¡Den gracias al Dios de los cielos! ¡Su gran amor perdura para siempre! Salmos 136:26 NVI
Mientras orábamos por el nuevo año, Dios no solo nos dio información; Él nos dio un estribillo. Y un estribillo está diseñado para ser repetido hasta que se convierta en tu manera de pensar. 2026/5786 será un año de anclaje, no porque nada vaya a suceder, sino porque Dios se está asegurando de que Su pueblo no vaya a la deriva mientras sucede. Por eso, entramos en el año con el Salmo 136 como nuestro salmo, nuestro ritmo y nuestra respuesta: «Den gracias al Dios de los cielos. Su gran amor perdura para siempre».
El Señor dice: «Pueblo Mío, entren al 2026 con acción de gracias, porque Yo soy bueno y Mi gran amor perdura para siempre. No midan Mi bondad por el sacudimiento de las naciones o la presión en su propia casa. Mídanme por Mi nombre: el Dios inmutable, que guarda Su pacto y hace milagros. Este año los estoy centrando de nuevo en Mi soberanía como el Dios del Cielo; el Dios que está por encima de cualquier otro dios, el Señor sobre cualquier otro señor.
Yo soy aquel que se sienta en el trono por encima de lo que ustedes no pueden controlar, y Yo gobierno los resultados que ustedes no pueden predecir. Aun cuando se sientan rodeados, no están abandonados. De hecho, estarán rodeados por Mis muros de salvación. He oído su clamor: «Señor, ha sido duro… ha sido cuesta arriba». He visto lo que han cargado en silencio. He contado cada lágrima que pensaron que nadie notó. Y les digo: la página pasará. Vendré a liberarlos. Allanaré el camino delante de ustedes. Haré rectos los lugares torcidos y eliminaré la resistencia oculta. Iré delante de ustedes como un Padre amoroso, despejando lo que los ha bloqueado y levantando lo que los ha agobiado. Les estoy dando sabiduría para los tiempos, favor para las transiciones y gracia para la resistencia.
2026 será el año de muchos colores; el año en que pintaré su historia como un lienzo, una obra maestra. Prepárense para pintar un nuevo cuadro, uno que nunca antes han visto. No estoy reescribiendo su historia con tinta fría; la estoy pintando con tierna misericordia y gran amor. Traeré belleza donde ustedes solo esperaban sobrevivir. Será un año de diferentes encrucijadas y muchas intercesiones. No teman a los cruces, porque se revelarán muchas sorpresas. Y Yo sé que han dicho: «Señor, realmente no me gustan las sorpresas». Pero Yo les digo: lo que no les gusta es la incertidumbre, sin embargo, amarán lo que estoy por revelar. Confíen en Mí. No los estoy guiando a la confusión; los estoy guiando al asombro. No estoy poniendo trampas; estoy abriendo puertas. Cada sorpresa arrancará un grito desde lo profundo de su ser, hasta que la acción de gracias se convierta nuevamente en su lenguaje y se encuentren diciendo: «¡Gracias, Señor; Tu gran amor perdura para siempre!».
2026 será un año en el que estarán tan anclados en Mi amor, como una estaca clavada en un lugar firme. No anclados en circunstancias perfectas, no anclados en la aprobación de la gente, no anclados en sus propias fuerzas; anclados en Mí. Estoy asegurando su vida a Mi fidelidad. Estoy estabilizando lo que ha estado inestable. Estoy asegurando lo que se sentía resbaladizo. Estoy estableciendo límites que pensaron haber perdido y fortaleciendo cimientos que creyeron irreparables. No dejaré que los vientos del año arranquen lo que Mi amor está plantando.
No ganarán por sus propios esfuerzos; ganarán por la acción de gracias. La gratitud los mantendrá firmes cuando los sentimientos fluctúen. Levantará sus ojos cuando el miedo intente bajarles la cabeza. Ustedes han estado diciendo: «Señor, hemos trabajado y solo hemos dado a luz viento; nada está vivo». Pero Yo les digo: Yo soy el Dios de la resurrección. Lo que parecía muerto no está fuera de Mi alcance. Lo que enterraron en dolor, Yo puedo despertarlo con Mi aliento. Lo que asumieron que había terminado, Yo puedo restaurarlo en un momento.
Aquí está Mi promesa para ustedes: Sus muertos vivirán y sus cuerpos se levantarán. Sanaré su cuerpo. Los fortaleceré de adentro hacia afuera. Restauraré lo que ha sido agotado, sanaré lo que se ha roto y renovaré lo que ha estado cansado. Los fortaleceré y los rodearé con Mis muros de salvación. Ensancharé su capacidad y extenderé su territorio. Pues Yo mismo los honraré y les devolveré su herencia. No serán avergonzados por su espera. No serán humillados por su proceso. Los llevaré a un testimonio que llevará Mi huella digital, para que sepan que fue Mi amor el que lo hizo.
Por lo tanto, no entren al 2026 ensayando el miedo. Entren ensayando Mi fidelidad: Mi amor, Mi amor fiel. Dejen que su corazón recuerde lo que Mis manos han hecho. Dejen que su boca declare lo que Mi pacto ha prometido. Porque Yo soy el Dios del Cielo, y Mi gran amor perdura para siempre». (Una palabra de Yvon Attia)
ENFOQUE DE ORACION – DIA 10
Lecturas Bíblicas: Salmos 136, Salmos 138 . Hoy es un día de acción de gracias.En tu tiempo de oración no pidas nada, solo di: «Daré gracias porque tu fiel amor perdura para siempre». Dar gracias a Dios antes de ver el cumplimiento de Sus promesas es un acto de fe madura. Es reconocer que Él sigue siendo fiel aun cuando el proceso no ha terminado y el camino parece incierto. La gratitud en la espera nos guarda de la queja y alinea nuestro corazón con el cielo. Cuando damos gracias en medio del “todavía no”, declaramos que confiamos más en el carácter de Dios que en las circunstancias. La alabanza anticipada transforma la espera en adoración y nos prepara para recibir lo que Él, en Su perfecto tiempo, ya ha determinado cumplir.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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