Mayo, mes de milagros postergados

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Mayo, mes de milagros postergados - Las Cartas de Magie

La esperanza postergada aflige al corazón, pero un sueño cumplido es un árbol de vida. Proverbios 13:12 NTV

Al acercarse el mes de mayo, mi esposo y yo comenzamos a escuchar la palabra “milagro”, sabíamos que Dios deseaba moverse poderosamente, pero buscábamos entender qué tipo de milagro quería decir. Al principio, vino la frase “milagros inesperados”, luego “milagros extraordinarios”, haciendo eco de lo escrito en Hechos 19:11: “Y Dios hacía milagros extraordinarios por mano de Pablo (LBLA). En un momento incluso surgió la frase “milagros insólitos”, sin embargo, había una impresión más profunda de que algo más específico estaba siendo revelado.

Mientras estábamos en oración, el Señor preguntó: “¿Qué milagro necesitas ahora mismo?”, y quedó claro que muchos de los milagros por los que habíamos estado luchando no eran nuevos, sino que estaban atrasados desde hace mucho tiempo. Eran oraciones en las que una vez creímos, pero que aún no habíamos visto. En ese momento, la palabra descendió con claridad: “Los milagros postergados llegan”.

Un milagro, por definición, es un acto visible del poder de Dios—más allá de la capacidad y comprensión humana, pero aún bajo Su autoridad como Creador; porque “para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). Aun la creación misma lleva Sus huellas, pero los milagros son la marca innegable de Su mano, como se declara en Éxodo 8:19: “Este es el dedo de Dios”.

De un largo retraso a una liberación repentina: Los milagros nunca son negados cuando Dios ya ha hablado. Hay un patrón a lo largo de toda la Escritura que el Señor comenzó a mostrarme. Es este: Los milagros pueden retrasarse, incluso pueden ser resistidos, pero nunca son negados cuando Dios ya ha hablado. En Daniel 10:12–13, Daniel oró y el cielo respondió desde el primer día, pero la manifestación fue detenida por veintiún días en el ámbito espiritual. Eso significa que tu retraso no es silencio; no es ausencia. Algo ya ha sido liberado, pero está siendo disputado.

Luego el Señor nos llevó a Apocalipsis 10:5–7, donde un ángel poderoso se puso de pie e hizo una declaración legal: “No habrá más demora” (v. 6). Sentí esto con tanta fuerza; no era solo una afirmación, era un cambio. Era una transición de la espera al cumplimiento, del proceso a la manifestación. Y cuando estudias las Escrituras, lo ves una y otra vez. Dios permite un retraso, pero luego comprime el tiempo en un solo momento de gloria.

La mujer con flujo de sangre sufrió durante doce años, pero un solo toque lo cambió todo (Marcos 5:24–29). Sara esperó veinticinco años, pero luego “el Señor hizo exactamente lo que había prometido” (Génesis 21:1–2). El hombre en Betesda esperó treinta y ocho años, pero con una sola palabra fue sanado al instante (Juan 5:5–9). Un hombre nació ciego, y después de un encuentro, su vida fue transformada (Juan 9:1, 6–7). Lázaro estuvo en la tumba cuatro días, y luego vino una orden, y la muerte tuvo que soltarlo (Juan 11:17, 38–44). ¿Ves el patrón? ¡Largo retraso, luego liberación repentina!

ALGUNOS RETRASOS SON ALINEAMIENTO

Luego el Señor me mostró algo más profundo: No todo retraso es solo guerra espiritual; algunos retrasos son sobre alineamiento. Mira a Elías en 1 Reyes 18. Él declaró lluvia antes de que hubiera señal alguna, luego oró y envió a su siervo a mirar una vez, dos veces, seis veces… y nada. Pero en la séptima vez, apareció una nube del tamaño de la mano de un hombre, y de repente los cielos se abrieron. ¿Qué estaba pasando? El milagro ya había sido declarado, pero requería persistencia hasta el momento de la liberación.

Luego el Señor me llevó al encuentro con Jacob en Génesis 32–33, y esto me sacudió. Jacob oró: “No soy digno de la bondad y fidelidad con que me has privilegiado.… Líbrame del poder de mi hermano Esaú” (Génesis 32:10–11 NVI). Y aunque sonaba humilde y correcto, su corazón aún resistía la instrucción de Dios. Dios ya le había mostrado la estrategia—humillarse y postrarse delante de su hermano (ver Génesis 32:9; 33:3). Pero Jacob luchó con eso. Quería protección sin arrepentimiento, bendición sin rendición. Y el Señor me mostró esto claramente: El rompimiento no fue negado; estaba esperando alineamiento. En el momento en que Jacob cedió, se humilló y se inclinó siete veces, todo cambió. Vemos el cumplimiento en Génesis 33:3–4: reconciliación, restauración, lágrimas de sanidad…

Esta es la palabra para esta temporada: Lo que ha sido retrasado no ha sido olvidado; está siendo alineado. Y cuando tu fe se encuentra con la obediencia, cuando tu oración se encuentra con la rendición, el retraso se rompe, y aquello que has esperado no llegará poco a poco; ¡irrumpirá de repente, poderosamente y de manera inconfundible!

