A veces pasa sin avisar.
Vas caminando por la calle y de reojo alcanzas a ver tu reflejo en la vitrina de una tienda. Y por un segundo, no te reconoces. Sabes que eres tú, obviamente. Pero algo no encaja entre la imagen que acabas de ver y la persona que sientes que eres por dentro.
O te encuentras una fotografía tuya de hace algunos años. Y aunque sabes que eres tú, hay algo en esa mujer que te parece lejano. Continuar Leyendo »
