Tú sabes lo que es esa silla. La del salón de clase, cuando el maestro decía tu nombre y te tocaba pasar al frente. O la de la sala de juntas, ya de grande, cuando te tocaba presentar frente a un grupo.
Te levantas y las piernas te tiemblan antes de dar el primer paso.
A mí me ha pasado toda la vida. Desde niña, y también ya de grande, parada frente a grupos de mujeres. Continuar Leyendo »
