Los ojos del Señor recorren toda la tierra para fortalecer a los que tienen el corazón totalmente comprometido con él… 2 Crónicas 16:9
Recientemente, escuché al Señor decir: «Mis vientos de aceleración vienen sobre tu “sí” rendido a mí, aun en lo pequeño». Mientras el Señor hablaba estas palabras, seguí buscando escuchar más profundamente su corazón, y oí lo siguiente:
«Pueblo mío, mis vientos de aceleración están soplando con fuerza. Mis ojos recorren toda la tierra buscando a aquellos cuyo corazón me pertenece por completo (2 Crónicas 16:9). Estoy buscando a quienes desean conocer mi “sí”, es decir, mi aprobación y dirección, antes de comenzar a construir. Busco a quienes edifican sobre lo que yo estoy edificando. También busco a quienes desean formar parte de lo que yo estoy comenzando y construyendo, en lugar de edificar según su propia sabiduría, sus ideas o su visión. En este tiempo, estén atentos y vean cómo mis rápidos vientos de aceleración vienen sobre el “sí” que me han entregado, sobre su disposición a seguir mis caminos, mis planes de edificación y los diseños que les estoy revelando».
«Muchos están aferrándose a demasiadas cosas por temor a perder el control. Pero Yo los estoy llamando, pueblo mío, a profundizar en la rendición y a soltar aquello que les estoy pidiendo que dejen en mis manos. Digan “no” a las cosas a las que les estoy pidiendo que digan que no. No entren por puertas solo porque brillan o parecen atractivas. Busquen mi dirección, escuchen mi voz y reconozcan mi aliento sobre aquello en lo que los estoy llamando a entrar y avanzar conmigo. No miren con desánimo ni con sensación de derrota las cosas que les estoy pidiendo que suelten. No se desalienten, porque estoy trayendo grandes cambios a sus vidas. Nuevos capítulos están comenzando a abrirse delante de ustedes, y los estoy guiando hacia lugares y espacios que forman parte de mis planes y propósitos, los cuales son mucho más grandes de lo que alguna vez pudieron esperar, imaginar o soñar».
«Verán que menos es más. Verán una gran aceleración de mi Espíritu, de mi favor y de mi aumento sobre el “sí” que me han entregado. Pueblo mío, la aceleración que viene sobre su “sí” en este tiempo, por el poder de mi Espíritu y de mi aliento, será mayor que todo lo que han experimentado hasta ahora. Estoy buscando a quienes administrarán con pureza, humildad e integridad lo que hay en mi corazón y el mover de mi Espíritu en medio de ellos. Busco a quienes me buscan a mí, a quienes desean conocer mis caminos y formar parte de lo que estoy haciendo en la tierra, para mi gloria y no para la suya».
«En este proceso de soltar al que estoy llevando a muchos, hay cosas que han llegado a su fin, temporadas que han cambiado y momentos en los que ha llegado la hora de dejar ir aquello que estuvieron cuidando y administrando en el pasado. A través de este proceso, los estoy llevando a depender más profundamente de mí. Los estoy introduciendo en una nueva temporada de aprender a guiar y cuidar junto conmigo lo que les he confiado, y en un mover de mi Espíritu que todavía no han visto ni reconocido. Las cosas nuevas a las que los estoy llevando requieren una dependencia más profunda de mí, mayor humildad y un corazón dispuesto a aprender».
«Pueblo mío, vengan más profundamente a mi presencia y a mi corazón, porque tengo mucho que mostrarles y revelarles. En esta temporada tengo revelaciones para ustedes acerca de nuevas maneras de hacer las cosas. Tengo gran sabiduría y estrategias para los días que vienen, cosas que serán completamente nuevas para ustedes. A medida que avancen conmigo en obediencia y dejen de actuar movidos por el temor, verán manifestarse mi gracia y mi poder de una manera que nunca antes han conocido. Les daré una nueva visión para edificar conmigo de una manera diferente. Les digo que experimentarán una GRAN TRANSFORMACIÓN Y UN NUEVO NIVEL«.
