No solo te edificaré, restauraré lo que se perdió

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No solo te edificaré, restauraré lo que se perdió - Las Cartas de Magie

El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera”, dice el Señor de los Ejércitos. “Y en este lugar concederé la paz”», afirma el Señor de los Ejércitos. Hageo 2:9

Mientras oraba por el mes de septiembre, el Espíritu Santo me recordó que este es un mes de reconstrucción, restauración, dedicación y culminación. Lo que se retrasó a causa de la acusación ahora está a punto de ser reconstruido desde el tesoro real del Cielo. Así como en los días de Esdras, cuando el rey Darío emitió su decreto, el pueblo de Dios experimentará una confirmación divina de Sus promesas, provisión sobrenatural para avanzar y un progreso imparable en la obra del Señor. (Leer Esdras 6:3, 5-12)

LAS ACUSACIONES DEL ENEMIGO CAERÁN A TIERRA

Cuando se anunció el decreto de Darío, el pueblo se alegró y comenzó a edificar nuevamente. Sin embargo, tan pronto iniciaron, surgió oposición. Se levantaron acusaciones falsas y mentiras en su contra, diseñadas para detener la obra y traer desaliento. De la misma forma, quizá se levantaron acusaciones contra ti, torciendo la verdad y tratando de retrasar lo que Dios decretó. Pero el Señor está rompiendo esas mentiras. Este es el mes en que las acusaciones del enemigo caerán por tierra, y Sus hijos serán vindicados.

LO PROFÉTICO ES COMBUSTIBLE PARA TU ASIGNACIÓN

En los días de Esdras, cuando la obra de reconstrucción comenzó a detenerse, los profetas Hageo y Zacarías se levantaron y comenzaron a profetizar. Sus voces avivaron la fe, animaron a los constructores y soltaron nuevas fuerzas, de manera que aun cuando la oposición volvió, el pueblo no se desanimó. Se rehusaron a detenerse. Esto mismo está haciendo el Espíritu en septiembre: la profecía se encenderá en tu espíritu y soltará nuevo valor para edificar otra vez. La palabra profética es combustible para tu asignación, y al recibirla, tendrás la fuerza para completar lo que una vez fue retrasado.

Los profetas declararon: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 4:6). A los temerosos, Dios prometió: “Yo seré un muro de fuego alrededor de ti, y seré la gloria dentro de ti” (Zacarías 2:5). Y a través de Hageo dijo: “¡Esfuércense todos ustedes, pueblo de la tierra, dice el Señor, y trabajen, porque Yo estoy con ustedes! Mi Espíritu permanece en medio de ustedes; no teman” (Hageo 2:4–5). Estas mismas palabras resuenan ahora. Septiembre es el tiempo de soltar declaraciones proféticas sobre tu vida, tu familia, tu ministerio y tu destino.

RESTAURACIÓN Y ASCENSO DIVINO

Cuando las acusaciones llegaron al rey Darío, en lugar de ponerse del lado de los enemigos, ordenó una investigación. Se buscaron los archivos reales y se halló el decreto original de Ciro, confirmando que los judíos actuaban en obediencia y no en rebeldía. Esto es un recordatorio profético de que la obediencia a Dios puede atraer oposición, pero el Cielo siempre confirma el decreto del Señor. A su tiempo, la verdad sale a la luz, y la misma oposición que intentó detenerte se convierte en la ocasión para que Dios eleve Su promesa en tu vida.

Darío no solo confirmó el decreto de Ciro, sino que lo llevó a un nivel superior: mientras que Ciro permitió que el pueblo pidiera a sus vecinos artículos de oro y plata, Darío decretó que la reconstrucción sería financiada directamente desde el tesoro real. Restauró todos los artículos sagrados que Nabucodonosor había tomado, y mandó a los enemigos a apartarse. Lo que comenzó con permiso, terminó con provisión. Lo que empezó con recursos prestados, terminó con la abundancia de la casa del rey. Esto no fue solo restauración; fue un ascenso divino.

SEPTIEMBRE: UN TIEMPO PARA LEVANTARSE, EDIFICAR Y VER LAS PROMESAS DE DIOS ESTABLECIDAS

Septiembre carga este mismo peso profético: un mes donde las acusaciones son quebradas, la verdad es confirmada y los recursos del Cielo son liberados. Un tiempo donde lo que se detuvo ahora será reconstruido, lo que fue robado será restaurado, y lo que se retrasó finalmente se completará. Dios mismo está supliendo lo que necesitas desde Su tesoro, y está ordenando al enemigo que se aparte para que nada interfiera en Su obra en ti. Amado, este es tu tiempo de levantarte, de edificar y de ver establecidas las promesas de Dios. El templo de tu destino será reconstruido desde el tesoro real, y la gloria postrera será mayor que la primera.

