se rehúsan a sucumbir ante sus mentiras. No permitan que la opresión los abrume, sino pónganse un manto de alabanza cuando un espíritu de pesadez trate de cubrirlos. Conforme resisten al enemigo, su carácter e integridad se hará tan evidente que saldrán como oro refinado en el horno. Las batallas pueden ser muy feroces, pero conforme ustedes soportan las pruebas como buenos soldados y no ceden a las circunstancias, su fe crecerá y será más eficaz en el llamado que Yo les he hecho. Así como las uvas son trituradas en la prensa de vino a través de un proceso, esto traerá mucho fruto a su vida conforme ustedes soportan y permanecen firmes y constantes. Yo les mostraré como ajustarse en los tiempos duros porque Yo los he creado para ser más que vencedores y para elevarse por encima de las situaciones difíciles, dice el Señor.” (Elaine Tavolacci)

Isaías 43:1-2 Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel «No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas.

OREMOS:

Padre, en el nombre de Jesús, estoy en el borde de mi Mar Rojo, pero te doy gracias por los milagros que ocurrirán cuando yo enfrente situaciones imposibles. Señor, gracias por ser escudo alrededor de mí. Tú eres mi galardón sobremanera grande, y mi refugio está en ti. Tú eres mi refugio y mi fortaleza. No hay absolutamente nada que pueda separarme de tu amor. Estoy completamente persuadido de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni poderes, ni lo presente, ni lo porvenir, ni la altura, ni la profundidad, ni ninguna otra cosa creada podrán separarme del amor de Dios.

Declaro que tú cumplirás tu propósito en mí. Echo toda mi ansiedad sobre ti porque sé que me cuidas. Señor, cuando me rindo a ti me regocijo. Sé que todas las cosas operan en conjunto para el bien de los que te aman y son llamados de acuerdo con tu propósito. Yo estoy llamado de acuerdo con tu propósito; por lo tanto, sé que esto también pasará. Esto acarreará un gran testimonio y gloria para ti. Señor, gracias por confiarme esta tribulación. Sé que no pondrías sobre mí más de lo que puedo soportar. Este desafío de mí vida está desarrollando paciencia en mí. La paciencia que estoy recibiendo me está dando experiencia, y la experiencia me está dando esperanza. Por la esperanza que estoy extrayendo de esta experiencia, no estaré desilusionado al final.

 

Ningún espíritu de miedo, preocupación, desesperanza, depresión o preocupación atormentará mi alma. El espíritu de derrota es desplazado por la victoria. No tengo un espíritu de temor; por lo tanto, afirmo audazmente que tengo el espíritu de poder, amor y dominio propio. Señor, tomo autoridad sobre cada espíritu de oposición que viene a contender con tu divino propósito para mi vida. Declaro que cumpliré el destino que has dispuesto para mí, y no seré distraído. Ato el espíritu de distracción que viene a enredarme y desanimarme.

Ciño mis lomos con la verdad y corto toda mentira del enemigo. Me pongo la coraza de la justicia y digo que soy la justicia de Dios. Mis pies son calzados con el evangelio de la paz. Tomo el escudo de la fe y extingo todos los dardos de fuego del maligno. Me pongo el casco de la salvación. La espada del espíritu está en mi mano, y estoy orando sin cesar en el Espíritu. Soy más que vencedor. Me comprometo a bendecirte en medio de mi problema. Tu divina voluntad para esta etapa de mi vida debe cumplirse. Lo que el diablo ha planeado para destruirme causará mi ascenso y prosperidad. El más Grande está dentro de mí. Ordeno que el poder de la resurrección de Jesús se manifieste mi favor, en el nombre de Jesús. AMEN

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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