Para muchas de nosotras, hay un rincón en la casa que guarda más que ropa.
Puede ser un armario, un clóset, una caja debajo de la cama.
Ahí guardamos prendas “por si acaso”.
Ese vestido que usaste una vez hace años y te repites:
“Tal vez algún día lo vuelva a necesitar.”
Ese pantalón que ya no te queda, pero dices:
“Cuando baje esos kilos, me lo vuelvo a poner.”
Esa blusa de moda de hace veinte años que, según tú, “va a regresar el estilo.” Continuar Leyendo »