ABRAZA LAS VICTORIAS QUE ESTAN POR VENIR

Miren cómo se cumplió todo lo que antes anuncié, y ahora voy a anunciar cosas nuevas; se las hago saber a ustedes antes que aparezcan. Isaías 42:9

Hemos entrado en una nueva temporada. Esta es una temporada de un nuevo comienzo. Estamos en una temporada divinamente designada para restaurar y renovar.

Joel 2:25-26 El Señor dice: «Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga. Fui yo quien envió ese gran ejército destructor en contra de ustedes. Volverán a tener toda la comida que deseen y alabarán al Señor su Dios, que hace esos milagros para ustedes. Nunca más mi pueblo será avergonzado.

No permitan que los dolores del pasado les impidan abrazar las victorias de su futuro. Mi amigo Bob Jones diría: “El pasado es solo eso, pasado”. Este es un nuevo día en el que pueden declarar con valentía ¡LAS COSAS VIEJAS PASARON! (Isaías 42:9)

 DIOS NOS OFRECE PERDON

Una de las palabras más dulces en cualquier idioma es la palabra PERDONADO(a). Dios promete que incluso si nuestros pecados fueran rojos como el brillante y rojo carmesí, obviamente evidentes e inconfundibles, todos han sido perdonados, lavados para ser blancos como la nieve, por causa de la Sangre Carmesí de Cristo.

Isaías 1:18 Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el Señor—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana.

No estoy hablando solo de unos pocos o un puñado de errores; sino que cada uno de las traiciones, pecados y ofensas están cubiertas bajo la Sangre de Cristo. ¡Cada pecado y cada error es olvidado y borrado! Amados, no importa cuán torcida enredada haya sido o es ahora su vida, a través de la Sangre derramada por Cristo en el Calvario, Dios ha hecho que el perdón y la gracia abunden para ustedes.

El cielo y la tierra pasarán, pero “SU MISERICORDIA NUNCA FALTARA” ¿Porqué? Porque Cristo Jesús ya cargó con nuestros pecados e iniquidades.

Lamentaciones 3:22 ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan.

Isaías 53:5-6 5 Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre El, la iniquidad de todos nosotros.

DIOS OLVIDA NUESTRO PASADO

 A través de nuestro arrepentimiento, Dios siempre tiene una manera de liberarnos de nuestro pasado. La Escritura declara que Dios quita nuestros pecados “tan lejos como el este del oeste” (ver Salmo 103: 12). Hermanos y hermanas en Cristo, tomen esta exhortación para sacudirse de sus fallas pasadas, centrar su atención en el nuevo día y comenzar a experimentar sus victorias futuras.

Recuerden esta importante promesa: Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 8:1-2

El Señor ya nos ha prodigado con abundante y extravagante perdón y gracia para darnos el poder de dejar atrás cada uno de nuestros pecados y fracasos pasados. Los días de arrepentimiento, duda y miedo, junto a las muchas oportunidades perdidas y las relaciones fallidas. Las temporadas de reincidencia y pasividad, los desvíos de las obras de la carne, ¡HAN TERMINADO!

Conforme creemos en Su Palabra de perdón y establecemos nuestro corazón para buscar al Señor, encontraremos gracia y misericordia abrumadoras para cada día (véase Jeremías 29: 12-13). Nunca se rindan, nunca se rindas ante una mentalidad de culpa y fracaso (véase hebreos 10:35). Fuimos creados por nuestro Creador para llevar Su gloria y presencia a un mundo perdido y moribundo. Dios tiene confianza en nosotros (ver Deuteronomio 28:13). Recuerden, ustedes son Sus elegidos (Efesios 2:10), elegidos para “un tiempo como este” (véase Ester 4:14).

DIOS REDIME NUESTRAS HERIDAS

¡Es por las llagas de Jesucristo que hemos sido sanados (véase Isaías 53: 5)! Consuélense con esto, amados creyente: cualquier herida que haya sufrido se convertirá en una vía de sanidad para otros. Cuando somos sanados de nuestras heridas, recibimos la gracia necesaria para sanar a los demás. Traemos sanidad y el consuelo de Cristo a otros en las áreas en las cuales personalmente hemos sido afligidos.

2 Corintios 1:4 Él nos consuela en todos nuestros sufrimientos, para que nosotros podamos consolar también a los que sufren, dándoles el mismo consuelo que él nos ha dado a nosotros.

DIOS ESTA TRAYENDO UN GRAN AVANCE

Dios está ahora liberando Su favor divino, para que logremos grandes hazañas para Su gloria. En el Salmo 84:11, aprendemos cómo Él prodiga Sus bendiciones de gracia y gloria:

Salmos 84:11 Porque sol y escudo es el Señor Dios; gracia y gloria da el Señor; nada bueno niega a los que andan en integridad.

Incluso si no han tenido éxito en los días y años anteriores, ¡no se desanimen! Dios está diciendo, “¡INTENTELO DE NUEVO!” Es hora de reagruparse e intentar nuevamente, sabiendo que el fracaso nunca es el plan de Dios (véase Jeremías 29:11). Veremos puertas abiertas que estaban cerradas para nosotros. Dios está otorgándonos un gran avance.

¡Oro para que toda su familia experimente el abrumador amor y favor de Dios al dejar atrás el pasado y aferrarnos audazmente a las bendiciones y promesas de Dios! (Bobby Conner)

Con amor y oraciones,

Magie de Cano

 

Magie de Cano

Autor: Magie de Cano

Pastora y Conferencista Internacional en el Ministerio de la Mujer, autora del devocional profético Las Cartas de Magie y de los libros “Conquista tu Matrimonio” y “Cita con tu Destino”.

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