Entonces dijo: «No tengas miedo, Daniel. Desde el primer día que comenzaste a orar para recibir entendimiento y a humillarte delante de tu Dios, tu petición fue escuchada en el cielo. He venido en respuesta a tu oración. Daniel 10:12
Hoy domingo 25 de Enero completamos nuestros 21 días de ayuno y oración. El cierre del ayuno de Daniel no es solo sobre la comida, sino sobre mantener la conexión que cultivaste. Este día a la hora que mejor te parezca puedes cerrar este tiempo orando, escribiendo qué aprendiste o qué respuestas recibiste durante estos días.Decide qué hábito del ayuno como el tiempo de oración o ayunar un día a la semana quieres que se quede contigo de forma permanente.
El desafío no es solo qué comer, sino cómo no perder el terreno espiritual ganado. El peligro de terminar estos 21 días de oración y ayuno es que la búsqueda de Dios también se relaje. Mi recomendación: Que podamos comer nuevamente lo que más nos agrada, pero que no perdamos la devoción y la búsqueda de la presencia de Dios.
RECOMENDACIONES:
No pases inmediatamente del agua, verduras, frutas y legumbres a una hamburguesa con queso en la primera comida. Tu sistema digestivo está en reposo de grasas saturadas y azúcares complejos. Reintroduce gradualmente grasas saludables y harinas más complejas, de igual manera porciones pequeñas de proteína animal magra pollo, pescado. Si te sientes bien, puedes volver a carnes rojas y azúcares refinados. Cuida los alimentos fritos porque son muy pesados para un estómago que lleva semanas sin procesar aceites.
Oremos: Padre, te damos gracias por estos 21 días de búsqueda y rendición. Gracias por la fortaleza que nos diste para dominar la carne y enfocar nuestro espíritu en Ti. Hoy cerramos este ayuno, pero no cerramos nuestra puerta de comunión contigo. Te pedimos que los frutos de este tiempo, la claridad, la paz y la dirección permanezcan en nuestra vida diaria. Que la disciplina que aprendimos se convierta en un estilo de vida que te honre. Bendice ahora los alimentos que volveremos a consumir y que nuestro cuerpo siga siendo un templo para Tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, Amén.
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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