Moviéndonos de la aflicción a la victoria

Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros. Gálatas 4:19

Cuando una persona entra en un periodo de dolor y aflicción (dando a luz y/o guerreando), experimentará pesadez, opresión, una profunda y penetrante preocupación, una ansiedad que no se puede sacudir acerca de una condición o situación. A veces, la aflicción se extiende por semanas o meses, particularmente cuando Dios le pone carga a una persona acerca de algo o alguien.

Ardua labor, dolor y aflicción se define como dar a luz, sentirse asqueado, desmayado, afligido o fatigado, sufrido, perturbado, inquietado. Continuar leyendo