EL RUGIDO DE LA JUSTICIA DEL SEÑOR

Nuestro Dios se acerca, pero no en silencio. A su paso el fuego devora todo lo que encuentra, y a su alrededor se desata una gran tormenta. Pone al cielo arriba y a la tierra abajo como testigos del juicio a su pueblo. «Tráiganme a mi pueblo fiel, a los que hicieron un pacto conmigo, al ofrecer sacrificios». Luego dejen que los cielos proclamen la justicia divina, porque Dios mismo será el juez. Salmos 50:3-6 NTV

Mientras Mi poder y majestad se demuestran en la Iglesia y por toda la tierra de una manera exponencial en el 2019, se manifestará … Continuar leyendo