—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? Juan 11:40
Mientras estaba en oración, fui llevado a una visión y, para mi sorpresa, contemplé una enorme olla que parecía estar suspendida en el cielo, lo cual me pareció bastante peculiar. Al fijar mi mirada, noté una mano masiva sosteniendo una herramienta, agitando la mezcla dentro de la olla. Escuché al Espíritu Santo decir: «¡TODO SE ESTÁ UNIENDO! ¡Yo lo estoy agitando, y cuando haya terminado, habrá un gran DESBORDAMIENTO!»
¡Anímate hoy! Dios no se ha olvidado de ti, de tu propósito, de tu avance o de tu aflicción. Él te declara: «Todo se está uniendo». Esos años, meses, semanas, días, horas y momentos de esperanza que han pasado, las oportunidades perdidas y los sueños incumplidos, ¡Dios no los ha olvidado! Él te dice hoy: «No es demasiado tarde para un nuevo comienzo».
Te recuerdo una historia de «no es demasiado tarde» que le fue dada a un hombre llamado Lázaro y a sus dos hermanas, María y Marta. Ocurrió después de que Lázaro enfermara gravemente, lo que obligó a sus hermanas a enviar por el Señor, quien se encontraba a días de distancia de su ciudad natal, Betania, suplicándole que viniera a sanar a su hermano.
Juan 11:3–5 NVI Las dos hermanas mandaron a decirle a Jesús: «Señor, tu amigo querido está enfermo». Cuando Jesús oyó esto, dijo: «Esta enfermedad no terminará en muerte, sino que es para la gloria de Dios, para que por ella el Hijo de Dios sea glorificado». Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.
Sorprendentemente, Jesús declaró a sus discípulos que Dios sería glorificado a través de la circunstancia de Lázaro. Y así como la historia de Lázaro trajo honra a Dios, tu historia también traerá honra a Su nombre y reflejará Su gloria. ¡Prepárate para una transformación notable!
«Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy para despertarlo» (Juan 11:11). Nota aquí que Jesús declaró a Sus discípulos que, independientemente de cuán inalterable pudiera parecerles la situación, era meramente temporal, porque lo más grande de Dios estaba en camino para darle un nuevo comienzo a Lázaro, a Marta y María. Lo que estás experimentando ahora mismo no es permanente, y Jesús me ha enviado a compartir este mensaje contigo: «Todo se está uniendo. ¡Prepárate para un giro repentino!».
Cuando Jesús llegó a Betania, Lázaro llevaba muerto cuatro días. Los primeros tres días eran llamados «días de llanto». Jesús esperó deliberadamente hasta el cuarto día antes de resucitarlo, para que fuera totalmente claro para todos los que presenciaran la resurrección de Lázaro que esta fue realizada únicamente por la mano de Dios. Muchos de ustedes pueden estar mirando su situación actual, sintiendo como si hubiera llegado a su fin y pareciera totalmente desesperanzadora. Permíteme recordarte que, a veces, Dios permite que las cosas lleguen a su fin para revelar el poder de la resurrección.
Juan 11:21–22 NVI 21 —Señor —dijo Marta a Jesús—, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.
Hay una llave crucial para tu avance que se encuentra en el versículo 22. Marta declaró: «aun ahora». Yo te profetizo que, al así como sucedió con Lázaro, Marta y María, Dios te está introduciendo también a ti en tu temporada de «aun ahora». ¡Es tiempo de reavivar tu esperanza y creer! Ten la confianza de que Sus promesas no tienen fecha de caducidad. ¿Elegirás creer cuando todo a tu alrededor susurre: «Ríndete; se acabó»? Recuerda, el hermano de Marta ya llevaba muerto cuatro días. Su cuerpo olía mal y comenzaba a descomponerse, pero Dios es más grande que CUALQUIER COSA en lo natural.
Tus circunstancias están cambiando ahora mismo. Cuando Jesús llegó a la tumba de Lázaro, ordenó que quitaran la piedra. Este fue el momento en que todos los presentes presenciarían el increíble poder y la gloria de Dios.
Juan 11:43–44 NVI Dicho esto, gritó con fuerza: —¡Lázaro, sal fuera! El muerto salió con vendas en las manos y en los pies, y el rostro cubierto con un sudario. —Quítenle las vendas y dejen que se vaya —dijo Jesús.
Siento que el Señor te dice que este es tu momento de AUN AHORA. ¡Él está ordenando a tus promesas largamente esperadas que SALGAN FUERA! Vas a ver en este 2026 cosas que parecían haber llegado demasiado tarde para cumplirse, entrar en su plena manifestación, y Dios recibirá la gloria por los giros repentinos en tu vida.
Desde hace semanas, algo inusual ha estado sucediendo en mi tiempo de oración. Cada vez que voy a orar, escucho las palabras: «¡NO ES DEMASIADO TARDE! NO SE HA ACABADO». Creo que estas palabras no son solo para mí, sino también para ti. Además, escucho al Señor decir: «Vuelve a creer. Estás al borde del mayor avance de tu vida. Este es el tiempo para que entres en tu destino y sepas que estás más cerca que nunca de ver la plenitud de lo que se te ha prometido. ¡Créelo! ¡Reclámalo! ¡Decláralo!». Dios lo está uniendo todo. ¡El desbordamiento viene en camino! (Una palabra de Andrew Towe)
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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