Echa tus redes otra vez

Publicada el
Echa tus redes otra vez - Las Cartas de Magie

Sé que no soy la única que, a inicio de mes —o cada lunes—,
se propone cambiar algo: comer mejor, hacer más ejercicio,
ser más paciente, orar con más constancia,
pasar menos tiempo en el teléfono, y más con la familia.

Y sí, empezamos con emoción.
Pero después de unos días, la vida se complica.
Los niños se enferman, el trabajo absorbe, los pendientes se multiplican.
Y lo único que cambia es la fecha en la que decimos que volveremos a empezar.

A veces no es falta de intención; es falta de fuerza.
No porque no queramos mejorar, sino porque estamos cansadas.
Y aunque sabemos lo que debemos hacer,
sencillamente no tenemos más energía para volver a intentarlo.

Y entonces pienso en Pedro.

Toda la noche estuvo pescando.
Sabía lo que hacía, tenía experiencia,
pero no consiguió nada.
Imagino el cansancio, la frustración, las redes vacías.
Y justo en ese momento aparece Jesús y le dice:

“Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.”
(Lucas 5:4)

Pedro pudo haberse negado.
Pudo haber dicho: “Ya lo intenté. No funcionó.”
Pero en lugar de eso, respondió:

“En tu palabra echaré la red.” (Lucas 5:5)

Y fue entonces cuando el milagro sucedió.

No porque las circunstancias fueran diferentes,
ni porque Pedro se esforzara más,
sino porque esta vez Jesús estaba en la barca.

Hay temporadas en las que nos pasa igual.
Llevamos tanto tiempo intentando cambiar,
que cuando Dios nos invita a volver a hacerlo,
sentimos que ya no tiene sentido.
Pero lo que hace la diferencia no es la red, ni la técnica,
es la obediencia.

A veces, la sanidad, el cambio o la respuesta que esperamos
no llegan porque no lo intentamos suficiente,
sino porque lo intentamos solas.

Y cuando Jesús entra en la historia,
las mismas redes que ayer estaban vacías
hoy se llenan de propósito.

Mujer Totalmente Nueva nació para recordarte eso:
que nunca es tarde para volver a intentarlo,
para creer otra vez,
para soñar de nuevo,
para echar tus redes, aunque el cansancio te diga lo contrario.

Dios no te pide perfección;
te pide confianza.
Y si hoy te atreves a obedecer,
descubrirás que lo que antes no funcionó,
ahora florece, porque no estás haciéndolo sola.

Oremos juntas

Señor, gracias porque no te cansas de invitarme a intentarlo otra vez.
Aun cuando mis fuerzas se acaban,
tu voz me recuerda que en tu palabra hay poder.
Enséñame a creer sin entender,
a obedecer sin ver resultados inmediatos,
y a confiar que, si tú estás en mi barca,
las redes no volverán vacías.
Amén.

He estado ahí.
Cansada, frustrada, con ganas de rendirme.
Pero aprendí que los comienzos más poderosos
no nacen de la emoción, sino de la fe.

Por eso escribí Mujer Totalmente Nueva:
porque sé que cada mujer tiene dentro de sí la capacidad de volver a empezar,
aun cuando ya lo ha intentado mil veces.

Este libro es una guía para esas segundas oportunidades,
para las redes vacías y los corazones cansados.

Empieza hoy en mujertotalmentenueva.com
y atrévete a echar tus redes otra vez,
porque cuando Jesús está en la barca,
ningún intento es en vano.





Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.