TIEMPO DE DECISIONES

Señor, muéstrame tus caminos, y enséñame tus sendas. Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti espero todo el día. Salmos 25:4-5

Decisiones, decisiones, decisiones. La vida está llena de decisiones. Tomamos una cantidad decisiones cada día en nuestras vidas, pero hay temporadas que están especialmente llenas de decisiones. Como ocurre en este mes judío de “AV” (Aproximadamente comienza el 15 de Julio y termina el 15 de Agosto). Como el quinto mes del año del calendario hebreo, está asociado con la “GRACIA”. Esto es especialmente bueno si consideramos todas las elecciones que debemos realizar. Sumado a la GRACIA, necesitamos DISCERNIMIENTO, ¿pero ¿cómo recibirlo? La respuesta está justo delante de nuestros ojos. La respuesta es el mismo Av.

La palabra “AV” significa “ABBA O PADRE”. Él es la fuente de nuestro discernimiento y nuestra vida misma. La pregunta es: ¿Realmente conocemos a Dios como nuestro Abba Padre? Debemos comenzar por aquí. ¿Conocemos a Dios como Padre? Si no es así, ¿cómo podemos hacerlo? Podemos conocerlo como Padre, pero debe ser nuestra elección, porque nos entregó libre albedrío para elegirlo. Quizá esta sea la elección más importante de todas.

Las Escrituras señalan nuestros corazones en la dirección correcta: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios” (Juan 1:12-13).

Conocerlo a Él como Padre comienza con recibirlo y creer en Él. Cuando lo recibimos a Él, recibimos el perdón y nos convertimos en Sus hijos. Creer en Él significa confiar y tener fe en Él. Entonces, antes de movernos, debemos tomarnos tiempo para considerar su oferta de perdón y adopción: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: ‘¡Abba! ¡Padre!’” (Romanos 8:14-15). Que las palabras del Señor abran su corazón para recibirlo a Él como su Abba Padre.

Romanos 10:17 dice: “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo”.

¿Oyó eso? La Palabra dice que nuestra fe crece mientras oímos. ¿Puede ver cómo creer está ligado con oír? En este mes de elecciones, oír es la acción que el Señor está resaltando. Cuando Dios es nuestro Padre, tenemos acceso a su discernimiento y su sabiduría, todo lo que debemos hacer es pedírsela y Él nos la dará abundantemente. Santiago 1:5 dice: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie”.

Cuando posicionamos nuestros corazones para oír la voz del Señor, crecemos en discernimiento. Oír con claridad está claramente descripto por las características de este mes. La tribu asociada con este mes es Simeón y su nombre quiere decir “OIR CON GRACIA”. Si usted estudia a Simeón, pareciera que era duro para oír. Sin embargo, el Señor es misericordioso y nos redime de nuestras malas decisiones para nuestro bien y su gloria.

Estamos enfrentando la elección al borde de nuestra Tierra Prometida

Considere cómo Israel se posicionó en AV. ¿Se les presentaron decisiones importantes que cambiarían el curso de sus vidas? ¡La respuesta es sí! Fue el 9 de Av cuando los espías regresaron de la Tierra Prometida con sus reportes (Números 13). Aunque había gigantes en esta tierra fructífera, Josué y Caleb creyeron en el Señor y alentaron a Israel a avanzar para poseer la tierra. Sin embargo, los otros espías dieron un reporte negativo y les infundieron temor.

Israel estaba enfrentando una elección en el límite de la Tierra Prometida. Siguieron a la mayoría y eligieron la incredulidad. Esto tuvo consecuencias devastadoras inmediatas en la historia de Israel. Específicamente, cuarenta años vagando por el desierto, culminando en la muerte de toda una generación, desde los veinte años en adelante. Esa generación nunca entraría en la Tierra Prometida.

El Señor nos presenta una elección similar este mes. Mientras salimos del período de tres semanas llamado “entre dificultades” en el 9 de Av, también nos paramos en el límite de nuestra Tierra Prometida. Mientras salimos de este tramo estrecho de tiempo, seremos confrontados con una elección: Creer el reporte del Señor o quedarnos en la incredulidad. ¿Qué reporte vamos a creer? Podemos aprender de la historia de Israel y elegir oír y creer la verdad de la voz de nuestro Padre. Necesitamos sintonizarnos con su rugido de verdad y amor, mientras nos guía en su camino.

¿Dónde nos encontraremos este mes de AV? Esto no tiene que ver solo con la historia y los israelitas… ¡TIENE QUE VER CON USTED! ¿Qué elección tiene que enfrentar? ¿Qué voz va a escuchar? Dispóngase a oír la verdad del Señor. Le imploro que crea el buen reporte del Señor. La incredulidad tiene consecuencias severas. Por otro lado, creer es tomado por justicia (Génesis 15:6). Más importante, ¿acepte la oferta del Señor de perdón y adopción? En este mes de elecciones, tome la mejor decisión de su vida y elija este día servir a Dios (Christine Vales)

Josué 24:15 Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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