Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» 2 Corintios 12:9
Dios es experto en tomar nuestras debilidades y sorprender al mundo con ellas. Ninguna madre se siente fuerte todo el tiempo. Hay días en los que las cuentas aumentan y las fuerzas disminuyen. Días en los que la enfermedad toca la puerta, los hijos necesitan más de lo que sentimos poder dar, o simplemente el corazón se cansa.
Yo también he vivido momentos en los que he tenido que sentarme a llorar y pedirle a Dios que renueve mis fuerzas. Porque aunque todas deseamos ser la mejor mamá para nuestros hijos, no siempre nos sentimos capacitadas para lograrlo. Pero en medio de mis procesos he aprendido algo: Dios nunca nos llama a cumplir con esta misión solas.
Cuando sentimos que ya no podemos más, Su gracia aparece. Cuando creemos que no somos capaces, Él nos recuerda que su poder se perfecciona en nuestra debilidad. Ser mamá es la asignación, pero tu identidad es hija amada de Dios.
Mamá, no tengas miedo de depender completamente del Señor. Él te equipará, te fortalecerá y te dará todo lo que necesitas para cumplir el llamado que tienes sobre la vida de tus hijos. Y cuando llegas al lugar donde ya no te avergüenza necesitar de Dios para todo… entonces Su gloria, Su fuerza y Su poder descansan sobre ti.
Feliz Día de la Madre a las mujeres que siguen de pie, aun con lágrimas en los ojos y una oración en los labios. Oro para que hoy el Señor renueve tus fuerzas, sane las cargas silenciosas de tu corazón y te recuerde que no estás sola. Que Su gracia sostenga tu casa, que Su paz cubra a tus hijos y que Su amor te abrace aun en los días más difíciles. En el nombre de Jesús. Amén. — (Fragmento de mi libro Una Madre de Rodillas) unamadrederodillas.com
Así dice el Señor: «Reprime tu llanto, las lágrimas de tus ojos, pues tus obras tendrán su recompensa». Jeremías 31:16
Con amor y oraciones,
Magie de Cano
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