Hay cosas que antes te movían y hoy ya no te dicen nada. Ya no quieres correr como corrías ni quieres lo mismo que querías, y no sabes explicar por qué. Yo creo que no te estás secando. Creo que Dios te está podando.
Seguiste haciendo todo como siempre. Te levantaste, cumpliste, fuiste a donde tenías que ir, oraste con las mismas palabras de siempre. Pero algo cambió adentro, y lo que antes hacías con gusto hoy te pesa. Continuar Leyendo »
