Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. Filipenses 4:19 NVI
Recientemente escuché al Señor decir: «Mientras sigues mi Palabra y caminas en mis caminos, prepárate para entrar en días de provisión extraordinaria e inusual, como nunca antes has experimentado». Mientras escuchaba estas palabras, presté atención a lo que había en su corazón, y esto fue lo que percibí:
Pueblo mío, está comenzando un nuevo tiempo de provisión extraordinaria e inusual que vendrá directamente de mi poderosa mano. Les digo que están entrando en días diferentes a todo lo que han conocido hasta ahora. Serán días de revelación y manifestaciones extraordinarias, en los que comprenderán con mayor profundidad que yo, el Señor su Dios, soy la fuente de su ayuda. Yo soy el Creador de los cielos y de la tierra (Salmo 121). ¡Pongan su mirada en mí! Los estoy llevando a una comprensión más profunda de que yo soy su proveedor, que me pertenece todo lo que existe y que soy dueño de los animales de los mil montes (Salmo 50:10). Quiero que conozcan y comprendan cada vez más esta verdad: ¡Yo soy el Dios que provee!
No tengan miedo. No teman lo que el enemigo les dice, ni lo que ven con sus ojos naturales. No se dejen intimidar por el ruido que los rodea ni por las voces que les hacen pensar que están tomando el camino equivocado, cuando saben que han escuchado mi voz y recibido mi Palabra, y están caminando en obediencia. Les digo que, mientras sigan mi voz, mi Palabra y mi dirección, caminando conforme a mi sabiduría, entrarán en una nueva etapa de provisión extraordinaria e inusual. Ya no vivan atados a lo que quedó atrás. No sigan aferrados a lo conocido ni a lo que les resulta familiar. No permitan que las circunstancias naturales determinen lo que creen. Mantengan sus ojos puestos en mí y sepan que los estoy estableciendo en los lugares y propósitos que he preparado para ustedes, de maneras mayores a las que han conocido.
Tengo grandes planes para ustedes y los estoy acercando más a mi corazón y a las profundidades de mi sabiduría. Quiero que beban de esas fuentes mientras me buscan y claman para escuchar, ver y comprender mis caminos en este tiempo. Mis caminos los están conduciendo por nuevas sendas y hacia nuevas direcciones. Mis estrategias los están llevando a subir a un nivel mayor de fe, a fortalecerse y crecer espiritualmente. Miren las cosas desde mi perspectiva y avancen conforme a mi Palabra y sabiduría.
No fijen su mirada en las circunstancias naturales, en la inestabilidad, en las montañas ni en los obstáculos que tienen delante. Les digo que NADA puede prevalecer contra mí ni contra mi Palabra. Este es un tiempo en el que los estoy llamando a levantarse despiertos y fortalecidos por mi Espíritu, de maneras que antes no habían experimentado. Estoy haciendo que caigan de ustedes las vestiduras de muerte de temporadas pasadas, todo aquello que los ha mantenido atados al ayer. Los estoy levantando con un nuevo fortalecimiento de mi Espíritu, para que despierten plenamente a la presencia de mi Espíritu dentro de ustedes y al poder que habita en sus vidas. Los estoy haciendo levantar con valentía. El espíritu de temor y de muerte que durante tanto tiempo ha intentado detenerlos, impedirles avanzar y alejarlos del propósito al que los estoy llamando, NO PREVALECERÁ cuando pongan su mirada en mí y confíen en mí.
Los estoy librando de las trampas del maligno, de todo aquello que ha intentado hacerlos tropezar, mantenerlos limitados, detener su avance y llevarlos a retroceder. Estos son días en los que se levantarán con valentía como mis hijos e hijas, llevando mi nombre y colaborando conmigo de maneras que nunca antes habían experimentado. Les anuncio que un nuevo día ha llegado. Y quiero que entiendan algo: Las circunstancias naturales no tienen la última palabra, a menos que ustedes se la concedan. En mí tienen la victoria sobre las circunstancias y sobre las cosas de este mundo.
Arrepiéntanse de haber prestado oído al temor que producen las circunstancias. Arrepiéntanse de haber fijado sus ojos únicamente en lo que ven y de haberse alimentado constantemente de noticias y reportes que despiertan miedo. Los estoy llamando a elevar su mirada y a ver desde mi perspectiva, a un nivel de entendimiento que antes no habían alcanzado. Humíllense delante de mí y búsquenme con todo su corazón. Estos son días en los que verán un cumplimiento aún mayor del llamado y la misión que he puesto sobre sus vidas. El mover de mi Espíritu los está impulsando a experimentar algunas de las manifestaciones más poderosas de mi obra en ustedes y a través de ustedes.