DIOS ESTA ENFOCADO EN LAS FAMILIAS

Siento fuertemente que esto es para las familias, porque el Señor está resaltando a Esaú. Durante veinte años hubo distancia, ofensa, traición y dolor entre Jacob y su hermano Esaú. Esaú tenía todas las razones para permanecer enojado, para rechazarlo, para pagar mal por mal. Pero cuando llegó el momento de alineación—cuando Jacob se humilló y se acercó correctamente—algo se rompió en el espíritu. El mismo Esaú que una vez quiso matarlo fue quien corrió a su encuentro, lo abrazó, echó sus brazos alrededor de su cuello y lo besó (ver Génesis 33:4). Esto no fue natural; fue un milagro de reconciliación.

Esto es lo que el Señor está diciendo: Hay relaciones familiares que han estado retrasadas, tensas y quebradas por años—¡incluso décadas!—pero a medida que los corazones se alinean y el orgullo se quebranta, Dios mismo se moverá del otro lado. El Esaú que temías no responderá como esperabas. Dios irá delante de ti, suavizando corazones, sanando heridas y restaurando lo que se perdió. No será forzado, será sobrenatural. Lo que antes estaba lleno de tensión será lleno de lágrimas de sanidad, porque cuando Dios restaura, lo hace completamente, profundamente, y de una manera que solo Él puede.

PREPARATE PARA UN ENCUENTRO PODEROSO CON SU GRACIA Y LA MANIFESTACIÓN DE TU MILAGRO

El Señor dice: “Hijo mío, ¿estás listo para un encuentro poderoso con Mi gracia, con Mi favor inmerecido, que te cubrirá como un escudo, como un manto de gloria, envuelto en Mi amor cálido y Mi abrazo? He visto tu dolor, tu aflicción y tu tormento, y he visto el daño que te han hecho. Pero también he visto tu fe, tu confianza y tu perseverancia, y cómo nunca dejaste de amarme, de confiar en Mí, incluso en tu noche más oscura. Has orado, has creído, y Yo he escuchado. Sí, he escuchado tus oraciones y he liberado tu milagro».

“Este es un mes en el que verás la manifestación de tu milagro, porque removeré toda entidad demoníaca que ha tratado de bloquear tu milagro. Quitaré toda fortaleza que ha tratado de retrasarlo. ¡Sí, estoy rompiendo el espíritu de retraso! Tu temporada de espera ha terminado, porque lo que estoy a punto de hacer es glorioso. Estás a punto de tener un testimonio, y tal como Sara, proclamarás: ‘¡El Señor cumplió Su palabra conmigo e hizo exactamente lo que me prometió! ¡Oh, sucedió en el tiempo exacto que Dios dijo que sería!»

“Voy delante de ti, y un milagro retrasado se manifestará tras otro. Lleva un registro, porque lo que estoy a punto de hacer te abrumará. Este es un mes de favor divino. ¡El favor será derramado! He visto las espinas, y cómo clamaste para que las quitara, pero como le dije a Pablo, Mi gracia es todo lo que necesitas; Mi poder actúa mejor en la debilidad (ver 2 Corintios 12:7–9)».

“Este es el mes en el que serás testigo de Mi poder obrando a través de ti de maneras que nunca antes has visto. Este es un mes en el que tus ojos se abrirán, y verás las cosas de manera diferente; un mes en el que te alegrarás en los insultos, en las dificultades, en los problemas y en la persecución, porque estos serán el vehículo a través del cual liberaré milagros retrasados. Los milagros retrasados llegarán, y sabrás que en tu debilidad, Mi gloriosa fuerza resplandecerá. Estará en exhibición para que todos lo vean».

“Levanta tus manos y recibe, porque los milagros que has estado esperando por mucho tiempo ocurrirán de repente, porque liberaré una orden, diciéndote: ‘Levántate, hijo mío; toma tu lecho y anda.’ ¡Sí, anda! La orden ha salido de Mi boca, y Mis palabras no regresan vacías. Marca Mis palabras y recuerda Mis promesas, porque estos milagros se derramarán como un río. Recuerda, Yo soy un Dios que guarda Su pacto, y además, estoy contigo y te protegeré, y no te dejaré hasta que haya cumplido todo lo que te he prometido (Génesis 28:15)». (Una palabra de Yvon Attia)

Con amor y oraciones,

Magie de Cano





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Magie de Cano

Por Magie de Cano

Magie de Cano es conocida internacionalmente por su devocional profético “LAS CARTAS DE MAGIE” que se comparte diariamente a través del correo electrónico y las redes sociales. Es autora de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino”, “De la Vergüenza a la Victoria”, "Una Madre de Rodillas" y "Mujer Totalmente Nueva" los cuales le fueron revelados por el Señor, como un complemento a su ministerio de restauración del alma y corazón de la mujer. Como Pastora y conferencista internacional, ha impartido sus enseñanzas en diferentes naciones, llevando a las mujeres a un encuentro más profundo con el amor de Dios. Su primer ministerio es su familia, está casada desde hace 45 años con el Pastor Benjamín Cano y tiene una relación hermosa con sus hijos Magaly, Benjamín, Sofía y Alejandro y es la feliz abuelita de dos hermosos nietos.