Las cosas pasadas se han cumplido y ahora anuncio cosas nuevas; las anuncio antes que sucedan. Isaías 42:9
Durante estos últimos 3-5 años, muchos han sido guiados hacia un lugar de ocultamiento, aislamiento y tiempo en la cueva. Fue una larga temporada de preparación y también de protección para la nueva obra que Dios estaba gestando y haciendo crecer dentro de ti. Ha sido un tiempo solitario pero necesario. El Espíritu Santo ha estado realizando una profunda obra de cirugía espiritual y recalibración en tu alma. Ha tenido lugar una purificación y poda. Viejas formas de pensar y vivir han sido confrontadas. Mucho ha sido despojado.
Juan 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
Ahora, el Señor está moviendo a Su pueblo para salir del ocultamiento. A salir de la cueva. A salir de la reclusión. A salir de la oscuridad hacia un tiempo de mayor visibilidad. Estás siendo llamado/a entrar en lugares y espacios donde puedas llevar Su presencia y ejercer un impacto e influencia significativos. Aunque sientes el llamado, hay una resistencia interna y renuencia a emerger. Te has acostumbrado a la cueva. Te sientes cómodo en el aislamiento. No quieres estar cerca de mucha gente. Pero la temporada ha cambiado – el invierno ha terminado – el Señor te está llamando: «¡Sal!»
Mateo 5:14-16 Vosotros sois la luz del mundo… No se enciende una luz y se pone debajo de un almud…
Algunos serán guiados a áreas o esferas completamente desconocidas. Habitaciones que te parecen demasiado grandes. Tareas que crees que están más allá de tus capacidades. Personas a las que consideras mucho más experimentadas y expertas que tú. Posiciones, roles y responsabilidades muy fuera de tu zona de confort. Plataformas y posiciones que has evitado porque prefieres el anonimato y rehúyes la atención. Proyectos que son completamente diferentes a todo lo que has hecho antes.
Éxodo 3:11-12 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya…? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo.
No has buscado promoción ni atención. Has buscado al Señor. Y eso te ha traído a Su atención. Él nunca ha estado buscando «influyentes» ni «celebridades». Él busca aquellos cuyos corazones están completamente rendidos a Él por encima de todo. No perfección, sino pureza y pasión. No pulido ni refinado, sino auténtico, crudo y real. Aquellos que no doblan la rodilla ante los ídolos de este tiempo. Que son fieles cuando nadie está mirando o cuando tiene un costo.
Está ocurriendo un cambio ahora. Se abrirán puertas. Llegarán oportunidades. Se crearán conexiones. Se lanzarán iniciativas. Te sentirás poco preparado/a e inadecuado/a. Fuera de tu profundidad. Puedes enfrentarte al síndrome del impostor. Inseguridad. Inadecuación. Inferioridad. Pero estás más listo/a de lo que te das cuenta.
Jeremías 1:6-7 ¡Ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas: soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú.
Así como los años de Moisés en el desierto y el tiempo de David en Adulam, ha habido un propósito divino en tu larga temporada de preparación. En la oscuridad, fuiste profundizado/a y desarrollado/a. No estabas listo/a para lo que viene. Ahora sí lo estás. Avanza con confianza santa y fe inquebrantable. No necesitas saber todo de antemano. Porque esto no se trata principalmente de tus recursos. Se trata de tu obediencia. Y de Su provisión. Confía en que Dios te dará todo lo que necesitas, cuando lo necesites.
Salmos 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Este no es un momento para sentarse en la banca ni para ser espectador/a. Ni para posponer ni procrastinar. ¡No! El Espíritu ahora te está llamando a dar un paso valiente y entrar. A subir de nivel y tomar lo que se te presenta. A aprovechar este momento Kairós de oportunidad y avance. No esconderse, retroceder ni jugar pequeño. El tiempo pertenece al Señor. Pero la respuesta fiel te pertenece a ti.
Salmos 75:6-7 Porque ni de oriente ni de occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento. Mas Dios es el juez; a este abate, y a aquel enaltece.
Las semillas que fueron fielmente sembradas en temporadas pasadas ahora están dando fruto. Riégalas con tus oraciones proféticas, decretos y declaraciones. Ve y toma lo que madura ante ti. Aprovecha todo lo que está disponible en esta temporada. No te pierdas la cosecha. Sal de la cueva. El escondite ha cumplido su propósito. Ahora es el momento de que emerjas. (Una palabra de Craig Cooney)
Juan 11:41-44 NVI Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste. Dicho esto, gritó con fuerza: —¡Lázaro, sal fuera! El muerto salió con vendas en las manos y en los pies, y el rostro cubierto con un sudario. —Quítenle las vendas y dejen que se vaya —dijo Jesús.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
Recibe la palabra profética en tu correo electrónico.
