¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en lugares desolados. Isaías 43:19 NVI
Está sucediendo ahora mismo. No mañana. No el próximo mes. Esta es una palabra de este momento para alguien, de forma repentina. No suelo escribir tan tarde, a menos que Dios me lo indique. Algo se está moviendo en la atmósfera AHORA. Veo un torbellino. Lo veo girar. La atmósfera hoy es diferente. Incluso esta noche, siento el poder del Señor, pero también la presión del enemigo. El enemigo te está atacando porque el rompimiento ya llegó. Está ocurriendo ahora.
El enemigo viene contra tu mente y contra tu fe en esta hora, pero Dios no solo quiere que tengamos fe; Él quiere que sepamos que ya viene. Quiere que lo esperemos con certeza. Él es así de bueno. Él es así de poderoso. Él es más que capaz. Es un Dios sin límites, y Él ya habló.
Hebreos 11:1 NVI Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos.
Mientras caminaba esta tarde, el Señor me mostraba una y otra vez a Lázaro levantándose. Me mostraba cosas muertas resucitando. Es tiempo de llamar a vida las promesas que parecían muertas. Están resucitando. Están volviendo a respirar. El Señor me mostró tumbas abriéndose. Está sucediendo ahora. Juan 11:38–44 NVI
Y el Señor dice que ya comenzó y que para muchos este proceso se completará en marzo. ¡Este año! ¡Esta temporada! ¡Este momento! El Espíritu del Señor está sobre nosotros, y Él está soplando vida sobre aquello que estaba muerto. Este es un momento decisivo. El viento del Espíritu está soplando. La palabra ya fue declarada. Lo que estaba muerto vivirá. Es tiempo de verlo manifestarse en lo natural.
Ezequiel 37:11-14 NVI Luego me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son el pueblo de Israel. Ellos andan diciendo: “Nuestros huesos se han secado. Ya no tenemos esperanza. ¡Estamos perdidos!”. Por eso, profetiza y adviérteles que así dice el Señor y Dios: “Pueblo mío, abriré tus tumbas, te sacaré de ellas y te haré regresar a la tierra de Israel. Y, cuando haya abierto tus tumbas y te haya sacado de allí, entonces, pueblo mío, sabrás que yo soy el Señor. Pondré mi Espíritu en ustedes y vivirán. Y te estableceré en tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el Señor, lo he dicho y lo cumpliré, afirma el Señor”.
No sé para quién es esta palabra, pero Dios la está poniendo con fuerza en mi espíritu, lo está haciendo para alguien ahora mismo. Está haciendo lo imposible. Está llegando a lo visible, a lo tangible. Sigo viendo un torbellino, que en la Biblia representa el inmenso poder de Dios. Prepárate para que eso impacte tu vida. Prepárate para que Dios haga lo que solo Él puede hacer. Hay un mover poderoso ocurriendo, y está pasando ahora. Dios me está llamando a profetizar y a declarar esto sobre cada uno de ustedes. ¡Es poderoso! ¡Es importante! Prepárate. (Una palabra de Godly Waiting Ministry)
Hebreos 11:17-19 NVI Por la fe Abraham, quien había recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo único, a pesar de que Dios le había dicho: «Tu descendencia se establecerá por medio de Isaac». Consideraba Abraham que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; en sentido figurado, recobró a Isaac de entre los muertos.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.
