Lo cuidó con sinceridad de corazón y lo dirigió con manos diestras. Salmos 78:72 NTV
En este momento, muchos estamos pasando por una transición y, en medio de tantos cambios, también estamos viendo oposición. Cuando Dios quiere hacer algo nuevo en tu vida, en tu familia, en tu trabajo o incluso un cambio de ubicación, surgen ataques y batallas inesperadas. Las finanzas se agotan, la enfermedad golpea, y los conflictos se intensifican en la familia o en el matrimonio. El enemigo comienza un bombardeo en la mente; surgen problemas y situaciones que te hacen dudar si cometiste un error, si no escuchaste con claridad la voz de Dios o si Dios te abandonó.
Hoy escuchaba a una amiga pastora muy sabia decir: “Haz dicho que ya no sientes a Dios. Dios no se fue; Él sigue en el mismo lugar donde lo dejaste. No es que Dios haya guardado silencio, es que tu vida se llenó de mucho ruido.”
Esto vino a confirmar lo que Dios me habló esta mañana en el salmo 78. Este salmo no fue escrito solo para recordar el pasado, sino para advertir al presente. En tiempos de cambio, es fácil caer en una “amnesia espiritual”, olvidando los mares que Dios ya abrió para nosotros. La incertidumbre de lo que vendrá en este 2026 no se vence dudando del futuro, sino recordando que Dios sigue sentado en Su trono. Cada milagro que viste en el pasado en tu vida es una garantía de que Dios no ha perdido Su poder ni Su cuidado. Olvidar los milagros siempre nos hace exagerar los gigantes.
El Señor dice: “Pueblo Mío, regresen al lugar de la memoria. Cuando olvidan lo que Yo he hecho, el temor y la duda echan raíces. Pero cuando recuerdan, la fe florece y su boca se llena de alabanza. El mismo Dios que abrió el mar, hizo llover maná del cielo y sacó agua de la roca se está moviendo a su favor ahora. No permitan que la prueba presente los ciegue a Mi fidelidad pasada. Al recordar, renovaré sus fuerzas y les daré una visión fresca para los días que vienen.”
Salmos 78:42-43 (NTV) dice: “No se acordaron de su poder ni de cómo los rescató de sus enemigos. No recordaron las señales milagrosas que hizo en Egipto ni sus maravillas en la llanura de Zoán.” La palabra hebrea para “recordar” aquí es zakar (זָכַר), que no significa solo traer algo a la mente, sino recordarlo con acción: traer las obras pasadas al presente con gratitud y confianza. Cuando recuerdas las obras de Dios, se activa la gratitud y la expectativa por lo que Él hará.
ENFOQUE DE ORACIÓN – DÍA 17
Lecturas bíblicas: Salmos 78; Lamentaciones 3:1-33 – Una transición exige una transformación interna. Volverse a Dios no es solo repetir palabras de fe, sino rendir nuestra voluntad y nuestro corazón, admitiendo nuestros miedos y permitiendo que Él sea el Pastor que guíe nuestros pasos, tal como guio a David (vv. 70-72). En medio de la incertidumbre, no estamos a la deriva; estamos bajo la guía de un Pastor experto que sabe cómo llevarnos a través de las transiciones y los desafíos que enfrentamos.
El verso 37 del Salmo 78 (NTV) dice:“Con el corazón no eran leales a él; no cumplieron su pacto.” Ellos respondían a Dios solo bajo presión. Lo buscaban por necesidad, no por convicción. No fue Dios quien falló; fue el pueblo el que no se afirmó, no se ancló ni echó raíces en lo que Dios había establecido. Dios quería provocar arrepentimiento y un despertar; por esa razón permitió que Israel perdiera la gloria visible para que anhelara la gloria real. Hoy es un día para volverse a Dios de una manera nueva. La oposición de tu transición puede ser tu mayor temporada de multiplicación y crecimiento.
Oremos: Amado Padre Celestial, en el nombre de Jesús me acerco al trono de Tu gracia con un corazón contrito y humillado. Hoy confieso que, en medio de esta transición en la que me encuentro, he permitido que el temor nuble mi memoria. Te pido perdón si te he buscado solo de labios y por compromiso, mientras mi corazón ha estado lejos de Ti, aferrado a mis temores e inseguridades.Padre, deposito este año y cada cambio que enfrente a Tus pies. Renuncio a la queja y al olvido. Te pido que Tu Espíritu Santo me ayude a mantener un corazón firme y fiel. Dame la paz de saber que, aunque el camino sea nuevo y desconocido para mí, Tú ya lo conoces y Tú vas delante de mí. Guíame con la integridad de Tu corazón. En el nombre de Jesús. Amén.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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