Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres. Juan 8:36 NTV
Tengo una palabra profética para ti esta semana: el Señor está cortando las cuerdas que te han tenido atado por largo tiempo. Siento que toda la guerra espiritual que tú y yo hemos estado enfrentando, toda la confusión, la hechicería, las calumnias, las traiciones y las dinámicas espirituales que hemos intentado discernir y entender están llegando a su punto máximo en este momento. Verás, al final, siempre todo se vuelve contra el enemigo y causa que aquellos que han sido afligidos por estos ataques vean con claridad lo que realmente estaba ocurriendo, y entonces ellos abren los ojos de los que estaban ciegos a su alrededor. Creo que eso es exactamente lo que está pasando ahora mismo.
Estamos justo en ese punto donde la guerra espiritual ha alcanzado un momento tan crítico que, en realidad, ha despejado el ambiente y ha traído una profunda revelación de los reinos, dinámicas y mecanismos espirituales, y de las cosas que han estado ocurriendo a tu alrededor, quizás sin que las entendieras. También sé que estás cansado de esto, y que ha sido confuso y agotador. Pero lo que no entiendes es que ha habido un ataque multifacético en contra de ti, de tu casa, de tu matrimonio, de tu familia y de tu destino por tanto tiempo, que casi te has vuelto insensible a la gravedad de lo que te ha estado robando.
Este ataque ha llegado a un punto donde Dios está diciendo: “Ahora voy a abrir cada cerradura. Voy a cerrar cada puerta. Y voy a revelar lo que ha estado sucediendo.”
Durante el fin de semana, tuve un sueño muy específico donde el Señor me habló acerca de una liberación que está ocurriendo ahora mismo. En el sueño, había un servicio de adoración en la iglesia. La alabanza comenzó, y vi a una mujer en el altar. El Espíritu Santo me dijo en el sueño: “Ora por ella para liberación.” Al ir a orar por ella, vi que tenía muchas cuerdas, sogas y cadenas alrededor de su cuerpo. Era como si no pudiera moverse en ninguna dirección. Trataba de discernir lo que estaba pasando, y comencé a ver que cada una de esas cadenas parecía inofensiva, y ella intentaba racionalizarlas. Entonces dije: “Silencio por un momento. Demonio, ¿quién eres y de dónde vienes?” De repente, el espíritu demoníaco habló y dijo: “Ella ama seguir las reglas, y eso nos conviene.”
Vi inmediatamente que esas “reglas” representaban una alianza con valores religiosos que la habían llevado a un acuerdo con el control y la manipulación —algo totalmente demoníaco— pero como venía a través de una persona o figura de autoridad (un espíritu familiar) en la que ella confiaba, aceptó la mentira y la esclavitud. Eso la había puesto en un estado tan profundo que estaba atada y uncida, no podía moverse, y esto me dolió profundamente. Pero lo que más me dolió fue que el servicio de la iglesia continuó como si nada. Me frustraba que no se detuvieran en ese momento, porque sentía que eso era lo más importante. Esto habla de cómo hoy la Iglesia necesita detenerse ante lo que Dios está haciendo. Seguimos con la rutina de “iglesia como siempre”, pero necesitamos liberación de la esclavitud institucional.
Este tipo de liberación específica es el Señor libertando a Su Iglesia de ser títeres del enemigo en áreas donde la esclavitud ha parecido aceptable, porque ha venido disfrazada de religión. Ha venido en forma de “servicio”. Ha venido en forma de cosas que parecen correctas —como la lealtad y la sumisión— pero muchas de ellas se han torcido y se han convertido en ataduras. ¿Y cómo entra esto? En momentos decisivos, cuando necesitas dirección, una voz o una palabra. Es entonces cuando comienza la confusión, para que no disciernas y no veas a los lobos que te rodean. Las palabras “casi correctas”, los observadores, los informantes… y abres tu corazón y la puerta principal.
Así que, si estás leyendo esto y te has estado preguntando: “¿Por qué no avanzo? ¿Por qué no puedo ver con claridad mi dirección, mi futuro? ¿Por qué enfrento la misma situación una y otra vez?” Sigues llegando al mismo punto de frustración. Quiero decirte que el enemigo ha estado intentando hacerte su títere. Pero el Señor te dice esta semana: “¡Estoy rompiendo tus ataduras!”
Nunca olvidaré, hace muchos años, cuando Christy y yo estábamos saliendo de una temporada muy religiosa y llena de esclavitud. Tuve una visión durante la adoración. Me vi como Pinocho, cuando era una marioneta, y el Señor me dijo: “Es tiempo de cortar tus ataduras.” ¿Cuáles eran esas ataduras en mi vida? Eran las cuerdas que me hacían sentir que desobedecía a Dios si no hacía todo lo que mi pastor o ciertas personas me decían. Había tantas capas de religión que me habían hecho esclavo de todo, excepto del propósito para el que realmente fui llamado.
Déjame ser más específico sobre algunas de las cuerdas que deben cortarse esta semana.
Imagínate como Pinocho con cuerdas alrededor de ti, o en una cuerda de tira y afloja.
PRIMERO: Una de las estrategias del enemigo es tirarte en la dirección equivocada para sacarte del camino, llevándote hacia un Ismael —algo que parece correcto, que parece tu asignación, pero en realidad te desvía del propósito.
SEGUNDO: El enemigo te jala lejos de tu misión y mensaje hacia el engaño. Parece justicia; parece correcto, pero te ha desviado, y estás hablando algo que no fuiste llamado a hablar.
TERCERO: Te manipula en tu mente, tus emociones, tus deseos y tus anhelos, para sacarte de la paz y la claridad, y llevarte a la confusión y falta de revelación. Es ahí donde muchos dicen: “Dios, ¿por qué no me hablas? ¿Por qué no me muestras qué hacer? ¿Por qué no me guías?”
Esta semana, Dios está exponiendo las ataduras en sueños y quitando el velo que ha estado oculto por meses o incluso años, a través de espíritus familiares y situaciones que te han rodeado por todos lados. Quizás esto vino a través de relaciones familiares o personas en las que confiabas. El problema es este: la raíz de por qué nos convertimos en títeres se remonta a la historia de Pinocho —no nos sentimos reales. No nos sentimos legítimos. A menudo, es un espíritu de orfandad el que nos lleva a depender de otros para que nos digan a dónde ir, qué hacer, cómo actuar o qué decir. Pero eso termina quitando la voz de Dios en nuestras vidas, y esa es la trampa que nos desvía y nos esclaviza. Esta semana, Dios está exponiendo todas esas cosas.
Isaías 58:6 ¿No es más bien el ayuno que escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, dejar libres a los quebrantados, y romper todo yugo?
Salmo 124:7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo del cazador; el lazo se rompió, y escapamos nosotros.
Nahúm 1:13 Y ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas.”
Isaías 10:27 El yugo se pudrirá a causa de la unción.”
Ahora mismo, en el nombre de Jesús, declaro sobre ti que el yugo se rompe. Cada atadura se corta en el nombre de Jesús. Oro para que toda atadura que ha estado sobre ti por meses o años sea cortada. Que esta misma semana, Dios te muestre en sueños dónde has estado detenido, dónde has sido como un títere en manos de los planes del enemigo o de otras personas. Declaro que todo espíritu de demora, distracción o desvío es expuesto y cancelado. Declaro sobre ti, en el nombre de Jesús: Las cuerdas se rompen, las ataduras se cortan y eres libre. Sal de toda alianza falsa y de toda esclavitud oculta, y entra en el llamado puro de Dios sobre tu vida, en el poderoso nombre de Jesús. (Una palabra de Nate Johnston)
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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