YO HE ESCRITO VICTORIA Y ESO SUCEDERA

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Isaías 26:3

Estos son momentos cruciales en los cuales necesitamos poner toda nuestra confianza en el Señor para solucionar cada uno de nuestros problemas. Sin importar cual sea el tema que estemos enfrentando, El nos dará la sabiduría donde más la necesitemos.

Muchos se encuentran ansiosos, aún sin poder conciliar el suelo por las madrugadas por la opresión y el temor que los problemas han creado. Estos son los momentos propicios para buscar la Presencia de Dios y pedir sabiduría para no hacer una montaña de lo que apenas es un granito de arena. No permitamos que la preocupación nos gobierne, echemos nuestra ansiedad sobre El porque el cuida de nosotros. Pareciera que hay un silencio en el cielo en este momento, pero debemos silenciar también nuestra carne.

Dios no se ha olvidado de nosotros, El está sacándonos de nuestra comodidad, hay áreas en nuestra vida que deben ser sacudidas porque se han vuelto obsoletas y religiosas. El Señor quiere traer un viento fresco de Su Espíritu que nos renovará y refrescará, por eso es importante en estos momentos meternos en el Río de Dios. El está buscando a todos aquellos que anhelen más de El, más de Su presencia, a todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia y que lo están buscando con un corazón abierto. Permitamos que Su Espíritu sople y se lleve nuestros pensamientos negativos, la rutina, la comodidad, los deseos de la carne y dejemos que nos levante a un nuevo nivel de fe y esperanza.

El antídoto para los pensamientos o las emociones negativas es simple: debemos obedecer la Palabra de Dios. La única cura para el temor y la ansiedad está en la Palabra, la persona de Cristo. Pablo declara en Filipenses 4:6-7 “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Nuestro campo de batalla no son las circunstancias de nuestra vida. El verdadero campo de batalla del enemigo es nuestra mente, nuestra voluntad y nuestras emociones. Al mantener nuestros pensamientos y corazón enfocados en las cosas buenas, protegeremos nuestra alma del ataque de las tinieblas.

El Señor dice

¡Levántate! ¡Levántate y avanza! Muévete hacia la meta final. Esta carrera te llevará a través de un proceso de tu destino de modo que puedas entenderlo de formas que no habías conocido antes. Gózate en la victoria a lo largo del camino, y conviértete en un poderoso guerrero en este tiempo. Porque, Yo he escrito victoria sobre tu nombre y eso sucederá. Si tan solo puedes creer, tú no caerás, dice el Señor Altísimo.” (Marsha Burns)

Filipenses 4:8-9 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Autora del libro CONQUISTA TU MATRIMONIO, dirigido a mujeres, con estrategias y soluciones para un matrimonio con problemas basado en los principios de la Palabra de Dios.

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