«Durante lo que resta de este año, estoy llevando a muchos de ustedes a tiempos de quietud y reflexión delante de mí. Mi Espíritu y la luz de mi presencia iluminarán lo que han construido y las maneras en que lo han hecho. Los estoy llevando a aprender a caminar en una sabiduría mayor, para que edifiquen conmigo desde un lugar de descanso, renovación y fortaleza. Pueblo mío, presten atención a ese profundo anhelo que muchos de ustedes sienten en su espíritu: el deseo de construir conmigo de una manera nueva. No permitan que el temor, la intimidación o la necesidad de controlar todo los mantengan donde han estado hasta ahora».
«Los estoy llevando a un lugar nuevo, donde podrán edificar conmigo desde el descanso. Será un lugar lleno de gozo que les dará vida: mi propia vida, de maneras que nunca antes han experimentado. Les digo que muchos han vivido durante años bajo la presión de escuchar: “Tienes que construir de esta manera”. Otros han estado luchando interiormente, esforzándose sin descanso y atrapados en una rueda interminable de hacer, producir y construir. Pero yo les estoy enseñando y liberando. Les estoy mostrando con mayor claridad lo que significa edificar desde el descanso. Les estoy enseñando a construir conmigo desde un lugar de libertad, donde su corazón vuelva a cobrar vida al abrazar lo que les he hablado, quienes fueron creados para ser y aquello que fueron creados para hacer».
«Ya no quiero que permanezcan atrapados en las presiones de construir de acuerdo con expectativas religiosas, mentalidades equivocadas, palabras de otras personas o heridas del corazón que necesitan ser profundamente tocadas por mi amor. No todo lo que les exige construir proviene de mi corazón. Les digo que muchos han vivido esforzándose constantemente y corriendo de un lado a otro porque han ligado su identidad y su valor personal a lo que hacen y construyen. Pero, cuando vengan a mí y me busquen, los haré libres».
«Los estoy llenando de mi amor de maneras nuevas y frescas. Les estoy revelando quiénes son en mí, la belleza que hay en ustedes y cuánto me deleito en sus vidas. Los estoy liberando de ese esfuerzo constante de una manera profunda y poderosa. Pueblo mío, un nuevo día está llegando para ustedes. Les digo que vienen grandes cambios. La aceleración de mi Espíritu vendrá sobre ese “sí” que me han entregado y sobre lo que edifiquen conmigo. Esto producirá un mover de mi Espíritu en medio de ustedes que nunca antes han visto. Los estoy llevando a un descanso más profundo, a un gozo mayor y a una vida más fructífera en mí, mientras permanecen unidos a mí. (Juan 15)».
«Muchos de ustedes serán transformados en este tiempo simplemente al entrar en la nueva temporada que tengo preparada para ustedes y al acercarse a aquello que les da vida, dejando atrás las mentalidades religiosas que los han limitado. Estén atentos y vean cómo hago lo que solo yo puedo hacer, mientras avanzan conmigo y siguen mi voz, entregándome su “sí” sin reservas. Porque cuando sueltan aquello que les estoy pidiendo que dejen ir, están haciendo espacio para recibir MÁS de lo que tengo preparado para ustedes».
REFLEXION PARA GUARDAR EL CORAZÓN
El mensaje nos invita a comprender que la aceleración de Dios no siempre comienza haciendo más, sino aprendiendo a soltar lo que Él ya nos está pidiendo entregar. A veces pensamos que avanzar significa abrir más puertas, asumir más responsabilidades, trabajar más y producir más. Sin embargo, hay temporadas en las que Dios nos llama a detenernos, examinar lo que hemos construido y permitirle enseñarnos una nueva manera de avanzar.
No se trata de abandonar nuestras responsabilidades por cansancio ni de llamar «dirección de Dios» a cualquier deseo personal. Se trata de buscar su voluntad, obedecer su voz y reconocer cuándo una temporada ha terminado. Menos esfuerzo impulsado por la presión humana; más dependencia de Dios. Menos necesidad de controlarlo todo; más confianza en su dirección. Menos actividad para demostrar nuestro valor; más fruto nacido de permanecer en Cristo. Jesús lo expresó así: Separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5. Quizá la pregunta para esta temporada no sea solamente: «Señor, ¿qué más debo hacer?», sino también: «Señor, ¿qué debo soltar para poder construir contigo de la manera que tú deseas?» (Una palabra de Lana Vawser)
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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