Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas. Salmos 34:19
Escuché al Señor decir: “Mi justicia viene de camino hacia ti. ¡Prepárate para un tiempo para fluir en libertad. El estancamiento se está rompiendo. Los obstáculos están siendo quebrados. Las barreras se están desmoronando. Los muros que te detenían están colapsando, y las puertas fortificadas que antes bloqueaban tu entrada ahora se abrirán de par en par. Mi veredicto ha sido declarado a tu favor.”
Ha habido un asalto demoníaco en tu contra diseñado para hacerte rendir a mitad del camino. Esto ha traído estancamiento espiritual y fatiga en la batalla, pero ahora no es tiempo de retroceder. Estás parado en el umbral de tu tiempo más grande de rompimiento. He sido comisionado con esta palabra profética para romper los poderes satánicos que han sido asignados contra ti y contra tu destino.
¿Has experimentado alguno de estos indicadores?
- Retraso en las respuestas a la oración
- Fatiga espiritual
- Resistencia constante contra tu progreso
- Obstáculos dirigidos contra tu éxito
Isaías 45:1-3 RVC Yo, el Señor, digo así a Ciro, mi ungido, al cual tomé de la mano derecha para que las naciones se sometan a su paso y los reyes huyan en desbandada; para que las ciudades le abran sus puertas y no las vuelvan a cerrar: Yo iré delante de ti, y te allanaré los lugares torcidos; haré pedazos puertas de bronce y cerrojos de hierro, te entregaré tesoros escondidos y te daré a conocer recónditos secretos, para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel, que te llamo por tu nombre.
Dios proclamó proféticamente que Ciro rescataría a Su pueblo de una cautividad inminente, una profecía extraordinaria hecha 200 años antes de que Ciro naciera. El Señor ya había preparado el camino para su salvación, orquestando de antemano su liberación. De la misma manera, Él ya ha declarado también la tuya. La Escritura declara: “Yo iré delante de ti y te allanaré los lugares torcidos.” Esta promesa debe traerte consuelo y seguridad de que, aunque hayas tomado giros equivocados en el camino, Dios restaurará los años que has desperdiciado.
Joel 2:25 NTV El Señor dice: «Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga. Fui yo quien envió ese gran ejército destructor en contra de ustedes
Un día en oración me encontré clamando a Dios por la restauración de lo perdido y de temporadas que habían pasado. Y lo escuché decirme: “Andrew, no lo traeré de VUELTA. Cuando Yo restauro, te impulso hacia ADELANTE. Te acelero al lugar donde siempre debiste estar como si ningún tiempo se hubiera perdido. Yo recupero el tiempo perdido. Yo restauro los años que fueron malgastados.”
Hay momentos en que el Señor retrasa Sus promesas para nuestra protección. Muchas veces, estamos en un período de preparación que nos capacita para administrar lo que Él ha decretado para nosotros. Otras veces, el enemigo provoca retrasos demoníacos que resultan en batallas espirituales en el mundo invisible. Un ejemplo claro de esto está en Daniel 10, cuando un principado demoníaco sobre el reino de Persia luchó fuertemente contra Gabriel, el mensajero de Dios. Esto causó un retraso de 21 días en la entrega del mensaje de Dios a Daniel. La fuerza opositora fue tan grande que requirió la intervención del arcángel Miguel para obtener la victoria.
Mira lo que dice el verso 2: “Haré pedazos puertas de bronce y cerrojos de hierro, te entregaré tesoros escondidos y te daré a conocer recónditos secretos.” Existen portones y cerrojos espirituales que bloquean el fluir. El enemigo los usa para encerrar tesoros y bendiciones ocultas. Sin embargo, Dios nos ha asegurado que Él romperá esas barreras. Este es el tiempo de prepararte para un FLUIR EN LIBERTAD.
Un domingo en la mañana, durante la adoración, fui llevado en una visión. En ella vi una represa con agua acumulada detrás. De repente, la represa se rompió y las aguas contenidas comenzaron a fluir con fuerza, inundando la tierra seca. El Señor me habló diciendo: “Lo que has visto es un reflejo de lo que estoy haciendo en el Espíritu. Estoy saturando los lugares secos con un derramamiento. Estoy trayendo agua al sediento; no solo un chorrito, sino un torrente. Este es el tiempo de un diluvio espiritual.”
Isaías 44:3 NTV Pues derramaré agua para calmar tu sed y para regar tus campos resecos; derramaré mi Espíritu sobre tus descendientes, y mi bendición sobre tus hijos.
El Señor te dice hoy: “Es tiempo de que se rompa el ciclo repetitivo de fracaso, escasez, derrota y frustración. Esta es la hora en que Mi pueblo caminará en victoria. La escasez se convertirá en abundancia. La esterilidad se convertirá en fruto. El fracaso se convertirá en éxito repentino. Has entrado en una temporada de cambio. ¡Las cosas en tu vida que habían estado estancadas ahora de repente brotarán con fuerza!” (Una palabra de Andrew Towe)
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.