TE RECONSTRUIRÉ CON PIEDRAS PRECIOSAS

Después de leer Esdras 6, escuché al Espíritu Santo susurrar: “Te reconstruiré con piedras preciosas”. Inmediatamente supe que esto estaba en la Palabra, y el Espíritu me llevó a Isaías 54. Allí, el profeta habla a Jerusalén después de su exilio, después de sus tormentas, después de su quebranto:

Isaías 54:11–12 NVI «¡Mira tú, ciudad afligida, atormentada y sin consuelo! ¡Te afirmaré con turquesas y te cimentaré con zafiros! Con rubíes construiré tus almenas, con joyas brillantes tus puertas, y con piedras preciosas todos tus muros.

Dios no prometía reconstruir con ladrillos y cemento, sino con piedras preciosas de gloria y hermosura. Esta es Su promesa para ti en septiembre: no solo te está restaurando al punto en que estabas antes, te está reconstruyendo con joyas. Está embelleciendo tu vida con Su gloria, fortaleciendo tus cimientos y apartándote como un testimonio viviente de Su poder. En este septiembre, las acusaciones son silenciadas, la profecía es encendida, la provisión es liberada, y Dios mismo está reconstruyendo a Su pueblo. Y no con lo ordinario, sino con lo extraordinario. No con ladrillos, sino con joyas. No con fuerza humana, sino por Su Espíritu (Zacarías 4:6).

RECONSTRUIDOS DESDE EL TESORO REAL

Has dicho: “Señor, estoy cansado, golpeado y desgastado.” Has clamado: “¿Acaso no ves la acusación? ¿No escuchas la difamación?” Has susurrado: “Señor, este no es el tiempo de edificar. Estoy más allá de la reparación. Me siento derrumbado.”

Pero el Señor te dice:

“Yo no veo como el hombre ve. Porque he decretado que ahora es el tiempo de reconstruir, de completar y de dedicar. Las acusaciones contra ti están siendo quemadas, porque el rollo que te concierne ha sido hallado en los archivos reales. Los decretos acerca de ti serán cumplidos. Gran favor te daré—gran favor. Este es el mes para cobrar ánimo, porque Yo estoy contigo y Mi Espíritu permanece en ti. Porque no es con ejército, ni con fuerza, sino con Mi Espíritu, dice el Señor. Yo te reconstruiré, no con ladrillos o cemento, sino con piedras preciosas. El material de construcción viene directamente del tesoro real del Cielo.

No solo te edificaré, sino que restauraré lo que se perdió. Porque Mía es la plata, y Mío es el oro. Te edificaré con piedras preciosas, y tus puertas serán adornadas con rubíes resplandecientes. Te marcaré con sabiduría y restauraré el honor en tu vida. No temas el sacudimiento, porque los tesoros escondidos en la oscuridad vendrán a ti. Esta es Mi promesa: Te reconstruiré con piedras preciosas, y la gloria de la casa postrera será mucho mayor que la primera. Este es un tiempo de entrar en perfecta confianza, en reposo, porque verás la mejor versión de ti mismo. Porque Yo, el Maestro Constructor, haré esto,” dice el Señor. (Una palabra de Yvon Attia)

Con amor y oraciones,

Magie de Cano





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Magie de Cano

Por Magie de Cano

Magie de Cano es conocida internacionalmente por su devocional profético “LAS CARTAS DE MAGIE” que se comparte diariamente a través del correo electrónico y las redes sociales. Es autora de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino”, “De la Vergüenza a la Victoria”, "Una Madre de Rodillas" y "Mujer Totalmente Nueva" los cuales le fueron revelados por el Señor, como un complemento a su ministerio de restauración del alma y corazón de la mujer. Como Pastora y conferencista internacional, ha impartido sus enseñanzas en diferentes naciones, llevando a las mujeres a un encuentro más profundo con el amor de Dios. Su primer ministerio es su familia, está casada desde hace 45 años con el Pastor Benjamín Cano y tiene una relación hermosa con sus hijos Magaly, Benjamín, Sofía y Alejandro y es la feliz abuelita de dos hermosos nietos.