Mientras obedezcan mis caminos, escuchen mi voz y sigan mi dirección, verán provisión y favor extraordinarios como nunca antes. No dependan de los hombres para recibir su provisión. No busquen las respuestas únicamente en las circunstancias naturales. Levanten sus ojos y mírenme, porque estoy abriendo una nueva temporada de sabiduría y provisión extraordinarias para quienes caminan humildemente conmigo.
Pueblo mío, han llegado los días en los que conocerán de una manera más profunda el poder de mi Espíritu. Los estoy llevando a vivir con mayor asombro, reverencia y respeto delante de mi presencia. Estoy restaurando en mi pueblo el asombro y la admiración por quién soy, de maneras mayores a las que han conocido. Quiero que despierten a la grandeza de mi poder. Estoy tratando con las experiencias del pasado que debilitaron su fe. Los estoy haciendo libres de esas historias, pensamientos y conclusiones del ayer que han intentado impedirles caminar por fe en este tiempo.
Los estoy fortaleciendo en la fe mediante una revelación más profunda de mi bondad y de mi naturaleza, y mediante el entendimiento de que nada es imposible para el que cree (Marcos 9:23). Estoy quitando los obstáculos que han intentado detener su fe y arrancando las raíces de duda que han crecido en sus corazones mientras vienen delante de mí en arrepentimiento. Los estoy llevando a una dimensión más profunda de lo que significa creer, hablarle a la montaña para que sea removida y verla echarse al mar (Marcos 11:23). Los estoy atrayendo a una confianza más profunda en mí y en quién he dicho que soy. Estos son días extraordinarios para aprender a creerme.
En los días que vienen los llevaré a comprender mejor lo que significa caminar por fe y no por vista (2 Corintios 5:7). Despertarán a la grandeza de mi poder para hacer milagros y proveer. Han entrado en días en los que me verán abrir caminos donde parece que no los hay, a una escala que nunca antes habían experimentado. No solamente los estoy librando de las cargas del pasado, también estoy restaurando aquello que el ayer les arrebató. Estoy edificando su fe de una manera mayor para que puedan caminar firmes en el presente y recibir todo lo que tengo preparado para ustedes. También los estoy equipando con mi sabiduría y mis estrategias para enfrentar los desafíos de hoy y de mañana.
Hay un poderoso mover de mi Espíritu en medio de ustedes que está cambiando su posición. Ya no vivirán sintiendo que siempre están a la defensiva, tratando de resistir y sobrevivir. Los estoy llevando a avanzar con fe y autoridad espiritual. Los vientos de aceleración están soplando con fuerza. Estoy moviendo y transformando las cosas sobrenaturalmente, y acontecimientos inesperados comenzarán a surgir a su alrededor. No presten oído a la voz del temor que los amenaza con anuncios de cosas malas que supuestamente sucederán de repente. No permitan que esas voces los lleven a aceptar mentiras, pensamientos de angustia o presentimientos negativos que no están de acuerdo con mi Palabra.
Pisen la voz del temor. Manténganse firmes en una fe valiente y confíen en mí. Este es un tiempo en el que verán manifestaciones poderosas de mi poder. De manera repentina, traeré provisión milagrosa, abriré caminos, produciré rompimientos y manifestaré el poder de mi Espíritu en medio de ustedes. Estoy poniendo en orden lo que estaba fuera de lugar. Estoy trayendo un orden divino y poderoso.Estén atentos y vean cómo se manifiesta mi justicia. Continúen intercediendo y orando por todo aquello que les he mostrado. No se cansen de orar ni abandonen su lugar de intercesión, porque les digo que viene una poderosa manifestación de mi justicia divina, como nunca antes han visto.
Observen y vean lo que haré, porque el enemigo ha llevado demasiado lejos sus acciones y sus planes. No permitan que sus estrategias distraigan su atención. No fijen sus ojos ni sus oídos en lo que él está haciendo. Pongan su mirada en mí, porque estoy revirtiendo situaciones, poniendo las cosas en orden y conduciéndolos hacia lo nuevo que he preparado para ustedes. (Una palabra de Lana Vawser)
Salmos 112:7-9 NTV Ellos no tienen miedo de malas noticias; confían plenamente en que el Señor los cuidará. Tienen confianza y viven sin temor, y pueden enfrentar triunfantes a sus enemigos. Comparten con libertad y dan con generosidad a los necesitados; sus buenas acciones serán recordadas para siempre. Ellos tendrán influencia y recibirán honor.
Filipenses 4:4-7 NVI Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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