Los alimentas con la abundancia de tu propia casa y les permites beber del río de tus delicias. Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la que vemos. Salmos 36:8-9 NTV
Escucho al Espíritu susurrar: «Vuelve a la Fuente de donde brota todo río; afirma tu alma en el manantial eterno que jamás se seca.»
El Señor está revelándose una vez más como la FUENTE. Él es el Alfa de todo comienzo y el origen de toda abundancia. Continuar Leyendo »
