Ves lo suficiente para saber que algo cambió, y no lo suficiente para saber qué sigue. Pero ver a medias, creo yo, ya es ver.
Puede ser lo que viene con tu trabajo, con una relación, con algo que sentiste de parte de Dios hace años y no sabes cómo seguir, o con lo que te toca después de que algo terminó. Sabes que ya no estás donde estabas antes. Pero tampoco estás donde quisieras estar, y en medio nada se ve nítido. Continuar Leyendo »
