Fue por la fe que Moisés salió de la tierra de Egipto sin temer el enojo del rey. Siguió firme en su camino porque tenía los ojos puestos en el Invisible. Hebreos 11:27 NTV
Anoche me desperté en medio de la noche escuchando al Señor decirme: “Esta semana, mantén tus ojos en Mí.” Sentí el peso y el temor del Señor sobre esa palabra, como si hubiera algo muy estratégico en esta semana que el enemigo está intentando interrumpir. Creo que hay una asignación siendo liberada, y si no mantenemos nuestros ojos en Jesús, corremos el riesgo de desviarnos del camino. En el espíritu puedo ver múltiples tormentas tratando de colisionar, uniéndose para formar una especie de mega tornado espiritual que está desviando a muchos en el cuerpo de Cristo. Si nuestros ojos no están puestos en Él esta semana, nuestro enfoque cambiará de Su presencia a la tormenta.
De hecho, hace unas noches tuve un sueño donde vi las redes sociales estallando en noviembre en una tormenta aún más loca de ruido. Algo de verdad, pero mezclada con propaganda demoníaca, sospecha, calumnia, y en última instancia, hechicería cristiana; y el acusador de los hermanos en medio, riéndose con alegría porque había logrado atraer a muchos a ataques falsamente “justos”. Pero entonces, se levantaron voces de verdad con la Palabra del Señor, y esa palabra neutralizaba la tormenta. ¿Por qué haría el enemigo esto? Para sacar a la Iglesia de rumbo en un momento crítico. Es su vieja estrategia: divide y vencerás.
Hay temporadas en las que la actividad espiritual y demoníaca parece intensificarse, cuando todo a tu alrededor se sacude. Son los momentos que el enemigo usa para distraernos, para apartar nuestra mirada de lo que realmente importa y desviarnos de lo que Dios está haciendo. Esta semana, debes bloquear el ruido. Bloquea las habladurías. Bloquea la calumnia. Bloquea el miedo disfrazado de verdad. Bloquea el mal reporte. Porque no toda voz merece tu atención —solo la Suya.
Nunca olvidaré uno de los momentos más significativos de nuestras vidas. En 2022, Christy y yo estábamos en Australia, y acabábamos de recibir nuestras visas renovadas para regresar a los Estados Unidos cuando, de repente, múltiples voces proféticas, apóstoles e incluso familiares comenzaron a salir de todas partes advirtiéndonos que no volviéramos. Nos decían: “No es la voluntad de Dios. ¿Qué están haciendo?” Comenzaron a hablar en nuestra contra, incluso diciendo “Así dice el Señor”, tratando de convencernos de que actuábamos en la carne o con motivos equivocados.
Durante tres meses estuvimos en una batalla: firmes, orando y estableciendo límites. Tuvimos que permanecer en la Palabra y en la presencia de Dios solo para mantener nuestra paz. Se sentía como si la tormenta a nuestro alrededor fuera espesa, y cada situación posible se levantaba para impedirnos avanzar. Hasta que un día, a mediados de diciembre, recibí una palabra de una buena amiga que no sabía nada de nuestra situación. Ella me dijo: “Tuve un sueño donde estaban rodeados a ambos lados por ruido, carnavales y circos, pero te vi caminando por un camino estrecho. Y el Señor dijo: «Nate y Christy, bloqueen el ruido y mantengan sus ojos en Mí.” Esa palabra cortó directamente la confusión. Y creo que Dios nos está diciendo exactamente lo mismo ahora.
Esta semana y en los días que vienen, habrá múltiples tormentas con las que el enemigo tratará de arrastrarte. Habrá distracciones y situaciones que demandarán tu atención, pero no les des tu enfoque. Habrá noticias falsas, tormentas falsas y fuegos falsos. Habrá momentos en que el enemigo querrá que fijes tus ojos en el problema, en el mal reporte o en el miedo, pero este es el momento de fijar tu mirada en Jesús. Cuando tus ojos están puestos en Él, permaneces unido a Él, y Él te guiará a salir.
Este es el tiempo de aferrarte al borde de Su manto y no soltarlo. No importa qué tormenta estés enfrentando o qué situación esté agitándose en tu vida ahora mismo, mantente enfocado en Jesús. Y esta semana, profetizo en el poderoso nombre de Jesús que todo ruido será desarmado, toda distracción será silenciada, y saldrás al otro lado con favor, con avance y con bendición, en el nombre poderoso de Jesús. (Una palabra de Nate Johnston)
Isaías 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.
Salmo 16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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