PELEA DESDE LA VICTORIA

Las armas con las que luchamos no son las de este mundo, sino las poderosas armas de Dios, capaces de destruir fortalezas y de desbaratar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Estamos listos para castigar toda desobediencia, una vez que la obediencia de ustedes llegue a la perfección. 2 Corintios 10:4-6

Esta mañana escuché la canción “Así es como yo peleo mis batallas”. Pensé en lo que dicen las escrituras en el capítulo seis de Efesios sobre la armadura de Dios. El Espíritu … Continuar leyendo