NO SE DEN POR VENCIDOS

Fortalezcan las manos cansadas y afirmen las rodillas endebles. Digan a los de corazón amedrentado: «Esfuércense y no teman. ¡Miren! Aquí viene su Dios, para castigar a sus enemigos como merecen. Dios mismo viene, y él los salvará.» Isaías 35:3-6

Mi preciosa Iglesia, muchos de ustedes han estado bajo un ataque espiritual. Muchos de ustedes se están sintiendo como si estuvieran regresado a una tierra por la cual ya habían caminado muchas veces. Mi pueblo, soporten con firmeza, no permitan que el enemigo les mienta, el enemigo ha enviado temor a muchos con grandes ataques a medida que se acercan … Continuar leyendo