Solo Dios pudo hacer esto

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Solo Dios pudo hacer esto - Las Cartas de Magie

Yo, el Señor, te he llamado en justicia; te tomaré de la mano. Yo te preservaré y te constituiré como pacto para el pueblo, como luz para las naciones.
Isaías 42:6 NVI

Mi llamado no llegó envuelto en papel de regalo ni en la época más glamorosa de mi vida. Creo que el despertar del alma rara vez sucede cuando estamos cómodos; casi siempre ocurre en el desierto, bajo una presión que no sabemos nombrar, pero que nos grita que algo tiene que cambiar. Recuerdo esa madrugada del 30 de noviembre del año 2000 en la ciudad de México, cuando con total claridad Dios susurró a mi corazón el mandato de liberar a las mujeres y me dio la promesa de Isaías 42:1–9.

Mi primera reacción fue: “¿Por qué yo?”. Yo me sentía igual que ellas. No me sentía calificada. Pero lo que no sabía era que Él tenía que liberarme a mí primero. Dios me llevó por el proceso para que yo pudiera entender el corazón de cada mujer, para que comprendiera de dónde vienes, tus dolencias y lo que necesitas; nunca desde una posición de privilegio, sino desde un corazón que te dice: “Yo sé cómo te sientes, porque yo también he estado allí. Yo también tuve que permitir que Él transformara el desastre en mi propia vida”. Dejé de descalificarme por lo que creía que me faltaba, porque aprendí que Dios puede hacer más con mi “sí” que lo que yo podría lograr con mis fuerzas, y que, en un mundo que presume talento, Él busca vasos rendidos. Dios no busca solo habilidad, busca disponibilidad.

Sin duda, este camino ha tenido un precio alto. Muchas veces Dios me ha llamado a sembrar mucho más de lo que he recibido. A menudo, las personas ven solo el exterior y desconocen el trabajo, el peso y lo que implica sostener esto, porque nunca me he quejado. Nunca he utilizado esta plataforma para lucrar, para obtener reconocimiento o para mi propio bien; por el contrario, mi deseo siempre ha sido poder sembrar más, cada día más. Y Dios ha sido fiel. Ha traído a las personas correctas para que, desde mi escritorio, este mensaje pueda llegar hasta ti.

Incluso cuando recibí un diagnóstico de cáncer, en el hospital continué enviando mis cartas. Sabía que Dios iba a seguir escribiendo Su historia a través de mí. A través de quebrantos de salud, de muertes en la familia y de tantas cosas dolorosas que todos enfrentamos, Dios nunca dejó de dictar esas cartas. Y yo, por Su gracia, nunca he dejado de escribirlas. Al principio, esas cartas eran para mí misma. Eran mi intento de documentar y descifrar lo que Dios estaba haciendo en mi vida.

Recuerdo esas madrugadas encerrada en el baño —mi pequeño cuarto de guerra—, orando cuando el mundo parecía detenerse. En el silencio de muchas noches oscuras buscaba dirección, y en esa búsqueda Él parecía dictarme cada línea. Poco a poco lo compartí con una o dos amigas. Dos se volvieron cinco; cinco se volvieron diez. De pronto recibía mensajes que decían: “Una amiga me envió tu correo, ¿tienes más?”. Nunca me enfoqué en los números; simplemente dejé que Dios soplara sobre esas palabras y así nació este devocional en el que he trabajado con amor y pasión.

HAN PASADO 25 AÑOS

Hoy, no deja de sorprenderme cuando alguien se acerca a saludarme con tanto amor en rincones del mundo que nunca imaginé visitar para llevar Su Palabra. He escuchado testimonios de mujeres en cárceles que, aunque siguen cumpliendo condena física, son más libres que muchas que caminan por la calle. He escuchado de milagros en vientres estériles, de sanidad en cuerpos desahuciados y de familias y matrimonios restaurados. Son tantas historias de fe que no podría nombrarlas todas, pero cada una es una muestra viva del trabajo que Dios hace. Miro hacia atrás y digo: “¡Solo Dios pudo haber hecho esto!”.

No ha sido fácil. Al mirar atrás, mis ojos se llenan de lágrimas porque el camino ha estado pavimentado con sacrificios y batallas. Pero, si algo puedo agradecer hoy, es que Dios me ha dado una familia hermosa que no solo me apoya, sino que son mis cómplices; ellos afirman mis manos en cada batalla. Y nada de esto sería posible sin ellos y sin ustedes, las personas que, en el anonimato, oran y ofrendan para que este mensaje siga corriendo. Gracias por leer, por orar y por ser parte de Las Cartas de Magie. La tinta aún no se ha secado; creo firmemente que los mejores capítulos todavía están por escribirse.

Con amor y oraciones,

Magie de Cano





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Magie de Cano

Por Magie de Cano

Magie de Cano es conocida internacionalmente por su devocional profético “LAS CARTAS DE MAGIE” que se comparte diariamente a través del correo electrónico y las redes sociales. Es autora de los libros “Conquista tu Matrimonio”, “Cita con tu Destino”, “De la Vergüenza a la Victoria”, "Una Madre de Rodillas" y "Mujer Totalmente Nueva" los cuales le fueron revelados por el Señor, como un complemento a su ministerio de restauración del alma y corazón de la mujer. Como Pastora y conferencista internacional, ha impartido sus enseñanzas en diferentes naciones, llevando a las mujeres a un encuentro más profundo con el amor de Dios. Su primer ministerio es su familia, está casada desde hace 45 años con el Pastor Benjamín Cano y tiene una relación hermosa con sus hijos Magaly, Benjamín, Sofía y Alejandro y es la feliz abuelita de dos hermosos nietos.