No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino. Lucas 12:32 NVI
Mientras estaba con el Señor en un momento de quietud en mi balcón, una mariposa me sorprendió y comenzó a revolotear cerca de mí. Inmediatamente escuché una palabra: “Monarca”.
Como no conozco mucho acerca de las mariposas, busqué información y descubrí que efectivamente era una mariposa monarca. Uno de los significados que se atribuyen a un encuentro con una de ellas es que simboliza nuevos comienzos y puede señalar el paso hacia una nueva etapa de la vida. Se cree que la mariposa monarca recibió ese nombre porque es grande y parece gobernar un vasto territorio, y porque el borde dorado de sus alas se asemeja a una corona real.
Mientras meditaba en esto, abrí al azar mi diario y encontré una palabra profética que había recibido tiempo atrás y que creo que es para muchos en este tiempo. Decía:
“…Viene una transformación. Vi a la mariposa siendo liberada de la presión del capullo, y Dios dijo: viene para ti un día de libertad y un día en el que serás quien fuiste creado para ser. Entrarás en un nuevo nivel de firmeza y valentía. El Señor dice: te levantaré a niveles elevados de autoridad gubernamental en el Reino. Un llamado apostólico abrirá puertas para muchos otros, llevando a las personas hacia sus destinos.”
Mientras reflexionaba sobre esto, percibí del Señor que en septiembre Él estaría preparando a Su pueblo para el cambio: cambios en las naciones y cambios en nuestras propias vidas. Me señaló cómo las hojas de los árboles cambian de color en el otoño y adquieren una belleza vibrante, y dijo:
“Estoy cambiando tus colores para que reflejen la belleza y la intensidad del tapiz que determiné para ti desde antes. ¡Ahora estoy embelleciendo a Mi Novia! Los que me han servido en obediencia vestirán una nueva túnica de muchos colores, como la que le di a José. Muchos de ustedes están a punto de comparecer delante de reyes, llevando los diseños divinos que he depositado en ustedes a lo largo de los años. Ustedes son Mis inversiones para el futuro y para un mundo que clama a Mí.
«Ustedes son Mis almacenes, aquellos en quienes he guardado los tesoros del cielo. ¡Lávense, prepárense! Porque resplandecerán con la gloria de Aquel que habita dentro de ustedes. Han atravesado el valle de Baca y han recibido gran fortaleza para realizar ahora grandes proezas que cumplen Mi voluntad.”
“Como le dije a Jeremías: ‘No tengas miedo de sus rostros’. No temas lo que piensas que el hombre puede hacerte; témeme a Mí, Aquel que te sostiene en Sus manos y prepara tu lugar en la eternidad. Te será dado qué decir cuando decidas permanecer firme como embajador de Mi Reino. La confianza será tu vestidura; te sostendrá y te afirmará en Mi voluntad.”
“¡Yo Soy Dios! Voy delante de ti y Soy tu escudo y tu fortaleza. Darás en el blanco, en el centro mismo del objetivo, como Mi tirador certero, penetrando profundamente en antiguas fortalezas con Mis palabras en tu boca».
«El peso de la unción sobre tu don y sobre tu voz profética se elevará ahora a nuevos niveles para cumplir Mi voluntad en esta hora. El sonido de tu voz llevará poder profético para atravesar los muros de las prisiones que mantienen cautiva Mi cosecha. Estoy a punto de abrir esas puertas de prisión en esta hora. ¡Prepárate para una gran cosecha en esta temporada!»
Juan 4:35 PDT Ustedes dicen: “Hay que esperar cuatro meses más para la cosecha”. Pues miren, yo les digo, levanten los ojos y observen los campos porque ya están listos para la cosecha.
«La cosecha ha comenzado: la cosecha de lo que Yo he sembrado en la tierra y también la cosecha de lo que el hombre ha sembrado en la tierra. Ciñe tus lomos para correr tu carrera. Prepárate para atravesar el desafío con una mentalidad de triunfo y victoria, como quien ha entrenado bien. Corre para recibir el premio prometido».
«Ponte toda tu armadura y marcha con valentía hacia los campos de batalla del mundo, con un valor que no conoce el temor y una determinación firme. ¡Yo te he capacitado! Te he preparado bien para hacer Mi voluntad y te he hecho plenamente capaz de completar tu asignación: cabalgar sobre la ola llamada destino con la gran habilidad y determinación que Yo te daré». (Una palabra de Faith Marie Baczko)
Ester 5:1-2 NVI Al tercer día del ayuno, Ester se puso las vestiduras reales y entró en el patio interior del palacio, que daba justo frente a la sala del rey. El rey estaba sentado en su trono real, mirando hacia la entrada. Cuando vio a la reina Ester de pie en el patio interior, ella logró el favor del rey y él le extendió el cetro de oro. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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