YO SERE TU PAZ EN MEDIO DE TUS SITUACIONES TURBULENTAS

El Señor da fuerza a su pueblo; el Señor bendice a su pueblo con paz. Salmo 29:11

La siguiente palabra profética corporativa fue entregada por Eileen Fisher en su Escuela Profética en Colorado Springs, Colorado:

¿PERMITIRÁS QUE MI PAZ HAGA SU OBRA?

Pude oír al Señor que decía: “Te entregué mi paz. Te la entregué. ¿La recibirás? ¿Permitirás que destierre cada preocupación, cada temor y cada angustia? ¿Permitirás que mi fe se manifieste para derramar aceite de sanidad en tu mente, tu cuerpo, tu espíritu y tu alma?. Permitirás que mi paz abra y cierre puertas? Aunque una puerta se cierre frente a ti ¿te volverás a poner de pie en Mi gracia para decirme: Gracias Señor, por tu paz que me guía. ¿Permitirás que mi paz haga su obra? ¿Permitirás que mi paz complete lo que te dije que haría? Llama al PRINCIPE DE PAZ y cuando encuentres la paz, encontrarás al Príncipe de Paz.

Pídeme que Me manifieste en las situaciones turbulentas. Permíteme entrar y calmar esas tormentas, así como manifesté Mi paz en medio de la noche, cuando vinieron las tormentas que lanzaban cosas. Una venía por un lado, la otra venía desde el otro. Fueron atemorizantes y clamaron. Aun así seguí durmiendo porque estaba en los brazos de Mi Padre, descansando en Su regazo”. (Mateo 8:23-27) Debes aprender bien esta lección. Cuando la turbulencia te rodee y los NO se transforman en los SI que nadie quiere oír y los SI se transforman en los NO que nadie quiere oír, debes rendirte al Señor”.

CONQUISTANDO LA TURBULENCIA

Debes tener un corazón sumiso. Debes estar dispuesto a someterte. Aprende a no pelear contra Mi voluntad, ni contra Mi ritmo o contra Mis caminos. Vive con paz y que ningún hombre te robe la paz. No les permitas entrar en tu territorio para robarte la paz, trayendo su turbulencia. En lugar de ello, permite que tu paz conquiste su turbulencia. Muchos de ustedes son como Mis barcos que envío entre aguas cambiantes y agitadas que arrojan a Mi pueblo hacia un lado y otro. No hay dirección, la noche es oscura y no se ven las estrellas para poder guiarse. Te envío allí con mi paz, para hablar Mi quietud, en todo lugar donde puedan oír Mi Espíritu. No puedes oír mi Espíritu en la turbulencia, sólo si te fatigas, pero no quiero que te fatigues.

Quiero que te mantengas en quietud y te familiarices con Mi paz. Porque el enemigo no conoce la paz. No puede contrarrestar Mi paz. No puede tocar Mi paz, porque Yo tomé la victoria sobre la paz, cuando fui declarado como el PRINCIPE DE PAZ, poseo la paz. Permite que Mi paz te posea. Declárala en tu casa. Declárala ante el miedo, la angustia y la preocupación. Declárala sobre tu cuerpo y tu mente. Permite que Mi paz gobierne tu alma. Permite que Mi paz gobierne tus decisiones.

No temas porque te entregué un cheque en tu espíritu. Mira para ver si no envié una tormenta donde debes declarar ¡CALMA, AQUIETATE! No pelees con Mi paz, permite que Mi paz te abrace. Comprende, que cada vez que Mi paz toma territorio en tu vida, te metes más en Mi territorio. Permíteme poseer tu turbulencia, porque quiero que Mi paz te posea.

ABRAZA A MI HIJO, EL PRINCIPE DE PAZ

Clama por la paz sobre todos los que te rodeen, más aún, por la paz dentro de ti mismo. Haz las paces contigo mismo para que puedas reconocer la visitación de Mi paz que está sobre tu vida. Porque mi Hijo fue el pacificador, mi Hijo fue la ofrenda para la paz eterna. Entra en Su obra en la Cruz. Participa de la paz por la cual Él murió. Él murió para que puedas vivir en su paz. Una vez más digo, “TE OFREZCO MI PAZ”. Extiendo Mi mano de paz. No de una manera impertinente, no sin darte cuenta del valor y el costo. Porque dentro de esa mano te ofrezco a Mi Hijo. Por eso te digo, “Toma a Mi Hijo. Abraza a Mi Hijo, el Príncipe de Paz”.

No temas, permite que el Señor te abrace, así como abrazo a los Míos en la tormenta. Permite que Él te abrace en la tormenta y no sólo lo conocerás como el Redentor, el Salvador, el Rey de reyes, el Señor de Señores, el Sanador y el Libertador, también lo conocerás a Él y clamarás por su dominio como el Príncipe de Paz, Aquel ante quien se doblará toda rodilla  y el que sostiene tu mano en su mano. Él devorará tu turbulencia y la disolverá en su paz. Escoge mi paz, dice el Señor tu Dios.

Juan 14:27 La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.

Salmo 85:8-13 Escucharé lo que Dios el Señor va a decir; va a hablar de paz a su pueblo y a sus santos, para que no caigan en la locura. Su salvación está cerca de quienes le temen, para que su gloria se asiente en nuestra tierra. Se encontrarán la misericordia y la verdad, se besarán la justicia y la paz. Desde la tierra brotará la verdad, y desde los cielos observará la justicia. Además, el Señor nos dará buenas cosas, y nuestra tierra producirá buenos frutos. Delante de él irá la justicia, para abrirle paso y señalarle el camino.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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