TIEMPO DE VICTORIA, ESCUCHA EL RUGIR DEL LEON DE JUDA

Entremos en Su presencia porque este es el tiempo para regocijarnos, tomar nuestro estandarte y marchar a la batalla. Este es el fin de todos los tiempos, y el enemigo esta viniendo como un río, listo para aniquilar a todo aquel que no este firme parado sobre la Roca. Así que tomemos nuestra espada y nuestro escudo y lancemos un gran grito, porque el enemigo está bajo nuestros pies.

Nosotros hemos vencido por la Sangre del Cordero, la palabra de nuestro testimonio, y porque hemos menospreciado nuestras vidas hasta la muerte. Con esto en mente regocijémonos, porque estamos en el Continuar leyendo