ES TIEMPO DE VINDICACION

Oye, oh Señor, una causa justa; atiende a mi clamor; presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos. Que mi vindicación venga de tu presencia; que tus ojos vean con rectitud. Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba y nada hallaste; he resuelto que mi boca no peque. Salmos 17:1-3

Al enemigo lo sabe y, aunque está luchando por mantenerse firme, ¡NO PREVALECERA! ¡El Señor ha hablado! Esta vindicación trascenderá lo que vemos; Refuta la evidencia ante nosotros que actualmente apunta a la derrota. Dios derribará los planes del enemigo y vindicará la vida personal, así como los problemas nacionales. Todos aquellos que han caminado en integridad y no se han apartado de la verdad, ahora verán la vindicación.

Recientemente estuve sentada con una pareja por la que había orado por vindicación en las áreas de sus vidas que el enemigo devastó, y entonces escuché al Señor decir: ¡YO HE TOMADO SU CAUSA Y LOS VINDICARE! Estas palabras han vuelto hoy a mí y voy a soltarlas para ti. Has clamado como el salmista: “Hazme justicia, oh Señor, porque yo en mi integridad he andado, y en el Señor he confiado sin titubear. (Salmos 26:1) Ahora gritarás como Jeremías: “¡El Señor nos ha vindicado! Vengan, que en Sión daremos a conocer lo que ha hecho el Señor, nuestro Dios” (Jeremías 51:10) Esta reivindicación se extenderá sobre las naciones y sobre los grupos de personas porque el remanente del Pueblo de Dios se ha humillado ante el Señor. Han orado y han confiado solo en el Señor.

Ahora, como en los días del rey Ezequías, veremos cómo Dios nos rescata y los reinos de la tierra verán que solo Él es Dios. “Ahora, pues, Señor y Dios nuestro, por favor, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú, Señor, eres Dios” (2 Reyes 19:19) Dios vindicará a todos aquellos a quienes Él ha puesto en posiciones de autoridad para un tiempo como este. Vindicará a los no nacidos, vindicará a los huérfanos, vindicará a quienes han sido acusados ​​falsamente, y vindicará a quienes han sido afligidos y oprimidos. ¡Declara vindicación sobre tu vida!

Agradézcanle incluso ahora por la vindicación completa, porque Él ha hablado. Por lo tanto, así será. Regocíjense incluso ahora, porque Su mazo ha bajado y ha declarado su recompensa. Aquellas que han sido estériles, serán como Rachel y serán fructíferas. “Y Raquel dijo: Dios me ha vindicado; ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto, le puso por nombre Dan” (Génesis 30: 6) El significado hebreo de “Dan” es “El juzgó”. ¡Dios está rindiendo Su veredicto en su nombre y los está vindicando! Verán en 2019 y más allá lo que Dios hará en todas las Naciones.

Mire a Japón, mire a Estados Unidos, mire a Egipto, mire a Brasil, y mire a algunos de los lugares más opresivos cambiar repentinamente, porque un remanente ha orado y confiado solo en Dios. Esta vindicación cambiará las estructuras financieras y hará que el “dinero sucio” se convierta en oro puro cuando se ponga en las manos de los justos. Las deudas se pagarán y se producirá un tiempo de jubileo. Tendrán lugar cambios en las fortalezas de los desposeídos que el enemigo ha sostenido y, de repente, el Reino del Señor vendrá y se establecerá en los lugares más improbables. Entonces, incluso los medios lo llamarán un milagro. ¡Es hora de danzar porque ya ha sido anunciado! Este no es un tiempo de “esperar y ver”, sino un tiempo de regocijarnos en nuestro Rey, ¡PORQUE EL HA HABLADO! (Kathi Pelton)

Salmo 35:22-28 Tú lo has visto, Señor, no calles; Señor, no estés lejos de mí. Despierta y levántate para mi defensa y para mi causa, Dios mío y Señor mío. Júzgame conforme a tu justicia, oh Señor, Dios mío; que no se rían de mí. Que no digan en su corazón: ¡Ajá, lo que queríamos! Que no digan: ¡Lo hemos devorado! Sean avergonzados y humillados a una los que se alegran de mi mal; cúbranse de vergüenza y deshonra los que se engrandecen contra mí. Canten de júbilo y regocíjense los que favorecen mi vindicación; y digan continuamente: Engrandecido sea el Señor, que se deleita en la paz de su siervo. Y mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza todo el día.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino” y "De la Verguenza a la Victoria"

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